miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL INDESEABLE RESURGIR DEL "ENCHUFE" EN EL MUNDO LABORAL por YOLANDA DOMÍNGUEZ

Como recién diplomada y como otras muchas personas que han terminado sus estudios universitarios, comenzamos a buscar trabajo y no lo encontramos.
 
Pasa el tiempo y no aparece nada, por muchos curriculums enviados vía  internet o entregados en empresas, no hay nada.
 
Entonces empiezas a darle vueltas a la cabeza, a pensar que podrías hacer y de repente se te ocurre ¿por qué no recurrir a ese amigo de la familia, directivo en una gran empresa? , ¿o llamar a ese pariente que tiene trato con el Ayuntamiento / Diputación... del lugar?.... es decir, porque no buscarme un “enchufe”.
 
Por mucho que odies estas prácticas, estos mecanismos, estamos en crisis, hay cuatro millones de parados, su gran mayoría son jóvenes, donde precisamente me encuentro yo, y donde pienso que me las tengo que arreglar como sea y dejar de seguir dependiendo de mis padres.
 
Esa percepción de lograr una colocación se cuela cada vez más en la mentalidad de la ciudadanía.
Desgraciadamente, la recesión y el desempleo actuales se incrementan en todos los niveles y grupos de edad este tipo de conducta.
 
Sin embargo, no estoy en contra de la recomendación profesional que  no es lo mismo que “enchufe”. La recomendación, a mi parecer, es alguien a quien se conoce, se aprecia y tiene las capacidades profesionales requeridas para desempeñar el puesto de trabajo determinado.
Quien recomienda no se la juega , ya que su reputación  tiene un coste. Estará seguro de que la persona recomendada estará a la altura.

El concepto del “enchufe” en España está muy presente en las empresas y sobre todo en administraciones públicas. Se acepta con resignación el desembarco en la oficina o en la fábrica del “típico inútil” recomendado, que era hijo de, sobrino o nieto de gente de posibles.
Esto trae consecuencias gravísimas para las empresas; la plantilla no está a gusto trabajando con personas que carecen de cualidades para desempeñar dicho trabajo, crea tensiones, disminuye  la eficiencia, la  productividad, etc.
No somos competentes con estas prácticas a nivel internacional.

Las empresas españolas lo que necesitan y más ahora que estamos en tiempos de crisis es a profesionales competentes que respondan a las expectativas del cliente; y que las generaciones futuras vean que tienen espacio en la sociedad.
Lo que cuenta es el trabajo tenaz y persistente en el tiempo.
 
También puede ser que el enchufado luego demuestre sus habilidades y capacidades, se gane la autoridad a través de su práctica profesional, pero está claro que el empujón inicial fue claramente injustificado.

A mi el tema del “enchufisimo” a la hora de conseguir un puesto de trabajo me preocupa y mucho la verdad, ya que me desanima, me cierra muchas puertas donde creo valer. ¿Por qué me excluyen de forma injusta si yo merezco la misma oportunidad que otro cualquiera?

Lamentablemente esto siempre ha existido y siempre existirá, nuestra condición humana permite que esto sea así.

10 comentarios:

  1. Bastante cierto, Yolanda. No obstante, no es sano que nos refugiemos en el desánimo ni excusarnos como consecuencia de estas situaciones.
    Decía Anibal: "Encontraremos un camino; y si no, lo crearemos"
    Enhorabuena por el post. Saludos cordiales.

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  2. Real como la vida misma y más en epoca de crisis, donde se fija más uno en estos casos, que en epoca de bonanza donde a la gente no le importa.
    El problema a mi entender es de educación ya que si se fuera gente honrada, honesta, integra y leal, donde no cabe obtener redito o ventaja alguna y partiendo de una cierta iguales, no existiria el "enchufismo", como se dan en los paises del norte de europa, pero estamos o formamos parte de los paises de la "picaresca".
    Asi como bien dices "ha existido y siempre existirá, mientras nuestra condición humana permite que esto sea así". No queda otra que seguir luchando con los valores que tenemos y profesamos, como la humildad, responsabilidad, honradez, honestidad, sacrificio, etc., rebelandonos contra "el enchufismo", la "corrupción", etc.
    Acertado y buen post Yolanda.
    Saludos

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  3. Muy buena entrada Yolanda. Yo, recién diplomada, al igual que tu, me he dado cuenta de la dificultad de encontrar un trabajo en estas circunstancias y principalmente cuando se carece de experiencia. Si a eso añadimos lo que dices tu del enchufe o "recomendación", que estoy totalmente de acuerdo, las posibilidades son mínimas.

    Pero en este panorama, debemos hacernos valer. Porque tenemos conocimientos recientes, no tenemos manías arraigadas de otros trabajos, y tenemos la ilusión del principio, de demostrar que valemos. Así que espero que este comentario te sirva para animarte, porque no está todo perdido. Solo nos lo han puesto difícil, pero cuando nos den por fin ese trabajo buscado, será más satisfactorio si cabe.

    Un abrazo, Helena.

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  4. Cristina S. Camazón12 de diciembre de 2012, 13:13

    Yolanda, ¡qué razón tienes! El enchufe por amiguismo es algo tipical spanish y mucho más fomentado en épocas de crisis y de escasez de puestos de trabajo. A las personas que no tienen familiares bien posicionados, no pertenecen a determinados grupos sociales ni a partidos políticos/sindicatos, no tienen un gran atractivo físico o no están interesados en usarlo en su provecho y tampoco pueden o quieren hacer la pelota a sus jefes, sólo les queda un camino: EL ESFUERZO.
    También habrá personas que crean qué quien piensa así es un resentido y que se autodisculpa por no encontrar trabajo. Qué lo que cuenta es la formación, la experiencia, etc...Se olvida de que estamos en España, el país del ENCHUFISMO, que no de la RECOMENDACION. Así nos va. Tal vez sea este uno de los motivos de nuestro declive. Según un estudio de la consultora Randstad el 48% de los españoles piensa que contar con una buena red de contactos es lo más importante a la hora de encontrar un empleo, muy por encima de otros factores como la experiencia, nivel educativo, la formación o las cualidades para el puesto
    Comprendo tu preocupación, precisamente uno de los sectores de la población a los que más está afectando la complicada situación laboral actual, son los jóvenes, colectivo de edad al que tú perteneces. Este colectivo encuentra más obstáculos en su camino hacia el empleo. Al contar con menos experiencia en comparación con otros candidatos, confían más en el apoyo de otras personas para insertarse en el mercado laboral. Este dato se ve reforzado con los datos del Observatorio de la Juventud en España. Según esta entidad tan sólo un 41% de los jóvenes consiguió un empleo a través de las redes formales. Tras estos factores se encuentran el talento y la formación.
    No hay que desanimarse nos queda el Networking palabra de moda y que nadie se atreve a criticar por no ir contra corriente.
    No olvidemos que en contextos de crisis, irrumpe la verdadera naturaleza del ser humano, se ponen de manifiesto sus principios y convicciones.
    Yolanda hay que ser FUERTES, Creer en nosotros mismos, en nuestro TALENTO, busquemos la OPORTUNIDAD y no perdamos la esperanza de que en algún momento cercano en el tiempo, podremos poner al servicio de los demás nuestra VALIA PERSONAL Y PROFESIONAL. Un abrazo

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  5. Una entrada al blog muy verdadera... a mí me pasó una experiencia de éstas, me presenté a un concurso-oposición en un ayuntamiento ... y luego me enteré que pasase lo que pasase ese puesto ya estaba asignado. En estos casos, llegan al punto de hacerte perder el tiempo, tanto estudiando como preparando un proyecto que también me tocó trabajar... en fin!!
    Lo peor de esta conducta no es que se haga, sino que se comprenda, se haga la vista gorda y que incuso se defienda.

    Un saludo, Isabel Ceamanos

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  6. Enhorabuena por el tema que has tratado Yoly, creo que a muchos nos ha tocado o conocemos casos cercanos relacionados con este tema.

    Para mí el enchufe como política sistemática (que no la recomendación, como bien habéis explicado ya) es muchas veces un síntoma de disfuncionalidad organizacional e incluso social. El cubrir un puesto de trabajo sobre la base de una serie de atributos "externos" que poco tienen que ver con la competencia (técnica, emocional…) de la persona y sí con sus relaciones. El optar por alguien a sabiendas que hay candidatos/as más preparados para el puesto. No obstante, tengo la sensación de que a veces no es tan sencillo y que los juegos de poder y las estrategias en ocasiones pueden explicar muchas cosas, pero hasta ahí no llego.

    Este hecho puede generar, como bien has dicho, efectos negativos claros sobre el desempeño o el clima laboral, pero también sobre la propia persona "enchufada", especialmente si su adaptación al puesto de trabajo no es buena, si el "mismatch" de competencias es amplio. Si la cosa sale bien normalmente se supera, pero como salga mal las consecuencias pueden ser perniciosas.

    La situación es muy mala, tanto para los que no tenéis experiencia como para los que tenemos un poquito, pero no debemos venirnos abajo nunca. Quizás tengamos que cambiar nuestra mentalidad de "asalariados" y pensar en otras posibilidades, reinventarnos, quizás tengamos que movernos a otra ciudad o incluso a otro país. No lo sé. El caso es que creo que el optimismo debe ser imperativo y debemos afrontar el futuro con ilusión.

    Un abrazo

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  8. Enhorabuena por tu entrada Yolanda.Creo que de una manera totalmente clara y "sin pelos en la lengua" has definido la situacion que muchas personas padecen hoy en dia.Es muy facil terminar y que te den todo hecho, pero mas bonito y gratificante es aún saber que lo has consiguido por ti mismo, gracias a tu esfuerzo y tu trabajo; cuando una persona como tu,"realmente vale", al fin acaba ocupando su lugar.Mucha suerte!

    Un abrazo!

    Elena

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  9. Arancha Rodríguez2 de enero de 2013, 17:24

    Es cierto que hay personas que tienen más ayuda, pero no por ello debemos desalentarnos.
    El propio proceso de búsqueda es una oportunidad en sí misma para aprender; incluso para aprender de nosotros mismos y desarrollar capacidades que, de otro modo, nunca hubiéramos trabajado.
    Un beso
    Arancha

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  10. Llevas toda la razón Yolanda, aunque también he de añadir, que a veces, para que te concedan una oportunidad, o incluso la primera oportunidad, es necesario un empujón de alguien que confía en tí y te introduce en su mundo. Esto no deja de ser un "enchufe", pero cuando te cierran las puertas que intentas abrir tú mismo, es lo único que te queda.
    Eso sí, soy de la opinión de que si pasado el tiempo de prueba no demuestras tus posiblidades en la empresa o no estás a la altura, deberías salir de esa institución.
    Un beso.

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