sábado, 30 de enero de 2021

“Las habilidades esenciales en los empleados públicos”; por Laura Gómez.

         ¿Cuántas veces nos hemos encontrado ante un empleado público sin habilidades esenciales como la asertividad, empatía, respeto o cortesía entre otros, para desempeñar su puesto?

El Estatuto básico del empleado público establece como principios rectores el trato con atención y respeto a los ciudadanos, desempeñar las tareas de forma diligente, informar a los ciudadanos y facilitarles el ejercicio de sus derechos. Considero necesario incorporar en los procesos selectivos de personal de las Administraciones Públicas una última prueba en la que, quienes hayan aprobado las fases previas, realicen dinámicas de grupo, donde se pueda evaluar si cuentan con la actitud, motivación, inteligencia emocional y capacidad de comunicación, en definitiva, habilidades para el trato personal.

Algunas de estas dinámicas podrían ser las que a continuación se muestran, atendiendo a las funciones y al ámbito en el que se va a desempeñar el trabajo:

>       In basket

Por este método se plantea una situación cotidiana a la que tendrán que enfrentarse los candidatos en su puesto. Se aporta una serie de elementos con información relevante sobre el problema, que tendrán que utilizar para resolver lo que se le plantea, recurriendo a la experiencia y los propios conocimientos. Supone una gran oportunidad para demostrar el bagaje profesional.

>       Rol playing.

Esta dinámica de grupo consiste en la propuesta por parte del grupo de seleccionadores de un escenario imaginario en un momento de crisis donde hay que tomar una decisión que traerá consecuencias definitivas para el grupo. A cada participante se le asignará un papel en ese escenario, y tendrá que enfrentarse desde sus limitaciones o ventajas al problema y al resto del grupo. En esta prueba se valora la capacidad de influencia, pero también en qué medida se favorece una solución consensuada por todos.

>       El árbitro.

El objetivo de esta actividad es resolver una situación conflictiva entre todos los miembros del grupo a la par que se promueve el entendimiento y la empatía.

Se expondrá el problema, y las personas implicadas darán sus puntos de vista y propondrán diversas soluciones. La idea es que de forma conjunta y a partir de las diferentes opiniones y testimonios se llegue a una solución.

>       Motivación personal.

Esta actividad se desarrollará entre 8-10 personas. El dinamizador introducirá una cuestión a debatir sobre una situación conflictiva que genere opiniones diferentes. En este debate es muy importante fijarse si se respetan las diversas opiniones, si han empatizado, si alguien ha cambiado su punto de vista en el transcurso de la actividad…

 

Como conclusión, las Administraciones Públicas no tienen suficientemente en cuenta lo importante que es el capital humano en toda organización, ya sea de ámbito público o privado, para la calidad del servicio.


Trabajadores sociales, personal de atención al público, sanitario y prisiones, e inspectores entre otros, deben contar con estas habilidades puesto que el desempeño de su trabajo se centra en las relaciones interpersonales y en situaciones en las que se pueden generar conflictos.

Con la inclusión de estas dinámicas en la selección, se contaría con personal lo suficientemente cualificado para lograr el objetivo que persigue la Administración: Prestar un servicio de calidad.

 

Y tú, ¿qué opinas?

 

Salud mental en el trabajo en tiempo de Covid-19; por Fátima Moreira.

     El bienestar en el ámbito laboral influye directamente en la salud y en la productividad de los trabajadores. Un estudio de la OMS realizado en el año 2018 mostró que los problemas de salud mental, como pueden ser la ansiedad y la depresión, suponen unas pérdidas económicas del 30% en las empresas y en la economía. En la actualidad, los datos muestran que en el año 2020 la ansiedad y el estrés entre los trabajadores aumentó un 70%; una cifra que ha agravado la COVID-19. Esto ha tenido un impacto negativo en la salud mental del 78% de los empleados de todo el mundo.


El estrés y la ansiedad se han incrementado, ya que estamos viviendo un momento de gran incertidumbre en el ámbito laboral, debido al gran aumento del desempleo, ERTES y los posibles despidos. Todo ello ha provocado que muchos trabajadores teman perder su trabajo o tener recortes salariales. A todas estas causas se le suma que el apoyo social, considerado como uno de los recursos más importantes para hacer frente al estrés, se esté viendo afectado por muchas de las medidas adoptadas para combatir la actual pandemia. Esto, a su vez, ha comprometido la interacción social de los trabajadores, tanto dentro como fuera de las empresas. Esta falta de apoyo social se traduce en menor satisfacción laboral y se observa tanto en los trabajadores que acuden presencialmente a la empresa como en los que están teletrabajando desde sus casas. Por una parte, los empleados que siguen acudiendo a la oficina se ven obligados a seguir las medidas impuestas por sanidad y éstas pueden causar distancia física y psicológica con sus compañeros. Esto provoca sentimientos de aislamiento e incluso es posible que acudan a su puesto laboral con un gran temor al contagio, por lo que puede disminuir su rendimiento. Sin embargo, el teletrabajo, aunque de primeras pueda otorgar ciertas comodidades, se ha impuesto en nuestra sociedad de una forma muy drástica; conllevando nuevas tensiones a los trabajadores como puede ser el aislamiento de sus compañeros de trabajo a la vez que hacen malabares para conciliar su vida laboral y personal.

Por lo tanto, no cabe duda de la importancia que tiene invertir en salud mental en las empresas. Desde el departamento de RRHH se podrían aplicar una serie de recomendaciones para disminuir el estrés y la ansiedad a la que están siendo sometidos los trabajadores.

 

¿Qué se puede hacer desde el departamento de RRHH?

   Integrar iniciativas de apoyo psicológico en respuesta a la COVID-19 en el lugar de trabajo. 

   Crear un sistema de apoyo entre compañeros para minimizar el estrés y el agotamiento a través de reuniones virtuales donde compartan sus experiencias, sus temores y preocupaciones.

   Prestar atención a los trabajadores con condiciones de salud mental y problemas psicosociales preexistentes. Se ha de tener en cuenta que las personas con discapacidad pueden ser menos capaces de hacer frente a estas circunstancias y pueden necesitar más apoyo.

   Poner a disposición técnicas de reducción del estrés y de relajación: sesiones de relajación, mindfulness, tutoriales, aplicaciones…

   Informar tanto a los directivos como a los trabajadores sobre cómo se puede acceder a los programas de salud mental, a los servicios de apoyo psicosocial y a los programas de asesoramiento facilitando el acceso a tales servicios. 

   Mantener la confidencialidad sobre los servicios prestados a cada trabajador.

Por último, se puede fomentar la mejora de la salud mental de los teletrabajadores trasmitiéndoles una serie de recomendaciones sencillas destinadas e implantadas por ellos mismos:

   Organización horaria: limitar el tiempo de trabajo manteniendo el horario de la oficina y respetando los descansos.

   Evitar distracciones: las nuevas tecnologías sobre todo en forma de redes sociales roban mucho tiempo y esto hace que se tenga que invertir más tiempo para llegar a cumplir los objetivos. Por lo tanto, sería recomendable silenciar el móvil y solo mirarlo en los descansos.

Para dividir los tiempos de trabajo y así evitar las distracciones se puede utilizar la técnica de pomodoro. Esta técnica consiste consiste en dividir la jornada laboral en intervalos de 25 minutos, separados por una pausa de cinco minutos. Durante esos intervalos el trabajador debe dedicarse a una tarea en concreto, sin distracciones, y después de 4 bloques de trabajo hacer un descanso más largo (20/30 minutos). Esta técnica nos sirve para mejorar la productividad, ya que en los 25 minutos de cada intervalo se está concentrado en una tarea concreta.

   Un espacio de trabajo agradable: el lugar donde se teletrabaja debe estar ordenado, bien iluminado y con todo el material necesario. La idea es estar lo más cómodo posible para así fomentar una buena productividad.

   Listado de tareas: mantener un listado de todas las tareas a realizar y saber priorizarlas. Esto se convierte en un punto clave para mantener la productividad, ya que al no estar en el entorno de trabajo habitual se tiende a perder el foco de atención.

   Conectarse con el equipo: estar trabajando desde casa no tiene que significar estar solo. Se trata de establecer una metodología de colaboración que no se vea afectada por la presencia virtual y fomente la coordinación y colaboración del equipo a la vez que aumenta el apoyo social.

   Evitar el aislamiento: se recomienda mantener contacto fluido con amigos y familiares. Si no es posible quedar presencialmente, al menos realizar alguna videollamada.

   Siempre que sea posible, flexibilizar teletrabajo y presencialidad: a través de turnos o bien de grupos estables que se distribuyan entre casa y oficina. De esta manera se evita el aislamiento porque se sigue interactuando con los compañeros.

   Romper la rutina: proponerse algún reto diario para hacer cada día diferente y así no caer en la monotonía.

   Dedicar un espacio y tiempo para evaluar cómo se encuentra.

 

Para concluir, es importante que las empresas se preocupen de la salud mental de sus trabajadores. Si una persona se encuentra descontenta con su empleo, eso repercutirá en su vida personal y viceversa. No debemos olvidarnos que cuanto mejor estén los empleados, mayores resultados económicos obtendrán las empresas y habrá menores tasas de ausentismo, menos accidentes laborales y menos bajas por estrés o ansiedad. La situación actual ha repercutido en las empresas y ha hecho que muchas tengan a una gran parte de sus empleados trabajando desde casa cuando nunca antes habían trabajado de tal forma. Para facilitar que esta situación no acarree problemas en sus vidas y que no se sientan “aislados” o “desbordados”, se debe facilitar que los empleados sigan conectados unos con otros, ofrecerles unas pautas para realizar la jornada laboral de la forma más eficaz posible y brindarles apoyo y soporte. Si las personas que están teletrabajando siguen las recomendaciones citadas anteriormente, evitaran caer en la monotonía y disminuirían el nivel de estrés. Asimismo, destacaría la recomendación de intercalar teletrabajo y asistencia a la oficina, ya que muchas empresas están poniendo en práctica está medida y sus empleados asisten tres días a la oficina y dos teletrabajan. Esto trae la ventaja de poder seguir manteniendo la interacción entre compañeros. Aunque me parecería interesante dar la oportunidad a los empleados que son considerados de riesgo o que por miedo prefieran quedarse en sus casas la posibilidad de solo realizar teletrabajo.

 

¿Y tú… qué opinas?

domingo, 24 de enero de 2021

Impacto del COVID-19 en la resolución de conflictos laborales mediante procedimientos extrajudiciales; por Carla González.

 La pandemia por COVID-19 ha cambiado nuestra vida, sobre todo en la forma en la cual nos relacionamos y actuamos.

Las personas somos seres racionales, con intereses y personalidades distintas, lo que genera desacuerdos entre nosotros, y más en un ámbito laboral cuando los intereses entre las partes implicadas (trabajadores y empresarios) están muy bien diferenciadas. La falta de recursos, de tiempo, la distribución no equitativa de tareas de trabajo o incluso, la incompatibilidad de los valores de un trabajador con los valores internos de la empresa pueden originar un conflicto laboral.

En este post, abordaré el impacto que ha provocado la Covid-19 en estos procedimientos, pero para ello primero debo explicar las herramientas que se utilizan, las diferencias entre ambas y por último, las consecuencias que ha ocasionado el virus en estos conflictos.

Los encargados del departamento de RRHH debemos conocer las herramientas a utilizar cuando surjan conflictos, así como saber gestionarlos y resolverlos.

La finalidad de nuestro propósito al emplear estos medios será fomentar el uso de ellos, considerándolos una fuente muy importante de conexión y consenso para lograr el acuerdo deseado por ambas partes. 

¿Pero que entendemos por conflictos colectivos de trabajo?conflicto que afecta a la totalidad de los trabajadores de una empresa o a los integrantes de una determinada categoría profesional, o que forman un determinado grupo, cuando la cuestión suscitada afecta a los intereses generales de los trabajadores’’ (Real Academia Española, s.f., definición 1).

Debemos diferenciar dos tipos de actuaciones frente a la resolución del conflicto:

  • ·         Actuaciones de presión: entre las que podemos destacar, a disposición de los trabajadores, la huelga y el obstáculo de las relaciones comerciales del empresario, coloquialmente conocida como boicot, mientras que a disposición del empresario, destacamos el cierre patronal o lock out y el poder de la dirección del empresario en casos excepcionales. 
  • ·       Actuaciones pacíficas: en esta clasificación se encuentran los procedimientos extrajudiciales cuyas herramientas son, la conciliación, la mediación y el arbitraje. 

Después de un conflicto laboral, ya sea originado por causas intrapersonales, interpersonales o interorganizacionales, se pueden tomar dos decisiones:

1.     Las partes implicadas en el conflicto logran resolver directamente la controversia mediante negociación. 

2.   La solución del conflicto es realizada a través de la intervención de un tercero cuyos intereses no están influenciados por ninguna de las partes.

Cuando el conflicto debe ser puesto en manos de una tercera persona, existen dos métodos de resolución del conflicto:

1.     Acudir a los tribunales, donde se llevará a cabo un juicio y se obtendrá una resolución judicial de obligado cumplimiento para ambas partes. 

2.     Acudir a los medios extrajudiciales, conocidos como Alternative Dispute Resolution, por sus siglas en inglés (ADR) siendo su traducción al castellano Métodos Alternativos de Solución de Conflictos. Siendo estos, la conciliación, la mediación y el arbitraje.

Los procedimientos extrajudiciales son aquellos instrumentos cuya finalidad es de forma rápida, eficaz y económica dar solución a un conflicto, evitando llegar a los órganos jurisdiccionales, principalmente por tres motivos:

    1.     Aliviar las tareas de los tribunales.
    2.     Evitar el largo proceso que implica un procedimiento judicial.
    3.     Los costes de los mismos.

A continuación, explicaré la finalidad de cada una de las herramientas de resolución extrajudicial diferenciándolas entre ellas:

La conciliación.

En esta herramienta una tercera persona llamada conciliador/a es seleccionada para ayudar a las partes a llegar a un acuerdo, aunque la principal diferencia con el resto de herramientas radica en que esta figura no propone soluciones a las partes. 

La mediación. 

La figura encargada de llevar a cabo esta función suele ser un órgano de mediación, cuya finalidad es intervenir en el conflicto facilitando el acuerdo entre las partes. Destacar que esta metodología proporciona mejores resultados que las anteriores y ha constituido una gran oportunidad durante los meses de la pandemia para que las partes llegaran a un acuerdo. 

El arbitraje.

La figura de esta herramienta la compone un tercero llamado árbitro designado por las partes que previamente han acordado llegar a este término aceptando la solución que la persona designada considere oportuna. Esta herramienta destaca por obtener resultados más rápidos que los anteriores.

 


El SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) suspendió los actos presenciales durante la vigencia del Estado de Alarma, lo que dio lugar al aplazamiento de los plazos de caducidad de las acciones y los actos conciliadores. Sin embargo, se habilitó la presentación de las solicitudes vía telemática para su posterior evaluación.

 

En el grafico que se presenta a continuación, se refleja la disminución de los actos de conciliación, mediación y arbitraje tras el estadillo de la pandemia del Covid-19 entre los meses de Febrero a Mayo, al igual que se puede apreciar cómo una vez finalizado el Estado de Alarma en el mes de Junio se puede observar un aumento de la actividad extrajudicial.



Fuente: Ministerio de Trabajo y Economía Social (2020). Impacto del Covid-19 sobre las Estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

 

A modo de conclusión, se puede pensar que como ocurrió con otros ámbitos, estas herramientas podrían haber sido utilizadas de manera telemática, como por ejemplo, la confección de aplicaciones mediante las cuales se pudieran llevar a cabo conferencias entre las partes para no retrasar la lista de espera de acciones a tratar. Las causas fundamentales por las que se decidió no incorporar estas nuevas metodologías fueron en primer lugar, por el volumen y los medios de los que dispone el SMAC actualmente, y en segundo lugar dado que estos procedimientos precisan de entendimiento de las partes, la vía telemática puede ayudar a crear más confusión como consecuencia del contacto personal que es necesario para llegar a acuerdos.

 

``La paz no es la ausencia de conflicto, es la habilidad de gestionar el conflicto por medios pacíficos´´ Ronald Reagan.

 

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que se debería fomentar el uso de las nuevas tecnologías en la resolución de los conflictos laborales mediante la conciliación, mediación y el arbitraje? Además, ¿Crees que las personas podríamos llegar a un entendimiento a través de estas nuevas aplicaciones?

 

Industria 4.0: El cambio es inevitable; por Claudia Pacho.

     La existencia de la llamada ‘Revolución 4.0’ es algo innegable, la industria inteligente ha llegado para quedarse y efectuar un giro de guión en las empresas y organizaciones en general.

Esta inteligencia operacional debe ser utilizada por sus principales receptores y, por supuesto, en su propio beneficio, ya que conduce a una metamorfosis con los mejores resultados de negocio. 

La información es el siguiente recurso natural, es una fuente inagotable, y se autogenera. Las empresas constantemente están recogiendo datos para transformarlos en información. Analizando y procesando esta última, pasa a ser conocimiento. La toma de decisiones más conveniente sucede cuando tenemos dicho conocimiento en nuestro poder. En este punto la gestión de RRHH se ve directamente favorecida, ya que cuanto más sabes de algo, mejor lo entiendes, el acceso a los datos de las personas da paso a decisiones más acertadas. 

La gestión y análisis de grandes volúmenes de datos de información es el tan nombrado, y a su vez complejo, concepto de Big Data. Este proceso está totalmente automatizado, y destaca no solo por la magnitud de información, también por su velocidad, variedad y veracidad. 

La realidad de las organizaciones de hoy en día es complicada debido a la existencia de múltiples factores y variables: la convivencia intergeneracional, la entrada de la tecnología, la lucha por atraer y enamorar al mejor talento, estrategias de compensación… y un largo etc. 

El estudio de todos estos macrodatos ocupa cada vez más tiempo, y los expertos aseguran que su ritmo de crecimiento es ‘imposible de manejar’ mediante métodos tradicionales. Puede que imposible no sea, pero lo que si es cierto es que dicha gestión será poco eficiente. Aquí comienza a valorarse la importancia del Big Data aplicado a RRHH.

El “Big Data” puede simplificar tareas de los responsables del departamento y por consiguiente puedan centrarse en otras más relevantes para el logro y mantenimiento de la ventaja competitiva de la organización.

Otra herramienta imprescindible que ha traído esta ola tecnológica es el Machine Learning, aprendizaje automático. Este sistema actúa mediante el estudio de patrones de comportamiento, permitiendo procesar y sugerir de forma autónoma diferentes hipótesis basadas en evidencias, alimentándose y aprendiendo de las opciones elegidas, ahorrando los tiempos de recolección de datos, está provisto de informes y planes de acción. De esta forma, el área de Recursos Humanos responde a las exigencias del negocio de manera instantánea, con información fidedigna y estadística. La rentabilidad va a estar determinada por el tipo de analíticos que utilicemos.  Si son los convencionales, donde vemos información de lo ya acontecido, el beneficio principal será poder contar con los elementos necesarios para tomar una decisión; en cambio, si utilizamos los analíticos predictivos y “Machine Learning”, estaremos combinando una gran cantidad de datos y algoritmos, y podremos no sólo entender qué pasó, sino también lo que va a suceder, anticipar futuros riesgos, detectar oportunidades y, automáticamente, determinar qué podemos hacer al respecto.  En este último caso, la ganancia es incalculable y dependerá del uso que el área quiera dar a esa información.

En sus inicios, los departamentos de RRHH comenzaron utilizando estos procedimientos para la evaluación del desempeño laboral, aspecto muy vinculado con variables como la productividad o la rentabilidad, mediante la implantación de un software de evaluación del desempeño que reduce el riesgo de sesgos inconscientes.

En la actualidad, RRHH tienen a su disposición herramientas digitales que van desde la gestión de las ausencias de los empleados a la realización de encuestas de todo tipo (satisfacción, engagement, clima laboral…). La inteligencia artificial lo cambia todo, como por ejemplo la forma de seleccionar y contratar al personal, mediante videoentrevistas y algoritmos que clasifican a los candidatos más apropiados. Los encargados del proceso pueden evaluar y ordenar las entrevistas por orden de interés, y no por orden cronológico.  También proporciona el lugar donde encontrar a los mejores candidatos mediante la difusión de ofertas de empleo que lleguen a los perfiles más deseables, o cómo conquistar a ese talento necesario y fidelizarlo en la empresa. Siendo así, RRHH juega un paso por delante y puede detectar necesidades en cuestiones de formación personalizada, recursos, promoción… Inclusive, un buen análisis de Big Data puede ayudar a detectar quiénes tienen intención de abandonar la compañía. Por ende, el mánager tiene opción de anticipar acciones para conservar ese talento.

Otra ventaja de estos sistemas digitales es que centralizan toda la información referente a la plantilla, acortando los plazos de interacción. De este modo se brinda mayor autonomía y capacidad de autogestión, lo que refuerza la motivación de los trabajadores. 

De igual manera, una empresa puede aprovechar la información de ventas, encuestas, RRSS, grupos focales… para el desarrollo y lanzamiento de nuevos productos, la comparación con la competencia o el pronóstico de la demanda futura. Asimismo, se puede mejorar y personalizar la experiencia del cliente, enriquecer las interacciones o maximizar el valor que ofreces. Incluso es posible determinar patrones de datos que son indicios de fraude y así amplificar la seguridad. 

La resistencia al cambio es algo humano. Es importante conocer ese cambio, para así trasladarlo a todas las personas que componen la empresa, y transmitir confianza. Si RRHH hace bien su trabajo, ese cambio se comunica bien, habrá menor reacción y oposición a la renovación.

Los responsables del departamento de RRHH tenemos como meta que las personas funcionen, y estas a su vez son las encargadas de que los proyectos salgan adelante. La transformación digital es un medio que ayuda a conseguir el fin, pero la persona siempre será esencial para sacar adelante esa digitalización.

 

En definitiva, estamos en un mundo muy dinámico, los planes directores se programan con una duración más corta, porque se quieren resultados tangibles cuanto antes. Los analíticos predictivos, Big data y Machine Learning llevan la gestión de RRHH a otro nivel.   Con estos medios digitales se puede estructurar toda la información del área, predecir tendencias y lo que pasará en el futuro y, en consecuencia, proponer alternativas de resolución.  Poder pronosticar qué va a pasar con nuestra gente es, de alguna manera, tener la capacidad de prever qué va a pasar con el negocio. Gracias a herramientas de este tipo, RRHH tiene un lugar asegurado en el comité de dirección de la compañía.

 

Y tú, ¿qué opinas?

 

domingo, 17 de enero de 2021

El talento ante el "achatamiento" de las organizaciones; por Ana María Chamorro

    La globalización de los mercados, la volatilidad del entorno y el aumento de las opciones de los consumidores empujan a las organizaciones a modificar su diseño a estructuras más planas donde no existen mandos y cada vez se trabaja más en grupo.

Y es que las relaciones entre empresa y trabajadores están cambiando. Así también lo afirma el profesor Alejandro Sevy Elías en su tesis doctoral, “Conductas, comportamientos y pautas de éxito en la generación de valor empresarial” después de realizar un exhaustivo trabajo de investigación en un extenso número de compañías que le aportan la evidencia contrastada de esta realidad.

Señala a lo largo de todo un capítulo que, hasta ahora eran las organizaciones las que marcaban el desarrollo del trabajo, indicando dónde, cuándo, cómo y en qué debe operarse. La dinámica del entorno está cambiando todo esto a un nuevo tipo de relación donde el empleado goza de autonomía de decisión.

En las empresa y organizaciones, básicamente, se ha tratado por igual a todos los empleados, como si las necesidades y expectativas de ellos fuesen las mismas para todos. Pero la realidad del momento actual es muy diferente y desde la dirección, administración y gestión de los recursos humanos es necesario contemplar la diferenciación y segmentación de empleados, con propuestas de valor ajustadas a cada uno de ellos.

Las necesidades y aspiraciones del empleado de talento son cada vez más tomadas en consideración. Ello plantea nuevos problemas, nuevos retos y nuevos modelos de relación laboral que afectan tanto a las empresas, materializándose en la aparición de nuevas formas organizativas, procedimientos de trabajo, definición de funciones y asunción de nuevos roles, como a los empleados, los cuales van a necesitar acostumbrarse a nuevos entornos laborales en los que la inestabilidad y eventualidad laboral, la movilidad y flexibilidad serán una constante que, además, será impredecible.

Vivimos tiempos que plantean muchos y nuevos retos, desafíos e incertidumbres donde la jerarquía organizativa, caracterizada por la uniformidad y la centralización está siendo sustituida por nuevos entornos en los que se prima la diversidad, la participación y la flexibilidad.

Las organizaciones están evolucionando hacía estructuras mucho más planas, con menos niveles jerárquicos, mucho más flexibles y adaptables, descentralizadas, ligeras y ágiles, donde el trabajo se desarrolla en un entorno cooperativo y colaborativo, en el que la polivalencia de funciones y la rotación de ocupaciones pasa a ser algo natural y donde los métodos implementados preservan el conocimiento e incentivan el talento.

Organizaciones donde la ventaja competitiva les viene a partir de alianzas, confianza, inclusión y cooperación, indica el profesor Sevy. En este contexto, la valoración del profesional contratado tiene que ver con el valor que este aporta al proyecto o trabajo en el que está inmerso y no por los costes que ocasiona. Su carrera profesional quedará definida no por la sucesión de diferentes puestos de trabajo sino por una secuencia de diferentes actividades y responsabilidades con distintas formas de dedicación.

Los recursos humanos, al objeto de aprovechar las oportunidades planteadas por este nuevo tipo de organización, deben gestionarse a partir de las competencias que sean necesarias para ejecutar el trabajo con el éxito que permita a la empresa alcanzar beneficios y así aumentar su valor, siendo para ello de vital importancia que todos los profesionales implicados sepan como colaboran y en qué medida contribuyen con su trabajo y esfuerzo a alcanzar los objetivos estratégicos empresariales y qué nuevas competencias pueden asumir para que su relación con la organización que los contrata resulte más beneficiosa a ambas partes. Los candidatos necesitan entender el propósito delpuesto de trabajo en el que se inscriben y las empresas necesitan saber que contratan el mejor talento disponible para desarrollar su negocio, refiere Jaime Asnai González de PageGroup.  Además, gestionar al personal a partir de sus competencias y capacidades obliga a la organización a un proceso de revisión constante de las mismas a fin de detectar posibles necesidades de formación y analizar la idoneidad o no de las personas en los puestos que ocupan.

Gracias a la tecnología, el llamado mercado del talento se ha globalizado con gran celeridad, aumentando la competencia entre profesionales de talento, así como también las oportunidades de mejora. Concluye el profesor Sevy que, las empresas que deseen destacar deben ser atractivas para el talento y su gestión porque el día a día empresarial nos muestra como estos empleados adquieren, cada vez más, una mayor conciencia de su propia valía para la organización exigiendo unas mayores y mejores compensaciones, incentivos y recompensas que no siempre resultan ser económicas. Si la empresa desea su compromiso, debe hacerse acreedora del mismo, además de monetariamente con otro tipo de instrumentos como la capacitación individualizada, la realización personal y los planes de beneficios dirigidos a mejorar la calidad de vida.

 


“Lo que diferencia a una empresa que tiene éxito de otra que no lo tiene son, ante todo, las personas, su entusiasmo, su creatividad, todo lo demás se puede comprar, aprender o copiar”, Charles-Henri Besseyre des Horts.

 

Conclusión:

El achatamiento es un esquema organizacional que permite a la empresa transformar las estructuras piramidales para convertirlas en más planas, mejorar la funcionalidad a partir de reducir el tiempo de respuesta y el servicio al usuario, para lo cual es imprescindible asegurar el poder y el compromiso de sus profesionales de talento y es aquí donde la función de recursos humanos también ha necesitado cambiar su perfil, dejando áreas de gestión de personal en favor de tareas críticas de organización.

“El cambio en los RRHH ha sido profundo y veloz, pasando de realizar funciones relacionadas con el desarrollo profesional de los empleados y la gestión de nóminas a proyectos de transformación organizativa delicados y de mucho calado para la compañía, pone de manifiesto el informe “La visión de los CEO…” realizado por la firma consultora Odgers Berndtson.

La importancia de la Digitalización de los RRHH en la Empresa; por Enrique Trilleros

 

    Que la digitalización avanza progresivamente es un hecho, pero debido a la situación extraordinaria generada a causa de la covid-19, este avance crece de manera exponencial, siendo no solo ya un factor importante, sino también imprescindible para la realización y avance de determinadas tareas en diversos sectores.

La digitalización es el proceso por el que se implementan tecnología, herramientas digitales y recursos tecnológicos, para optimizar los procesos de trabajo.

La tecnología digital forma parte de la vida cotidiana de las empresas y se manifiesta en aspectos como el correo electrónico, la página web de la empresa y los smartphones.

El proceso de transformación digital debe empezar con un análisis interno de la organización, elaborando un plan de digitalización a nivel estratégico, siendo necesaria la participación de todos los departamentos de la empresa.


 

 

Algunos de los últimos avances tecnológicos a destacar son:

§  Teletrabajo: se fundamenta en la idea de un enfoque basado en el logro de objetivos, permitiendo una mayor flexibilidad horaria, una mayor conciliación de la vida personal y laboral, un menor estrés y una reducción de costes empresariales además de un aumento de la productividad.

§  Reuniones no presenciales y entrevistas online: a través de plataformas online como Microsoft Teams, Webex Meetings, Skype, Google Hangouts o Collaborate evitando así desplazamientos y convocando un mayor número de reuniones y entrevistas mediante una buena planificación y gestión del tiempo de forma más eficaz.

§  Objetivo papel cero: ofrece la posibilidad de presentar y modificar vía online la documentación necesaria para la gestión de expedientes y la firma digital, realizar consultas desde cualquier lugar mediante un sistema de gestión de datos en la nube, además de un ahorro físico de espacio.

§  Procesos automatizados: hace referencia a los trabajos realizados por un trabajador y que pueden ser automatizados, lo cual supone una disminución del tiempo de trabajo que se destina a esa tarea y un aumento de la productividad, la calidad y la competitividad de la organización.

En conclusión, la combinación de la digitalización con los recursos humanos implica una reducción de tiempos y costes para la ejecución de un proyecto y por lo tanto un incremento en la productividad y en el éxito de los objetivos de la compañía.

Por ello, hay que tener en cuenta que cualquier empresa que no integre la digitalización en sus procesos internos se verá afectada negativamente no pudiendo competir al mismo nivel que el resto de las organizaciones, viéndose abocada al fracaso.

¿Y tú qué opinas?