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miércoles, 18 de diciembre de 2019

¿Cómo retener el talento en un entorno cada vez más dinámico?, por Héctor Cubino

Echando la vista atrás hacia la generación de nuestros padres y abuelos es muy probable que surjan en nuestras mentes numerosos ejemplos de personas a nuestro alrededor cuyas vidas siempre estuvieron ligadas a una misma organización. Es el caso de mi propio padre, quien trabajó cuarenta años para una empresa metalúrgica hasta su jubilación.

Sin embargo, estas situaciones se tornan cada vez más improbables. Hoy en día lo más frecuente es encontrar a personas que pasan de puntillas por distintas empresas hasta que logran asentarse en una. Esto nos muestra que el entorno laboral es cada vez más dinámico y es complicado encontrar una estabilidad a largo plazo debido a un ambiente emerge cada vez de manera más impredecible.

Por otro lado, así como las empresas cambian junto a su entorno, los valores de las personas también y es por ello que, desde mi punto de vista, actualmente el concepto de “compromiso”, entre otros, no es el mismo que el que las personas percibían antaño.

En un ambiente tan cambiante, donde nadie se casa con nadie, es un reto para nosotros como responsables de recursos humanos “retener” a esas personas que aporten un valor añadido a nuestra empresa. Existen diversas estrategias que podemos utilizar para evitar que alguien se vaya de nuestra organización, no obstante, opino que una predomina por encima de las demás: el aumento de la remuneración. Si bien creo que es importante que los trabajadores obtengan un salario acorde a su desempeño, considero que el dinero no es el fin último que debe ser perseguido por los empleados. Por ello, no es difícil esclarecer que, si una persona talentosa decide abandonar una empresa por motivos externos al dinero, la solución para conseguir que continúe, dudosamente será incrementando su salario, por decir una cifra, doscientos euros al mes. Es ahí donde entra nuestro valor diferencial como trabajadores de recursos humanos.

Desde mi perspectiva, la misión más importante y compleja que tenemos los profesionales de recursos humanos se basa en descubrir las necesidades, en la medida de lo posible, de nuestros trabajadores. No es ningún secreto considerar que, si conocemos las situaciones que los envuelven, tendremos mucha información sobre lo que necesitan y cómo ofrecérselo. Para descubrir estas motivaciones es necesario bajar “al terreno de juego” y mostrar interés por cada uno de nuestros trabajadores, generando un sentimiento de empatía y confianza mediante el cual las personas puedan comunicarnos sus opiniones. Así, la idea es que perciban que nosotros podemos ayudarles, sin desvincularnos de los intereses de la organización, por supuesto.

Para finalizar, resulta crucial destacar que, una vez sabidas las necesidades que hemos mencionado con anterioridad, es nuestra obligación adaptarnos de la mejor manera, buscando posibles soluciones a cada uno de los casos personales. Si nuestros trabajadores se sienten escuchados y valorados, en la mayoría de los casos, mantendrán el foco hacia nuestra empresa, ignorando tentaciones externas. De esta forma conseguiremos mantener a los trabajadores y, por ende, a los trabajadores con talento.


Probablemente, si consigues llevar esto a cabo, tú mismo seas una de esas personas con talento.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Gestión del Talento y el candidato 4.0, por Rebeca Díez

“La gestión del talento esta viviendo una nueva guerra. Antes los planes de carrera eran suficientes para retener el talento pero, ahora, se busca otros estímulos para encontrar al empleado perfecto”
Pero, ¿qué busca el candidato ahora?


En los años 90
Hoy
·         Seguridad
·         Estabilidad
 
·         Compañías digitales
·         Cultura y ambiente atractivo
·         Trabajo atractivo
·         Flexibilidad
·         Organización ágil
·         Digitalización en los procesos

 
Por ello, las empresas exponen nuevos modelos organizativos donde promueven horarios flexibles, transparencia y estructura plana donde los empleados tengan oportunidades, retos y proyectos que satisfagan. ¿Cómo? Con 6 claves para retener y atraer talento.
 
1. La formula Emocional = Compromiso + Resultados Extraordinarios
La comunicación y la transparencia es clave, la conexión emocional con el profesional se traduce en un mayor grado de compromiso y resultados.
 
2. Políticas de conciliación
Los candidatos buscan un equilibrio real entre la vida profesional y personal, destacando la flexibilidad que, junto a las nuevas formas de trabajo  y tecnologías se puedan lograr los objetivos, pudiendo decir adiós al presencialismo.
 
3. Carrera profesional
Proporcionar aprendizaje continuo, enriqueciendo al candidato y eliminando el absentismo laboral de las empresas.
 
4. Reconocimiento del trabajo realizado
Aportar energía positiva e ilusión para que los empleados vengan motivados desde casa es fundamental, el líder debe controlar y valorar el trabajo realizado por sus profesionales para que el lugar de trabajo no sea una desmotivación
 
5. Digitalizar las compañías
Vivimos en una guerra tecnológica continua, los candidatos deben evolucionar y adaptarse a las exigencias del mercado.
 
6. Salario adecuado
Todas estas medidas deben ir acompañadas de un salario adaptado a la experiencia y puesto de trabajo ya que el aspecto económico tiene mayor peso para los candidatos.
 

Para concluir este post, quisiera recalcar que hay que cuidar a lo mejor que tenemos en la empresa: al equipo humano que lo conforma.

jueves, 6 de julio de 2017

¿ Conscientes de la importancia del “Employer branding”?, por Patricia Vicente

Este concepto con tanta repercusión hoy en día y desde el que trabajan los Departamentos de Recursos Humanos de muchas grandes empresas puede definirse como “ la marca de una empresa como empleador, esto es : la imagen que tiene una organización hacia sus CLIENTES sus EMPLEADOS y sobre todo, aquella que perciben sus posibles CANDIDATOS. ”

El concepto nace en los años 60 en EE.UU. pero cobra importancia en los años 80 debido a una gran expansión económica junto al descenso de población activa (efecto post-baby-boom). Las empresas tenían que arreglárselas para atraer a los mejores profesionales en un entorno donde existía una escasa oferta y una alta demanda de personal cualificado. Concretamente en España el problema llegó en el 2008 dado que todo lo avanzado desde principios de los 2000, se perdió cuando estalló la crisis. Las empresas comienzan a centrarse en la parte de retención de talento para evitar que los recortes afecten a la productividad de sus empleados.

Parémonos a pensar un momento qué empresa mínimamente relevante hoy en día no tiene su propia página web, o no es activa en las redes sociales.. Es lógico pensar que lo primero que haga un candidato tras ver publicada una oferta de trabajo sea buscar en google y en las redes sociales información de la empresa, consultar opiniones de otros trabajadores, etc.. en definitiva “formarse una opinión previa antes de inscribirse”.

Si analizamos qué empresas emplean las mejores prácticas de Employer branding está claro que un referente es Google ¿ y porqué ? Pues por todos los beneficios ofrecidos a sus empleados que van desde estancias repletas de snacks gratuitos, asistencia sanitaria y en viaje,  ayudas para cursos, asesoramientos legales, nacimiento de niños, etc. Es el ejemplo de uno de los Employer branding más atractivos del mundo.




Otro ejemplo es el caso de Starbucks, que  es conocida como “Employee First” un activo de primer nivel para potenciar la marca del empleador de esta compañía. Lo que tratan es de que  mediante un convenio de colaboración con la Universidad , los empleados puedan licenciarse de forma gratuita a través de cursos en línea. De esta manera se proyecta una imagen hacia el cliente de que tomar un café en Starbucks además del producto , ayuda a formar a empleados que de otra manera no podrían acceder a un título universitario.

En la página Web corporativa del grupo VIPs se transmite la búsqueda de perfiles para la marca pero centralizados en el candidato de forma que  puedan crearse puestos de trabajo “a la carta ”de forma individualizada: planes continuos de formación y desarrollo, descuentos específicos para empleados, etc.

A pesar de las múltiples ventajas y beneficios que supone la “ marca del empleador ” todavía el 18% de las empresas más importantes en España no dispone de ningún contenido en sus webs corporativas dirigidas a futuros candidatos. ¿ Seremos capaces de desarrollar un Employer Branding en el seno de nuestras compañías y adaptarnos así a las demandas de los candidatos del futuro ?

jueves, 6 de noviembre de 2014

LA ILUSIÓN ES EL MOTOR DE LA VIDA, por RAFAEL CANO

La ilusión es el motor de la vida

De cómo conseguir el compromiso de las personas con la organización en la que trabajan.

Para comenzar, respondamos a estas preguntas en relación a nuestro trabajo:
• Sé a dónde vamos.
     – Se conocen los objetivos y se comparten.
• Sé cómo contribuyo a la consecución de estos objetivos.
• Comparten el éxito conmigo
• Sé quién soy yo en la organización y porqué se me trata así.
• Confían en mí.
     – Reconocen el trabajo bien hecho.
     – Participo en la mejora de la organización.

Desde hace tiempo, el gran reto de las organizaciones es cómo conseguir la adhesión, la integración, la responsabilización, el compromiso de las personas con la organización

Intentos ha habido, a través de varios Modelos de intervención en las organizaciones. Primero el Desarrollo Organizacional, que promovía implantar cambios en las organizaciones implicando a todos los afectados. Luego, la Calidad Total, uno de cuyos ejes estratégicos era la responsabilización y el compromiso de las personas. El Modelo de EFQM, en el que las Personas forman parte estratégica del mismo. 
Se han ideado y aplicado muchas herramientas de Gestión de Personas con tal fin.
Actualmente, puede que la Gestión del Talento, sea el último intento para alcanzar dicho objetivo.

Pero estos Modelos y estas herramientas ¿han conseguido crear entusiasmo e ilusión en los empleados?

Tom Peters, para responder a esta pregunta, plantea a su auditorio en una conferencia: “preguntad a cada uno de vuestros colaboradores qué hacen cuando salen del trabajo al que dedican 8 horas diarias y os quedareis asombrados”. 

¿Qué hacemos cada uno de nosotros cuando tenemos la posibilidad de poner en valor lo que nos ilusiona? 

Desde mi punto de vista, para conseguir el compromiso de las personas, la clave está en que las organizaciones sean capaces de crear puestos de trabajos que entusiasmen, que ilusionen a los empleados. 

Si, “la ilusión es el motor de la vida”, como Responsables y Gestores de Recursos Humanos:
• qué podemos hacer para que todos los puestos de trabajo puedan ilusionar a las persona que lo desempeñan. 
• qué podemos hacer para que la organización en la que trabajo se ofrezca y se perciba como ilusionante, entusiasmante, en la que da gusto trabajar.

La ilusión es el motor de la vida. Tener un proyecto de vida personal es lo que más ilusiona.
La situación actual del mercado laboral ¿permite a los jóvenes plantearse un proyecto de vida? Y si esto es muy difícil, ¿cómo es posible conseguir que se comprometan con el trabajo y se impliquen? ¿Cómo pueden afrontar esta situación los Responsables de Gestión de Recursos Humanos?

Crear ilusión es el reto

jueves, 30 de octubre de 2014

HOY OS QUIERO CONTAR UNA HISTORIA, por HELENA PEREZ ESTEBAN

Hoy quiero contaros una historia.
Érase una vez, una empresa en calma. Aparentemente todo marcha bien; no faltan los clientes, no hay quejas de los trabajadores, y en principio, todo lo previsto sale adelante. 

Un buen día, y sin nada que haga presagiar lo que va a ocurrir, un trabajador (concretamente uno de los más eficientes e indispensables), presenta su carta de dimisión. Decide abandonar porque ha encontrado un trabajo mejor, uno que le llena más, mejor pagado o que cumple con sus deseos internos de cambiar de aires.

En realidad, ésta no es una historia cualquiera. Se trata de una historia con la que podría identificarse casi cualquier empresa, ya que la mayoría ha pasado por una situación parecida en algún momento de su existencia. ¿Y qué ocurre cuando esto pasa? En la mayoría de los casos, el pánico. 

Al igual que pasó con los caballos en el lago Ladoga (Leer historia), muchas empresas están en un estado de sobrefusión. Aparentemente están en calma, pero una minucia puede suponer un gran cambio si no sabemos gestionarlo a tiempo. 

Cuando un trabajador se va de nuestra empresa, se lleva con él muchos conocimientos adquiridos en el desempeño del trabajo, muchos “trucos” obtenidos con la experiencia, una forma única y personal de hacer las cosas...  Y aunque éste trabajador sea sustituido rápidamente, si no hemos sido previsores, se llevará con él una parte muy valiosa que la nueva persona tardará en alcanzar.

Para evitar este tipo de situaciones, la gestión del talento se hace indispensable. 
Es como aprender a cocinar. Puedes aprender desde cero, leyendo libros de cocina o probando a añadir diferentes ingredientes viendo el posterior resultado. Terminas aprendiendo y puedes llegar a ser un gran cocinero, sí; pero lo harás más rápido si observas y apuntas los “pequeños trucos de la abuela”, que ella aprendió previamente con la experiencia. Partirás de una base más completa

Apliquémoslo a nuestras organizaciones. No perdamos el talento, fijémonos en quién hace cada tarea, cómo la hace, cuál es el valor que aporta a su puesto y cómo ha resuelto situaciones negativas o problemas que hayan surgido. Tomemos nota de ello.

De esta forma, no sólo obtendremos un gran aprendizaje por escrito que mostrar a la nueva persona que se incorpore (en el caso de que la que desempeña ese puesto se vaya), si no que también nos ayudará a conocer mejor a quien desempeña el puesto de trabajo, y nos daremos cuenta de lo importante (o no) que es esa persona para nuestra empresa.

jueves, 23 de enero de 2014

LAS PRÁCTICAS EN LAS EMPRESAS Y LA ESPERANZA. UNA BUENA EXPERIENCIA PARA TODOS, por VICENTE GONZÁLEZ.

A la hora de escribir este post, la verdad es que uno empieza a mover la batidora de pensar y surgen docenas de ideas, posibilidades y propuestas.

Todos, cada día escuchamos multitud de opiniones sobre las nuevas incorporaciones en las empresas, respecto a  los jóvenes, del tipo: “no vienen preparados”, “no quieren trabajar”, “no tienen ganas”, “sólo reclaman derechos pero no quieren poner nada de su parte”...  Efectivamente esto se produce, ocurre, todos lo vemos a diario.

La verdad es que no he querido dejar pasar la oportunidad de compartir en el Foro una situación agradable, positiva y, verdaderamente gratificante en el ámbito de las personas y, más aún, de los jóvenes que llegan a las organizaciones.

Mi empresa es una organización dedicada la consultoría de sistemas de información. No nos dedicamos a fabricar objetos, lo cual me parece algo en sí mismo complejísimo. Nuestro equipo humano (y no es una simple frase) es LO MÁS IMPORTANTE de la compañía. Es lo que nos permite desarrollar nuestras labores, producir, facturar…

Tradicionalmente (seguro que como muchos de vosotros) incorporamos estudiantes de últimos cursos para realizar prácticas con nosotros.

La última incorporación ha sido una persona seria, preparada, motivada y tremendamente generosa y participativa. ¡Un auténtico “gustazo”!. Colaboró en prácticas aproximadamente durante seis meses en nuestra organización de una forma enormemente satisfactoria.

Finalizadas sus prácticas, estábamos deseando captarle: un caso claro de “no desperdiciar el talento”. Vimos la posibilidad (casi la forzamos, en realidad) de incorporarle a la compañía para un nuevo proyecto que se iniciaba.
La cuestión es que, tras consultar las cuestiones legales con nuestros asesores, nos propusieron que se incorporara con un modelo de contrato en prácticas, con ciertos beneficios para la empresa y una duración máxima a partir de la cual debería ser contratado definitivamente o despedido.

El problema que nos surgía era el siguiente: la remuneración que, legalmente, la empresa tenía derecho a ofrecerle nos parecía excesivamente escueta. Nuestra preocupación: “A ver si por estas cantidades no va a querer incorporarse al equipo”. Decidimos subirla inicialmente y plantearle un plan de crecimiento tanto en desarrollo profesional y formación como en el aspecto económico.

Temerosos, nos reunimos con él y le planteamos, con nuestra mejor sonrisa, nuestra idea, deseos de su incorporación, proyecto profesional, capacidades de crecimiento y formación muy específica……..todo para “convencerle” y que se uniese al equipo.

Una vez más, satisfacción absoluta:
Aceptó ilusionado nuestra propuesta y, posteriormente, nos confesó abiertamente que el sólo veía todo aquello como una oportunidad enorme de crecimiento, desarrollo y adquisición de experiencia. “Hubiera venido gratis los seis primeros meses”...

Se demuestra una vez más que NO TODOS los jóvenes responden a un estereotipo que se extiende desde la generalización: Aún hay esperanza.

Como dijo Aristóteles: LA ESPERANZA ES EL SUEÑO DEL HOMBRE DESPIERTO...

lunes, 11 de febrero de 2013

¿EL SALARIO EMOCIONAL "ENGORDA"? por ISABEL CEAMANOS

Podemos definir el salario emocional como una parte de la retribución de un empleado que va más allá de lo puramente económico. Es una manera de retener el talento y tiene como fin mejorar la calidad de vida del trabajador fomentando así la conciliación laboral. Por tanto, se denomina salario emocional porque se trata de recibir prestaciones que para el trabajador son beneficios mucho más valiosos que una subida de sueldo.
 
Los estudios sobre motivación de Herzberg pusieron de manifiesto que el dinero, aún siendo muy importante, no motiva realmente, ya que es un precio. Aquello que de verdad motiva es el reconocimiento sincero de tipo personal que expresa un verdadero aprecio por el trabajo bien hecho.

Este tipo de retribución puede actuar como “factor motivador”  dentro de la empresa, ya que son los empleados satisfechos, aquellos que tienen unos elevados índices de productividad y competitividad.  Es importante también recalcar la importancia del refuerzo positivo en el aprendizaje. Toda conducta que recibe un refuerzo positivo, tiende a repetirse.

En la situación económica que se encuentra nuestro país actualmente, el salario emocional es un recurso muy útil y cada vez son más las  empresas que están introduciendo Planes de Reconocimiento no retributivo con el fin de motivar a los trabajadores mostrando reconocimiento sincero por los resultados obtenidos o sencillamente por una actitud de colaboración positiva hacia la organización y hacia las personas que en ella trabajan.

Identificar y gestionar todo tipo de salario emocional resulta un gran desafío ya que tienen íntima relación con los valores individuales y éstos son de difícil cambio.

Todos estamos de acuerdo que la primera razón por la que trabaja una persona es para ganar dinero, pero en la otra cara de la moneda se encuentra el ser reconocido dentro de la empresa y de sentirse como parte de ella. Por esto, el dinero no lo es todo, sino no habría tantos casos de personas que renuncian a una nómina con algún que otro cero de más, por trabajos peor remunerados pero con mayor reconocimiento. Lo ideal es que el salario en su totalidad sea acorde a las funciones y responsabilidades y que no por aplicar estas medidas se deje de pagar lo que es justo.

La relación y comunicación con el jefe directo es especialmente importante, ya que de ellas dependen sus aportes, ideas y promociones a la hora de avanzar dentro de la empresa. Fomentar la participación de los empleados debe ser una prioridad.

¿Qué podemos considerar como salario emocional? La conciliación de la vida laboral con la familiar, los planes de carrera, los planes de acogida, los seguros médicos así como también una política de comunicación interna transparente, etc.

Luis Puchol destaca distintos tipos de Reconocimiento No Retributivo:

-          Recompensa informal o espontánea: Por ejemplo, felicitar a un empleado por su trabajo.

-          Recompensas de bajo coste: como pudiera ser darle a ese empleado un día libre.

-          Actos de reconocimiento: Entrega de premios, etc

 
Mi pregunta es … ¿Pueden existir empresas que hagan mal uso del salario emocional en su organización?

Está claro que el salario emocional debe estar en equilibrio con la remuneración y que si no es así se puede crear un clima tóxico, mayor absentismo y rotación de personal.

jueves, 23 de agosto de 2012

¿ES NORMAL QUE LOS TRABAJADORES ESTÉN CONSTANTEMENTE BUSCANDO NUEVAS OPORTUNIDADES PROFESIONALES? por EDUARDO FERNÁNDEZ

En realidad la búsqueda de nuevas oportunidades profesionales es algo normal en todas las escalas de la organización. Posiblemente sea lo normal y siempre pueda justificarse como la necesidad de mejorar dentro de una carrera profesional aunque en este sentido siempre podremos discutir esta necesidad con el argumento de que cada uno promociona hasta su máximo nivel de incompetencia punto en el que el individuo detiene su desarrollo profesional y por tanto se frustra en un puesto en el que difícilmente va a sentirse cómodo. Sin embargo, no quería abordar este punto de vista sino el que determina que una búsqueda incesante de empleo viene determinada por una insatisfacción con el actual puesto de trabajo.
 
En la actualidad podemos ver como muchos profesionales están constantemente buscando nuevos proyectos, pensando acerca del nuevo paso a seguir en su carrera, hay auténticos profesionales del networking.  En muchos casos, parece que las personas con cierta preparación, están ansiosos por promocionar más que por desempeñar una labor o alcanzar unos objetivos más allá de sus propios intereses. No tengo datos acerca del porcentaje de rotación de estos casos pero sería interesante conocer este dato, a partir de este presupuesto podríamos analizar la política de una empresa cuando sus componentes estratégicos apenas participan en el desarrollo de la misma, seguro que si en su definición pero no estoy seguro que abarque un periodo de tiempo, que podamos considerar apropiado, como para considerar que hayan podido analizar la implantación de la misma. No estoy diciendo que sea algo necesariamente negativo ni mucho menos, pero lo mismo si nos hace reconsiderar que, si una decisión estratégica ya no es algo a varios años sino que de un año para otro puede cambiarse, ¿hasta qué punto es así porque las personas que las han impulsado en un primer momento ya no forman parte de la organización? Con cada de cambio de empleo de cada directivo, normalmente, nos encontraremos con un aumento de sueldo, lo que nos indica que en un porcentaje muy alto la motivación al cambio tiene más que ver con la cuenta bancaria que con el enriquecimiento profesional.
 
Bien, hasta aquí tenemos personas súper preparadas con una clara motivación dineraria y muchas empresas que cambian de rumbo muchas veces al ritmo que les marcan las circunstancias, también llamadas mercado,  que la mayor parte de las veces no es más que la incapacidad de seguir tus propios intereses y un rumbo coherente. Evidentemente esto supone un coste enorme para estas organizaciones, un coste mucho mayor que el que hubieran acometido al promocionar a determinados directivos, que por causas económicas deciden abandonar la empresa y luego ven cómo ésta comienza a dar palos de ciego sin un rumbo fijo.  ¿Por qué entonces no tienen esas empresas programas de desarrollos de directivos? Quizás sea la pescadilla que se muerde la cola, los programas de formación y desarrollo son muy costosos, sobre todo si para rentabilizarlos es necesario largos periodos de tiempo que quizás el directivo no aguante en la empresa, lo dicho, se crea un círculo vicioso, las compañías no crean programas de fidelización y desarrollo porque creen que los trabajadores involucrados podrían irse precisamente gracias al desarrollo que ellos suponen y por otra parte, los trabajadores dejan las empresas por falta de estos programas.
 
¿Quizás estemos hablando de falta absoluta de confianza entre trabajador y empresario?

lunes, 28 de mayo de 2012

RESUMEN DEL 26º FORO ULISES por SUSANA AGUADO

El pasado jueves 24 de mayo tuvo lugar en la Cámara de Comercio de Valladolid el 26º Foro Ulises de Recursos Humanos de la Escuela de Negocios. En esta ocasión se desarrolló en formato de mesa redonda moderada por D. Félix Alberto Sanz, psicólogo, consultor y formador, bajo el título “LA DIRECCIÓN DE EQUIPOS: DEL DEPORTE A LA EMPRESA” a la que acudieron como ponentes grandes profesionales del deporte muy vinculados a la ciudad: D. Juan Carlos Pastor, entrenador del CUATRO RAYAS Club Balonmano Valladolid y ex Seleccionador nacional; D. Ignacio Coque, preparador físico de la Selección Española de Baloncesto desde 2001; D. Ángel Ruiz, entrenador y Presidente del DISVEMA Club Patinaje en Línea de Valladolid (CPLV) y Seleccionador absoluto; y D. Miroslav Djukic, entrenador del Real Valladolid CF, SAD, y ex seleccionador nacional de Serbia quien, dada su imposibilidad para estar presente físicamente en el Foro, tuvo la deferencia de grabar para nosotros una entrevista en la que repasó las grandes líneas del liderazgo en la gestión de equipos.

La sesión comenzó con las intervenciones de D. Roberto García, Responsable de Formación de la Escuela de Negocios y de D. Rafael Aceves, Presidente en la Asociación de Gestores de Deporte de Castilla y León y Director Académico del Máster en Gestión Deportiva y Salud que se implantará el próximo curso en la Escuela, en las que explicaron cómo dicho Máster se desarrollará con el fin de responder principalmente a dos factores:
  1. La existencia de un vacío formativo de máster o estudios de postgrado en Gestión Deportiva en Castilla y León;
  2. La importancia del Deporte como sector o rama de actividad en tanto que representa entre un 3 y un 4% del PIB español.
A continuación llegaba el turno de ver la experiencia en Dirección de Equipos de los profesionales del Deporte, comenzando por la exposición de D. Juan Carlos Pastor. Para él, los requisitos fundamentales para conseguir un equipo con éxito son: seleccionar a los mejores profesionales; que sean de confianza (buena gente) y que sean capaces de divertirse, de ilusionarse y de ilusionar a la afición; así como que tengan ambición por ganar (con juego limpio), capacidad de mejora y capacidad de trabajar en equipo.


Según palabras de D. Ignacio Coque, para gestionar correctamente un equipo es de vital importancia una correcta planificación, un análisis apropiado y una exhaustiva revisión de su actividad. No obstante, asimismo destacó cómo hoy en día la Inteligencia Emocional está al servicio del equipo aumentando su capacidad de crecimiento y de mejora, reseñando lo fundamental que resulta tener una actitud positiva para alcanzar los objetivos marcados disfrutando por el camino.



Para D. Ángel Ruiz, lo que permite que los jugadores den el 100% independientemente de las disparidades que se producen en sus condiciones de contrato es, sin lugar a dudas, el sentimiento de pertenencia al Club. Si sienten pasión por lo que hacen y tienen un capitán capaz de cohesionar al equipo, es muy probable que la Entidad sea capaz de retener el talento y de alcanzar sus metas. El liderazgo, la actitud y la identificación con el Club son la clave del éxito.



Y finalmente, la entrevista de D. Miroslav Djukic cerró la ronda de exposiciones deportivas destacando cómo para sacar el máximo rendimiento de un equipo la plantilla ha de sentirse valorada, y es esencial transmitir a los jugadores la información de un modo directo y transparente, dándoles un papel activo en aquélla. Explica Djukic que, cuando se trabaja en equipo, el objetivo grupal es el que debe primar, de modo que cuando éste se alcanza se revalorizan los objetivos individuales. En todo caso hay que saber motivar a los jugadores apelando al “niño que todos llevamos dentro” dado que lo que todos queremos es disfrutar, superarnos día a día, que nos valoren cuando hacemos las cosas bien. Al final lo esencial es implantar una filosofía con la que el equipo se sienta identificado, una mentalidad ganadora en la que estar a gusto y querer mejorar sean la clave.




Para concluir la jornada y a modo de resumen, D. Félix Alberto Sanz realizó una transferencia de todo lo expuesto al mundo de la empresa, puesto que la gestión de equipos es similar: resulta vital encontrar a trabajadores que sean capaces de pasárselo bien haciendo su trabajo para que así estén más motivados y rindan mejor, en un círculo virtuoso que redunde en los beneficios de la Organización pero también de cada uno de sus miembros; se debe tener siempre presente que el factor humano es la clave y que hay que conseguir que cada persona se sienta útil, motivada, parte de la empresa y escuchada. Con estos factores las probabilidades de éxito de un equipo aumentan sustancialmente y es que, en lo que a relaciones humanas se refiere, es difícil que dos más dos sumen cuatro.

Os dejamos una foto del conjunto de los ponentes de la jornada. Esperamos que os resultase un Foro Ulises interesante y atractivo. ¡Nos vemos en el próximo!



miércoles, 31 de agosto de 2011

SATISFACCIÓN VS EXPECTATIVAS pot JOSÉ BRATOS

Había en cierto lugar, un jefe de línea que para recompensar a un buen trabajador le dijo:“Debido a tu buen hacer y disposición he solicitado a la dirección que te incluyan una prima en tu nómina de este mes. Para el tiempo que llevamos juntos y la profesionalidad mostrada, no es mucha cantidad, y además, como están las cosas, me han dicho que es muy difícil. Pero simplemente quiero que se refleje un reconocimiento a tu labor. Es una prima de 2.000 euros.”

Tres días antes de realizarse las nóminas, el jefe de línea recibe un correo electrónico, donde la dirección le indica que no va a ser posible abonar el 100% del importe de la prima solicitada, indicándole la cantidad a satisfacer.

A final de mes, el trabajador recibe un sms con el saldo de la transferencia realizada de su nómina, y algo no le cuadra. Llega a la empresa, solicita el recibo y comprueba que sus sospechas se han cumplido. La mencionada prima es de 1.500 euros. El trabajador entonces realiza una llamada.

Dos semanas más tarde, la dirección de la empresa se está preguntando: “¿Me he perdido algo?", porque no entiende que un trabajador recién premiado, se vaya de la empresa. El jefe de línea se pregunta: “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”. Y el trabajador sigue auto-convenciéndose pensando, “No aguanto las falsas promesas”.

En una segunda ronda de pensamientos, la dirección de la empresa se sigue lamentando y pensando en el despilfarro de esa cantidad. El jefe de línea preguntándose y respondiéndose ¿No habrá sido por los 500 euros de diferencia? ¡No!. Y finalmente el trabajador “Yo estaba a gusto, pero para eso mejor que no me hubiesen dicho nada.

Corolario: La satisfacción en el trabajo, ni se crea ni se destruye, solamente se transforma con las expectativas.

Ahora:
¿Creéis que es correcto el corolario? ¿Creéis que se han cometido errores de forma y de fondo, en la historia? En caso afirmativo, ¿Cuáles?

Espero que exista debate, o por lo menos reflexión.

martes, 1 de marzo de 2011

RESUMEN DE LA REUNIÓN DEL FORO ULISES DEL 25 DE FEBRERO (2ª parte)

Celia Martín y David Herguedas nos han hecho llegar dos documentos relacionados con sus intervenciones en la reunión del pasado viernes, para compartirlas aquí en el Foro. Queremos, por supuesto, agradecerles a ambos que compartan con todos su trabajo y conclusiones.

Celia nos ofrece la presentación de la charla que nos ofreció:


Por su parte David nos ha enviado el siguiente escrito:

EL VALOR DEL TRABAJO Y LA CONCILIACIÓN.

Se habla mucho de crisis de valores, pero lo cierto es que todos medimos con mucho cuidado el beneficio, retorno de la inversión, productividad....etc. Sí todos, las empresas y los trabajadores hablamos el mismo lenguaje. Las personas han aprendido el mismo lenguaje, y sólo actúan a cambio de un beneficio real o supuesto, solo actúan o producen cuando se creen beneficiadas, lo que no debería ser criticable si las comparamos con las empresas, dónde es comúnmente compartido que están para ganar dinero y no son ONG's y por lo tanto no deben hacer nada que no suponga un beneficio económico.

En este entorno hablar de valores y sobre todo de compromiso es muy complicado por no decir imposible. Por esto (no se si no os da un poco de nausea, a mi un poco), creo que es necesario reescribir nuestras relaciones personales y por tanto de la empresa. Los datos son bastante evidentes por ambas partes. El porcentaje de insatisfacción, y por lo tanto de infelicidad de los trabajadores sigue aumentando, al mismo ritmo que disminuye su productividad, mientras las empresas con mayor nivel de compromiso siguen siendo mucho más rentables que las que no lo tienen. Por lo tanto, el papel de RRHH es servir de catalizador para el compromiso entre empresas y trabajadores (lo de que sean uno lo dejamos para Jedis más avanzados).

Voy a enumeraros las acciones que nos están dando resultado en mi empresa (no quiere decir que se pueda en todas o sean adecuadas), en la conciliación laboral-personal.

Horario flexible: Esto no por comúnmente extendido deja de ser muy importante. Nosotros llevamos con él 4 años, tiene dificultades con la disciplina de algunas personas desorganizadas que no respetan ciertos horarios de reunión, o de permanencia en la empresa. Beneficios, el poder disponer de una hora de margen te permite no sólo llevar a los niños a la guardería sino trabajar sin tantas interrupciones en horas dónde la gente no está al 100% en la empresa.

Facilitar los cambios horarios antes que las reducciones de jornada. Los trabajadores/as tienen que sentirse fundamentales a parte de serlo. Facilitar salidas, recuperación de horas...hace que la gente se plantee menos la necesidad de reducir sus jornadas y por lo tanto esas horas de trabajo cualificado redundan en la productividad.

Pasar del "me pertenece" al "necesito". Cambiar el concepto de trabajador sustituible a compañero imprescindible. Los permisos o soluciones temporales se conceden en función de la necesidad justificada, no de los derechos no necesarios del "me corresponde". Esto es una inversión a largo plazo, puede parecer que puede producirse un abuso, lo cierto es que nuestros ratio de absentismo total (permisos y bajas incluídas) es de 3,2%.

Seguro médico. Una plantilla más sana, o con acceso más rápido a especialistas o pruebas diagnósticas reduce los tiempos de baja. Además pueden colocar los horarios acoplados a sus necesidades del día a día.

No utilizar el control de presencia para fichar, sólo como medida de seguridad. Los colaboradores tienen que saber que lo importante es acabar sus tareas diarias, no "estar". Hay que acabar con el presentismo.

Cheques servicio: Aunque cuesta al principio que la gente confíe, la empresa paga la totalidad del servicio que permite que las personas puedan incorporarse a su trabajo dejando a sus familiares en buenas manos.

Horario de verano. Esto sólo se aplica en las áreas dónde los responsables entienden que es factible para no impactar en la productividad, y hay un compromiso de dejar personal de retén. No es algo consolidable, depende de las necesidades de la organización.

Búsqueda activa de cambios de puesto ante bajas o enfermedades. Preferimos cargar entre todos con la posibilidad de una bajada de rendimiento o presencia intermitente y mandar un mensaje claro a toda la plantilla: es importante venir a trabajar. Esto es un coste adicional, porque en muchas ocasiones hay que incorporar a otra persona.

Fuerte inversión en formación generación de back-ups. Una baja por maternidad o de larga duración es una oportunidad para probar el talento.

30 días laborables de vacaciones al año. Dejamos a la gente trabajar 8 horas completas recuperando sus paradas en el día, para que dispongan de más vacaciones. Flexibilizamos al máximo para que puedan coincidir con sus familias y amigos a cambio de mantener la empresa prácticamente todo el año abierta.

Permitir acceder a training no relacionado con el puesto actual recuperando las horas, recuperar parte de la formación si es una formación que favorezca mi empleabilidad (50% la empresa, 50% el trabajador), y asumiendo el 100% la empresa para formaciones de única aplicación dentro de la empresa. Si un trabajador no tiene compromiso consigo mismo, y por lo tanto con su formación, ¿cómo va a tenerla con el grupo y con la empresa?

Para acabar, las políticas retributivas y de dirección deben estar en línea con estas medidas. Este sistema busca el compromiso, a veces lo consigue, otras no, pero tiene que ser algo que sea una apuesta firme por parte de todos.

jueves, 27 de enero de 2011

RETENCIÓN DE EMPLEADOS EN TIEMPOS DE CRISIS por CELIA MARTÍN

En economías en recesión y en tiempos de crisis, los trabajadores tienen menos oportunidades de encontrar un nuevo trabajo. Sin embargo, simplemente porque los empleados tengan menos opciones, los empresarios no deberían desconectar el “botón” de la motivación, la implicación, la satisfacción laboral y la retención. Las organizaciones que no valoren y realicen medidas para favorecer la implicación y retención de sus empleados, se están durmiendo en los laureles, y confían en que la economía se encargará de todo. Estas empresas, en cuanto las economías se recuperen, verán incrementar sus ratios de rotación voluntaria (abandonos) de un 5 a un 50%, y esto sucederá de un día para otro”.
Esta afirmación no es mía, pertenece a Mark Murphy, directivo de Leadership IQ, una importante consultora norteamericana. Y, personalmente, estoy totalmente de acuerdo. Es más, precisamente los trabajadores que antes abandonarán la empresa serán aquellos más valiosos, más cualificados, que por ser más empleables, tendrán mayores posibilidades de buscar un nuevo trabajo, sobre todo, si durante este periodo de crisis no han estado satisfechos con la gestión y trato recibido de su actual empresa.
Y, las empresas, ¿son conscientes de esta situación? Mi percepción personal es que no. Tengo la impresión de que, el foco empresarial se centra en el corto plazo, en sálvese quien pueda, y en el que el fin justifica los medios. La cuestión es, que, a veces, podemos diseñar los medios y buscar fórmulas que satisfagan los intereses de empresa y empleado, tanto en el corto como en el largo plazo. Esa es la apuesta de la retención. Pero no de una retención, llamémosla “obligada”, aquélla en la que el entorno no ofrece ninguna oportunidad de cambio, y al trabajador no le queda otra que permanecer en su empresa; sino de una retención “implicada”, aquélla en la que los empleados deciden que quieren permanecer y pertenecer a su actual empresa, independientemente de que el entorno le pueda ofrecer otras posibilidades laborales.
Además, en los tiempos actuales, debemos ser concientes de la existencia de una alta tasa de rotación encubierta, es decir, de empleados que les gustaría abandonar la empresa pero no pueden. Esta situación deriva en baja satisfacción laboral, baja implicación y, por ende, baja productividad. Justo lo contrario de lo que necesitan las empresas en tiempos de crisis. En esos momentos es cuando más se debería promover el apoyo, implicación, creatividad y sobreesfuerzo voluntario del capital humano.
Mi aportación personal en este foro es hacer un llamamiento, dentro del ámbito de la gestión de recursos humanos, hacia la utilidad de las prácticas orientadas a la retención. Creo que puede ser una apuesta muy útil para el presente y, sobre todo, para el futuro de nuestras empresas. Para ello, las empresas cuentan con un abanico muy amplio de posibilidades; y no sólo un alto salario. Cada vez, tenemos mayor constancia de que la retribución es un factor que atrae mucho (captación de empleados), pero que retiene poco. Diversos estudios académicos y empresariales señalan otras actuaciones mucho más eficaces para lograr la retención e implicación de los empleados, como por ejemplo: diseño enriquecido de puesto, formación, conciliación vida laboral-personal, participación del empleado, comunicación interna, relaciones informales con otros empleados, soporte y apoyo del supervisor, equidad retributiva, evaluación del desempeño, justicia percibida en los procedimientos, trabajo en equipo, etc...