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miércoles, 8 de enero de 2020

El poder de las emociones y la inteligencia emocional en el liderazgo, por Ana Martínez

¿Cuál es la emoción que te ha ocurrido para que decidas leer esta publicación y que sensación has tenido a la hora de leerla?

Las emociones son parte de nuestra vida y determinan la calidad de vida de cada uno de nosotros ya que no se pueden controlar, pero si se pueden gestionar. Por ello, es importante conocer e identificar las causas de porque se producen cada una de nuestras emociones y saber gestionarlas, de forma favorable, para poder alcanzar nuestros objetivos y tener éxito en lo que hacemos. Sin embargo, si no sabemos gestionarlas produce que caigamos en un bucle del que, a veces, es difícil salir en el cual nos hacemos daño a nosotros mismos.

 

Algunas emociones, por ejemplo, la alegría, el amor y la esperanza generan deseos de vivir, alcanzar metas, el desarrollo de habilidades sociales, etc. En cambio, el desagrado, la tristeza y el miedo producen no tener ganas de comer ni de vivir, alejarnos de nuestros seres queridos y pensamientos negativos.

En el mundo laboral, la mayor parte de las compañías buscan personas empáticas, asertivas, motivadoras, que tengan habilidades sociales, disciplinadas, con iniciativa y con capacidad de autocontrol mientras que para puestos directivos buscan perfiles que sean capaces de gestionar las relaciones interpersonales con éxito.

La inteligencia emocional es fundamental para cualquier empresa y, en especial, para las personas que trabajan en ella y sobre todo en el liderazgo. Un buen líder tiene que saber escuchar, ofrecer un clima laboral agradable, garantizar a su equipo comprensión, compasión, confianza, compromiso y entusiasmo para sacar el trabajo adelante e identificar el estado de ánimo de las personas para motivarlas y entusiasmarlas a diario. Con todo ello, se puede conseguir que los empleados sean más productivos, felices y que los ingresos mejoren.

Algunos trabajadores desarrollan su capacidad de liderazgo de forma natural, pero el liderazgo e incluso la inteligencia emocional también pueden aprenderse en el día a día. Además, es importante que los empleados sepan manejar sus emociones, para evitar casos de estrés y ansiedad que pueden perjudicar su salud.

Para terminar, me quedo con una frase de Daniel Goleman (escritor, periodista, profesor y psicólogo), que hace mención en su libro “Inteligencia emocional”, en la que dice “Todas las emociones son, en esencia, impulsos que nos llevan a actuar, programas de reacción automática con los que nos ha dotado la evolución”. Por lo tanto, saber gestionar nuestras emociones es saber gestionar nuestra vida.

jueves, 23 de marzo de 2017

¡GREAT PLACE TO WORK! Usando la Intiligencia Emocional para facilitar el pensamiento, por Ana Arranz

 
 
Bienvenidos a Google, una empresa en la que hasta Chloe con sólo 7 años ya quiere trabajar, y es que en esta compañía la diversión y el descanso no están reñidos con la productividad. Al contrario, en esta empresa tienen muy claro qué ayuda a alcanzar un óptimo rendimiento entre sus empleados. Tanto es así que el 97% de los trabajadores dicen que su empresa es genial, y el 96% refieren que se sienten orgullosos cuando les dicen a otros dónde trabajan. (Great Place to Work Review, Septiembre 2016)
 
¿Cómo lo consiguen? Si por algo puede caracterizarse es por su novedoso concepto de oficina, en las que priman los espacios abiertos, los vistosos colores corporativos y dinámicos, las zonas lúdicas, de ocio y de descanso. ¿Por qué no bajar a la cafetería en tobogán o desconectar siendo una estrella de rock con el “guitar hero”? Además, los trabajadores tienen plena disponibilidad para gestionar su tiempo, eligen el lugar en el que trabajar (“mmm… hoy me llevo el portátil a la hamaca”) y deciden qué horas trabajan desde la oficina y qué horas pueden trabajar desde casa como medida de conciliación.

Venga, reconócelo, ¡crees que estos de Google están “flipados”! Si nos ponemos un poco más teóricos quizá cambies de idea. ¿Sabías que las emociones están relacionadas con nuestro pensamiento? Pues la respuesta es sí y es que el modelo teórico sobre la inteligencia emocional que cuenta con mayor apoyo empírico actualmente así lo dice: la Inteligencia Emocional es la habilidad percibir y valorar con exactitud la emoción;  acceder y/o generar sentimientos cuando éstos facilitan el pensamiento; comprender la emoción y el conocimiento emocional y regular las emociones (Mayer y Salovey, 1997).

Se ha demostrado que las emociones facilitan el pensamiento al dirigir la atención a la información relevante, nos cambian la perspectiva de los problemas fomentando la consideración de múltiples puntos de vista y favorecen acercamientos específicos a distintas situaciones, por ejemplo, las emociones positivas facilitan el razonamiento inductivo y la  creatividad.

En un experimento realizado en la Universidad de Cornell (Ithaca, N.Y.) en los años 80, se observó que un humor alegre ayuda a la gente a encontrar soluciones más creativas ante los problemas. Se le pidió a un grupo de universitarios que resolvieran un problema sencillo. Para ello se realizaron 4 grupos: al primer grupo se le indujo un estado emocional positivo a través de una película cómica; el segundo grupo tuvo un estado emocional neutro tras ver una película sobre matemáticas; al tercer grupo no se le dio ningún tipo de estimulación y al cuarto se le dio material facilitador para poder resolver el problema. Los voluntarios que habían visto la película cómica tuvieron más éxito que los que habían visto la película neutra y los que no tuvieron ningún estímulo. La contemplación de la película positiva ayudó casi tanto como proporcionar información facilitadora. La inteligencia emocional, concretamente la capacidad de aprovechar ciertos estados emocionales, puede crear condiciones mentales que serán favorables para el desarrollo de determinadas tareas.
 
 

La inteligencia emocional está cada vez más presente en el mundo organizacional, y  ya sea con base teórica o de manera intuitiva, tenemos claro que si nuestros trabajadores se sienten bien en el trabajo, la empresa no sólo suma, sino que multiplica.

¡Por supuesto, a Chloe le respondió uno de los CEOs de Google! Os la transcribo, ¡no os quedéis con las ganas!

Dear Chloe,
Thank you so much for your letter. I’m glad that you like computers and robots, and hope that you will continue to learn about technology. I think if you keep working hard and following your dreams, you can accomplish everything you set your mind to- from working at Google to swimming in the Olympics. I look foward to receiving your job application when you are finished with school! :)
All the best to you and your family.

lunes, 9 de mayo de 2016

Control Emocional por Luís Poveda


La razón o la cabeza nos dice lo que queremos hacer y la emoción o el corazón nos indica lo que podemos y debemos hacer.

Es la duda que siempre nos surge, ¿hacemos caso a la cabeza o al corazón?

Decía Nietzsche que los pensamientos vienen cuando ellos quieren y no cuando nosotros desearíamos. Del mismo modo, las emociones tampoco aparecen o desparecen cuando tú lo decides. Pero, ¿Es posible tener algún control sobre las emociones, podemos mejorar en el control emocional?

El control emocional es algo difícil de aprender, principalmente porque los humanos somos emocionales, ciertamente el control sobre las emociones nos otorga un mayor poder, sobre todo si las que sabes controlar son tanto las emociones propias como las emociones ajenas.

Sin embargo, a la hora de hablar sobre control emocional nos vamos a referir a las propias, a nuestras propias emociones.  Me refiero a esas típicas escenas dónde alguien hace algo que te hace salirte de tus casillas, empiezas a arremeter contra él, terminas diciéndole cosas que no querías decir y perdiendo una amistad para siempre, el control emocional se basa en saber controlar esas situaciones.

Aunque no solo es eso, también trata de alejar el pánico de tu cuerpo y dar la bienvenida a la valentía, a dejar el miedo de lado y propiciar la iniciativa y el emprendimiento.

Empezar a insultar a un amigo es perder el control de las emociones, no dar un seminario por miedo es perder el control de las emociones, quedarte toda la vida en el mismo trabajo por miedo a emprender es perder el control de las emociones.

Si aprendes a controlar tus emociones aprendes a controlar tu vida.

Aquí te voy a dar una simple pero potente técnica que te bastará para comenzar a controlar tus emociones.

La técnica  se basa en el modelaje de la Programación Neurolingüística y estos son los pasos a seguir:

Paso 1: Intenta recordar una experiencia pasada, una experiencia muy agradable, en la que controlaste  perfectamente las emociones, la situación fue muy tensa pero tú pudiste controlarte y eso te hace sentirse orgulloso y además lograste alcanzar el éxito o alcanzar el objetivo propuesto.

Intenta visualizar en tu mente, la situación seleccionada con la mayor cantidad de detalles posibles.

Ahora que ya la tienes, responde las siguientes preguntas:

¿Qué sucedió, en esa situación, para que pudieras  controlar las emociones?

¿Cuáles fueron las emociones y sensaciones que experimentaste en esa situación?

¿Qué hiciste tú para que la situación sea diferente de otras situaciones en las que no pudiste controlar tus emociones?.

Analiza con detalle tu actuación; ¿cuáles fueron tus fortalezas? ¿qué pensamientos te ayudaron a lograr el éxito? ¿qué te dijiste a ti mismo?

¿Qué es lo más agradable y satisfactorio de ese recuerdo?

Paso 2. Ahora intenta trasladar y comparar los pensamientos y sensaciones del recuerdo agradable con otras situaciones de tu vida en las cuales el control de tus emociones son clave para salir bien parado.


Paso 3. Márcate un Plan de trabajo para afrontar de manera positiva las próximas situaciones similares en tu vida personal o profesional.

viernes, 15 de abril de 2016

LA EMPATÍA COMO HERRAMIENTA DE TRABAJO por María González




Desde bien pequeñita, mis padres se esforzaron por inculcarme una serie de valores que ellos consideran importantes: generosidad, comprensión, tesón, sinceridad, humildad, empatía… Valores, que gracias a ellos, poseo en mayor o menor medida a día de hoy. Muchos de ellos me los transmitieron de muy diversas formas, pero me voy a centrar en el valor de la empatía.

Echando la vista atrás y recordando momentos maravillosos y no tan maravillosos de mi infancia, me doy cuenta de que gracias a mis dos hermanos he ido adquiriendo unas habilidades empáticas que utilizo diariamente tanto laboral como personalmente, por lo que les doy las gracias.

En Febrero de este año, mi hermano realizó esa prueba de conocimientos a la que se someten tanta gente en nuestro país, se presentó a las oposiciones para médico interno residente. Como os podéis imaginar su grado de nerviosismo y angustia cuando se publicó la plantilla fue tal que no quiso corregir su examen. En ese momento, me acerque a él, le pregunté cuáles eran sus preocupaciones y después de escucharle comprendí su situación. Como se dice coloquialmente “me puse en sus zapatos” y le di un abrazo con el único objetivo de que sintiera mi apoyo. A los 5 minutos comenzó a corregir su examen.

Al igual que muchas otras habilidades que posee el ser humano, la empatía no es un don que unos pocos han tenido la gracia de tener, sino que como toda habilidad se puede potenciar y desarrollar.

Creo que los tres aspectos más relevantes de la empatía son los siguientes:

     Escucha activa.
     Nunca juzgues. 
     Evitar relativizar los problemas ajenos.

Me parecen tres principios fundamentales que se deben de valorar desde una perspectiva profesional ya que, la empatía es una herramienta de trabajo muy potente, sobre todo para liderar un grupo.

Uno de los motivos de la importancia de desarrollar esta habilidad en el ámbito laboral es la cohesión que se consigue con la práctica de la misma, estableciendo a través de ella un espacio de confianza imprescindible entre el líder y su grupo.

Por ello, os propongo empatizar en vuestro puesto de trabajo, tengáis o no personal a vuestro cargo, pues esto fomentará la confianza entre compañeros y un mejor ambiente laboral.

“Si no tienes empatía y relaciones personales efectivas, no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos”

Daniel Goleman

jueves, 10 de diciembre de 2015

ATREVÁMONOS A EQUIVOCARNOS, por CRISTINA LERA

¿Cuántas veces nos hemos callado o hemos dejado de hacer algo “por si acaso”?

Muchas veces tendemos a actuar de la forma en que los demás esperan que actuemos, viviendo como robots que reciben instrucciones… pero, ¿Por qué? La respuesta es muy simple: por el qué dirán, por miedo, por inseguridades.

Vivimos con miedo a afrontar las dificultades, con miedo a las incertidumbres, con miedo a equivocarnos. Vivimos pensando que estamos siendo juzgados las 24 horas del día por nuestras decisiones. Debemos atrevernos a hacer lo que sentimos o decir lo que pensamos en cada momento sin miedo a las represalias.

Parece que nos sentimos mal cuando no pensamos lo mismo que los demás, cuando actuamos de forma diferente, cuando sobresalimos, cuando destacamos ante el resto. Vivimos buscando la aprobación de la gente que nos rodea, tanto de las personas que nos aprecian como de las que no conocemos. Vivimos nuestras vidas conforme a cómo los demás quieren que las vivamos.

Tenemos que atrevernos a romper los moldes, a diferenciarnos del resto, a actuar como nosotros queramos sin miedo a ser juzgados ni criticados por una simple razón: nunca va a existir una decisión perfecta.

Porque no existe una garantía de que nuestras decisiones vayan a ser acertadas, pero ahí está el tic de todo: la incertidumbre es parte de la vida. Debemos confiar en lo que decidimos, aunque temamos equivocarnos, esto nos hace crecer y eleva nuestra experiencia.

No tenemos que tener miedo a tomar una decisión equivocada, tenemos que ser nosotros mismos a cada instante y actuar como nosotros queramos, porque cada situación y cada momento es distinto.

Siempre estamos con la misma duda dentro de nuestra cabeza: ¿Y si nos equivocamos? ¡No pasa nada! Levántate, aprende del error y sigue hacia delante. A veces, gracias a un error, damos con la respuesta correcta.

El mayor fracaso que podemos cometer es no intentarlo por el miedo a equivocarnos. Porque no hay mayor fracaso que abandonar: incluso de la peor de las situaciones podemos aprender algo.
Porque estamos genéticamente programados para intentarlo hasta lograrlo, pero la sociedad y nuestros miedos internos nos contaminan después.

¿No creéis que es mejor atreverse, actuar y, si nos equivocamos, aprender del error y continuar, que quedarnos estáticos y no hacer nada por el miedo a equivocarnos?

lunes, 5 de octubre de 2015

QUIERO TRABAJAR CON GENTE FELIZ, por ARANCHA RODRÍGUEZ

Al inicio del presente año, varios eran los retos que se les imponían a los responsables de los Recursos Humanos:

     1)  Cumplimiento de las obligaciones legales.
     2)  Gestión del talento y mejora en el desarrollo del liderazgo.
     3)  Análisis de tendencias y proposición de predicciones.
     4)  Uso de las herramientas 3.0.
     5)  Retención del talento.
     6)  Conciliación vida laboral-vida privada.
     7)  Desarrollo y evaluación por competencias
     8)  Aprendizaje continuo en la empresa
     9)  Gestión de la felicidad en el trabajo.

Si bien reconozco que todos ellos son importantes, me quedo sin duda con el último “Gestión de la felicidad en el trabajo”. ¿Qué es esto?. ¿Qué significa?

Me alegra saber que por fin nos vamos a preocupar de que las personas con las que trabajamos sean felices. Y parece que va en serio. 

En el último congreso AEDIPE ya se indica que la felicidad en el trabajo puede ser la clave para una mejor competitividad y sostenibilidad. Y es que parece que una de las nuevas tareas a desempeñar por los profesionales de RRHH pueda ser la gestión de la felicidad de sus empleados. ¿Cómo es posible ésto?. ¿Qué acciones concretas deberían llevarse a cabo para conseguirlo?.

La finalidad no es otra que hacer que los empleados se sientan cómodos, seguros y a gusto en su lugar de trabajo. También consiste en detectar los problemas potenciales que podrían viciar el clima laboral.  

Al analizar el caso de alguna de las empresas más exitosas a nivel mundial, observamos que no hay fórmula mágica, sino algo tan sencillo como observar.  Sí; observar a la gente con la que trabajamos, para comprender cómo podemos retener el talento, y hacer más eficientes los procesos de las organizaciones. 

Todo lo aquí expuesto podría resumirse en esta sencilla frase;

“Escoge un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día  de tu vida”. Confucio.

jueves, 4 de junio de 2015

TOMA TUS DECISIONES, por RODRIGO VILLAR CARBAJOSA

Para muchas personas, tomar decisiones importantes en la vida les supone un cierto temor o al menos incertidumbre, por si se elige incorrectamente. Cuando se trata de decidir un trabajo o unos estudios, éste proceso esta cargado de inseguridad, porque sabemos que esta elección va a marcar nuestro estilo de vida y porque somos conscientes que estamos decidiendo nuestro futuro profesional y vital. 

La toma de decisiones en muchos casos va ligada a saber decir "sí" o "no" en un momento dado. Generalmente tenemos miedo de decir que no porque no queremos quedar mal, y tenemos miedo de las consecuencias negativas de haber dicho que no. 
El "no" es necesario y debemos aprender a decirlo tranquilamente, decir no muchas veces es sinónimo de salud. En muchas ocasiones, cuando no podemos decir que no, es por que no tenemos claro cuál es nuestra prioridad en la vida.

Las decisiones que tomes van a estar determinadas por el objetivo que quieras alcanzar y por lo tanto cuando tenemos claro nuestro objetivo vamos saber decir sin problemas "sí" o "no".

La necesidad de tomar decisiones rápidamente en un mundo cada vez más complejo y en continua transformación, puede llegar a ser muy desconcertante, por la imposibilidad de asimilar toda la información necesaria para adoptar la decisión más adecuada. 
Por lo tanto controlemos lo que si podemos controlar, no funcionemos por emoción, sino por convicción para elegir lo que necesitemos en cada momento.

En el proceso de toma de decisiones existen varios pasos: definir el problema, analizarlo, evaluar las alternativas, elegir y aplicar la decisión tomada.

Lo importante, es adoptar un enfoque proactivo de toma de decisiones, es decir, debemos tomar nuestras decisiones, sin esperar a que los otros lo hagan por nosotros, o bien, a vernos forzados a hacerlo.

Todo este proceso de toma de decisiones se debe asumir con Riesgo, porque toda decisión lo conlleva, y aunque haya sido planificada y planeada cuidadosamente en todas sus alternativas, toda elección comporta en si mismo un riesgo que tenemos que asumir.

Por lo tanto, debes ir eligiendo las mejores opciones para hacer que la decisión tomada funcione, encontrando motivos y  llevando a cabo las acciones para conseguir los resultados que deseas, sin mirar atrás ni evaluar la decisión tomada.

jueves, 30 de abril de 2015

LA FALTA DE COMUNICACIÓN EN LAS EMPRESAS, por ALEXANDRA COLLANTES

Seguramente todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos jugado al teléfono estropeado, en el que una información pasaba a lo largo de varias personas y a través del cuál, poco a poco, se iba distorsionando y finalmente el mensaje final no tenía nada que ver con el inicial. Esto nos hacía mucha gracia, pero es una realidad que hoy en día existe en nuestras empresas. 

Nuestro nuevo teléfono estropeado se materializa en las empresas a través de las nuevas tecnologías. Entre las cuales me gustaría destacar el "whatsapp" y el correo electrónico, y es que a través de ello nos estamos perdiendo un montón de información, ya que estos canales no tienen entonación,  no podemos leer la expresividad, y caemos en la subjetividad de la lectura de las personas que lo recibe. 

Esta falta de contacto hace que perdamos esa información, ¿por qué? Dimberg, un investigador sueco, señaló en sus investigaciones la “transferencia de estados de ánimo” y descubrió que cuando las personas ven un rostro enojado o sonriente, la musculatura de su propio rostro tiende a realizar una transformación sutil en el mismo sentido, una transformación, que aunque no nos resulta evidente, (incluso a veces, solo es perceptible por impulsos eléctricos)  tiene una gran importancia para matizar una comunicación.
  
Todos emitimos esas señales emocionales, incluso sin darnos cuenta. Cacioppo,  psicólogo de la universidad de Ohio, ha estudiado este tipo de intercambio sutil y dice que  -  comprendamos o no la mímica de la expresión facial, basta con ver a alguien expresar una emoción para realizar ese mismo estado de ánimo. Es algo que sucede de continuo, una especie de daza, una sincronía (rapport) una transmisión de emociones-

Vamos a aplicar esta teoría en un ejemplo. Hace poco en un cumpleaños de un familiar un sobrino recibió un regalo de su abuelo. El niño no recibió el regalo que esperaba y se puso cabizbajo y triste, pero su padre, al percatarse de la situación, le dijo: “Da las gracias al abuelo por el regalo”. El niño a regañadientes le dijo: “Gracias”.
¿Imaginas esa conversación a través de mensajes?. Voy a reproducirla:
  • Abuelo: ¿Te ha gustado?
  • Niño : Si… ¡GRACIAS! (seguramente acompañado de una cara sonriente)

Reflexionar sobre lo que sintió en abuelo en una situación y en la otra. ¿Creéis que ambas situaciones nos evocan lo mismo? Pues esto es lo que nos pasa cada día en nuestras empresas y seguimos sin remediarlo.        
   
Otro aspecto de estas vías de comunicación, es la pérdida de lo socialmente correcto o incorrecto de las cosas. Actualmente cuando una persona escribe un mensaje, pretendemos que nos conteste en ese mismo momento, a cualquier hora de día y no nos damos cuenta la situación en la cual puede estar la otra persona. Tampoco nos importa que sean las 11 de la noche, para comentar cualquier cosa no urgente de trabajo. A esas horas culturalmente es incorrecto hacer una llamada, pero con la mensajería instantánea no parece que nos importe. 

Vamos ahora a hablar de nuestro inseparable amigo el “correo electrónico”; que es el rey de la oficina.
Todos los días cuando llegamos al trabajo lo primero que hacemos es abrir este instrumento y observar el “bombardeo” silencioso que hemos recibido. Esto nos lleva, en el mejor de los casos, unos 30 minutos en seleccionar los urgentes e ir respondiéndolos. Esta tarea nos puede llevar en muchos casos más de hora y media. 
Ahora bien, si observamos estos correos, muchos de los emails que recibimos son de nuestros propios compañeros que trabajan a unos solos metros nuestro, y a los que casi no conocemos. Esto lo podríamos mejorar desplazándonos a su mesa y exponiéndole lo que pretendamos.

Estamos perdiendo  unas oportunidades preciosas de relaciones sociales, para mejorar el feeling entre los compañeros de las empresas, y mejorar esa sincronía que hace que las cosas fluyan de mejor manera. Goleman nos dice que es fundamental utilizar las habilidades sociales fundamentales,  es decir, ser capaces de sintonizar con los sentimientos de las personas que nos rodean, poder manejar los desacuerdos antes  de  que se conviertan en abismos insalvables, aceptar la diversidad,  tener capacidad de entrar en el estado de “flujo” mientras trabajamos, esto haría que estuviésemos más satisfechos con nuestro trabajo en general.

¿Cómo podemos solucionar esto? Lo primero y más importante es evitar de tomar estos sistemas de comunicación como algo esencial, y empezar a verlos como algo que nos facilita en un momento determinado, y nunca sustituye, a las relaciones personales. (En todas las empresas debería haber por lo menos una reunión presencial diaria de grupo o departamento). 

En segundo lugar es importante acotar y reducir el estrés de nuestros trabajadores y focalizándolos hacia la productividad en horas de trabajo. Empresas europeas están prohibiendo que sus empleados utilicen las mensajerías instantáneas y correos electrónicos, con motivos de trabajo, fuera de la oficina para mejorar las la comunicación, y las relaciones sociales. 

Porque una cosa es esencial, las empresas no son los  edificios, si no las personas que están dentro, que hacen que funcione y sea un ente vivo y en movimiento.

jueves, 26 de marzo de 2015

RECUPERACION ECONOMICA VS RECUPERACION AUTOESTIMA, por ANA MARTINS

Tras este largo periplo de crisis económica, y con la vista puesta en la recuperación, gran cantidad de organizaciones empresariales han visto como han perdido parte de su autoestima como empresa.

En ocasiones las decisiones han sido duras y no alineadas con los valores fundamentales con las que se fundaron y crecieron, por ejemplo dejando de pagar en plazo sus obligaciones con proveedores, entidades financieras y también con sus trabajadores, realizando Eres, reduciendo salarios o incluso presentando concursos de acreedores (por citar algunas) ¿Te suena verdad? .

Las compañías tienen sentimientos, los cuales se generan de forma global entre todos los que de ella forman parte (clientes, proveedores, entidades financieras y por su puesto y más importante de sus empleados). Durante el periodo de crisis los sentimientos han sido de desesperanza, frustración y falta de confianza.

Como las personas, las organizaciones tienen autoestima, y ésta se ve mermada cuando las decisiones del día a día no son consecuentes con sus valores fundamentales, lo que se une a un sentimiento global de desesperación.

¿Se puede recuperar?

Por supuesto, hay que trabajar, pero se puede recuperar y además en un plazo relativamente corto. 

Algunas recetas:
  1. Poner el foco en las fortalezas que nos han hecho llegar hasta aquí.
  2. Tener muy claro que las decisiones tomadas fueron adecuadas y proporcionales a las terribles circunstancias.
  3. Recordar que hoy tenemos un bagaje experiencial infinitamente mayor.
  4. Dar información suficiente a nuestros grupos de interés. 
  5. Tomar conciencia de que nuestros colaboradores más cercanos: mandos intermedios y empleados precisan de nuestra atención y son ellos los que generan un sentimiento de fuerza en la organización, compromiso, y seguridad lo que sin duda aumentará la autoestima de la propia organización.
  6. Aprender de nuestros errores. Si, no vale pensar la culpa fue del gobierno, de la burbuja, de los bancos, de la deuda exterior… no, la culpa es nuestra.  

Por cierto, otra muy importante: escuchar a los demás. Así que si tenéis más ideas, este post es abierto para que tú también puedas incluir lo que consideres importante .

jueves, 19 de marzo de 2015

HAY COSAS QUE NO DEBERÍAN CAMBIAR, por ALICIA BLANCO

Esta imagen representa una realidad, nuestra realidad. 

Estamos en un momento en el que hemos perdido la esencia del trato directo con las personas que nos rodean.

Ya no entendemos las charlas con nuestros vecinos en el ascensor, las reuniones de amigos, comidas familiares sin usar el teléfono móvil, ya sea para hacernos una foto y compartirla en el mismo instante en nuestras redes sociales, o para mantener una conversación paralela con alguien que no se encuentra en ese momento en la reunión.

Yo me pregunto, ¿es más importante decir al resto lo que estas haciendo que vivirlo?
Y que me decís de esos viajes, en los que nos gastamos un montón de dinero, para ampliar nuestros conocimientos sobre los diferentes países del mundo y sus culturas y al final, pasan a ser un reportaje fotográfico, para enseñar a los demás a la vuelta o en su defecto en el mismo momento.

Solemos pensar: "Foto para subir a las redes sociales" y..., ¿dónde hemos dejado el situarnos frente a algún lugar que nos guste, e intentar grabarlo en nuestras retinas para recordar, no solo lo que vemos, sino lo que sentimos?

Las herramientas con las que contamos hoy en día son sin duda impresionantes, podemos comunicarnos al instante, lo que permite que los padres no echen tanto de menos a sus hijos cuando se van fuera de casa, se mantengan más fácilmente las amistades o nos reencontremos con gente que hace años que no vemos; entre otras muchas cosas buenas.

El problema, desde mi  punto de vista, es el uso que le damos. Yo animo a todo el mundo a que disfrute de cada instante, está bien tener una foto de momentos inolvidables; pero una foto no tiene sentido sin un recuerdo que le acompañe. Sino con el paso del tiempo, no significará nada para ti.

No dejemos que, lo que en un principio es un progreso, por nuestro mal uso, se convierta en un vacío emocional.
SI al uso, No al abuso.

jueves, 12 de marzo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN NUESTRAS VIDAS, por SANDRA COLLANTES


En los últimos años, en  los que nos estamos convirtiendo en una sociedad en la que nuestra manera de expresarnos y comunicarnos es a través de los dispositivos electrónicos y nos estamos convirtiendo en personas individualistas, sin ver lo que nos rodea, nos tienen que recordar que somos seres emocionales y que dichas emociones, sabiéndolas gestionar, nos convierten en personas más Felices.

Cuando descubrí este vídeo me hizo ver que, mirando a nuestro alrededor, existen un montón de pequeñas cosas que no nos cuesta ningún trabajo realizar pero la recompensa es inmensa.

Estas acciones se pueden extrapolar a todos los ámbitos de nuestra vida, y por supuesto, a los laborales en los que en la mayoría de las situaciones cada uno va a lo suyo, sin preocuparnos como se encuentran las personas que trabajan a nuestro alrededor y en que sólo pensamos en sacar nuestro trabajo lo mejor y más rápido posible.

Este vídeo nos recuerda lo mucho que se puede influir en los demás con pequeños gestos.
No nos convirtamos en maquinas.

jueves, 26 de febrero de 2015

QUE NO TE MIENTAN, por MARTA IBAÑEZ DE ALDECOA

La gente tiende a mentir, desde siempre. Nunca he conocido a nadie que no lo hiciese; aunque fuesen mentirijillas, son piadosas dicen…

Pero a las emociones no se les puede mentir, o es por lo menos es muy difícil engañar al cuerpo y en especial a la cara. La cara de una persona es el espejo del alma ¿no?

Las emociones pueden ser de manera consciente o inconsciente. En el segundo caso, las que se manifiestan de manera inconsciente son las microexpresionesLas microexpresiones tienen una duración muy corta y tienes que ser muy hábil para verlo.  Hay microexpresiones que son obvias porque no tienes el control sobre ellas, por ejemplo no tienes control de ponerte rojo cuando te da vergüenza algo o muchas veces no tienes el control de tu cuerpo en una situación de peligro.

A la hora de ver si alguien te miente el componente verbal hace que rápidamente la persona diga algo más políticamente correcto y sea más fácil ocultar la emoción.

Aún así, hay 7 microexpresiones que a no ser que seas actor o un experto que domine el lenguaje no verbal, son imposibles de ocultar.
Emociones; Tristeza; lenguaje no verbal

La tristeza es difícil de ocultar, se caracteriza porque arqueamos las cejas, los labios los ponemos con forma de u invertida, tenemos tensión en el mentón, nos salen arrugas en el entrecejo y el parpadeo del párpado superior es mucho más lento. 

Emociones; Rabia; lenguaje no verbal
La rabia se caracteriza porque las cejas se ponen en forma de m, hay tensión en los párpados, hay tensión en la parte central de la nariz y los labios se tensan, de manera que cuando la rabia nos llena nos entran ganas de gritar, el grito es el primer indicio de la rabia. Generalmente la rabia, en una situación normal, lo notarías porque una persona frunce el labio.
Emociones; Sorpresa; Lenguaje no verbal

La sorpresa se ve rápidamente porque las cejas se ponen en forma de M, los ojos se ponen como platos y la boca normalmente esta abierta y relajada.


Emociones; Desprecio; Lenguaje no verbal

El desprecio también se puede observar porque la nariz “se sube”, es como si hubiese olido algo que huele mal. Y por supuesto el labio también se eleva sólo de un lado. Hay veces que parece una sonrisa, pero no lo es, suelen ser sonrisas asimétricas y son parciales.  

Emociones; Asco; Lenguaje no verbal


El asco se caracteriza porque la nariz de alguna manera se arruga y el labio superior se levanta y se fruncen.
Emociones; Alegría; Lenguaje no verbal
La alegría es difícil de disimular, pero es posible. Si has contado un chiste y ves que la otra persona no tiene las mejillas levantadas, no tiene arrugas a los lados de los ojos (sí, las famosas “patas de gallo”) y  los ojos no se hacen más pequeños entonces tu chiste no habrá tenido ninguna gracia.

Emociones; Miedo; Lenguaje no verbal

En el miedo, a diferencia de la sorpresa, los labios están separados pero tensionados, las cejas están también en tensión y los párpados superiores elevados y los inferiores tensos. Cuando tenemos miedo agudizamos todos nuestros sentidos y por eso los párpados se agudizan para que la vista esté al 100%.


Estas son las 7 emociones básicas. No se pueden ocultar así que la próxima vez que te presenten a alguien, fíjate en esos segundos iniciales en su rostro,... quizá te lleves alguna sorpresa.

jueves, 12 de febrero de 2015

EL SENTIDO COMUN, por ELENA CONDE RODRIGUEZ

No se vosotros, pero yo llevo toda la vida oyendo hablar del sentido común y nunca me había dado tanto que pensar como ahora. Y es que últimamente no hago más que oír hablar del sentido común: a casi todos los profesores del Master de RRHH que estoy cursando, a los políticos, en la televisión, en la calle, a mi familia…

Os pongo unos ejemplos que últimamente me han llamado la atención por la repercusión mediática que tienen:


Hace nada, y coincidiendo con los atentados que tristemente han tenido lugar en Francia, nuestro presidente del gobierno hizo unas declaraciones en las que decía que “….la lucha contra el terrorismo es de puro sentido común".





En el último spot de una de las primeras marcas de leche de España, titulado “Con los pies en la tierra”, también hace referencia al sentido común: “….en esta empresa estamos buscando a gente con los pies en la tierra, como tú y como yo, ¿veis estos pastos tan verdes? aquí estamos sembrando vuestro sentido común…”




Como se veis, en estos ejemplos se habla del sentido común por motivos muy diferentes, y es que se podría decir que contando con el sentido común la raza humana pasamos de tener cinco sentidos a tener seis, ya que este “sexto sentido” funciona igual que los demás, de forma  innata. 

Pero si esto realmente es así, y en relación a los ejemplos expuestos anteriormente, se me plantean preguntas a las que no tengo respuesta: si todos tenemos sentido común de forma innata, porque es tan difícil llegar a un acuerdo para la lucha conjunta contra el terrorismo, o porque no todo el mundo toma esa marca de leche si es la mejor para nuestra salud.……….???

Para poder dar una respuesta a estas preguntas, busco la definición de sentido común
“El sentido común son los conocimientos y creencias compartidos por una comunidad y considerados como prudentes, lógicos y válidos. Se trata de la capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos de forma razonable”. 

Teniendo en cuenta esta definición, estoy casi segura de que si un grupo de personas debate sobre la misma, va a haber muchas interpretaciones diferentes, ya que existen diferentes tipos de comunidades y cada una tiene establecidos una serie de valores en función de sus necesidades, es decir, que cada cual solemos dar más importancia a lo que nos afecta en nuestro día a día, y eso también lo hacemos de forma” innata”.

Y es que mucho me temo, que el sentido común se ve altamente influenciado por nuestra forma de ser, por nuestros intereses, por nuestros miedos, por nuestras necesidades, por nuestras creencias,…. (al igual que cerramos los ojos cuando no queremos ver algo que no nos gusta o que nos asusta, o evitamos tocar cosas que nos resulta desagradables, o somos incapaces de hablar en ciertas situaciones) porque si no es así, pasan demasiadas cosas imposibles de explicar si se presupone que todo el mundo utiliza el sentido común a la hora de obrar.

Teniendo en cuenta todo esto, creo que una de las armas con las que podemos dotar a nuestro sentido común para que pueda luchar por mantenerse intacto es la empatía; estoy casi segura de que si tuviéramos ganas, tiempo, o simplemente el “pálpito” de que, solo con intentar ponernos en el lugar de los demás por un segundo, dejando de lado nuestro beneficio más inmediato, en muchas ocasiones todos obraríamos en consecuencia, las cosas serían mucho más fáciles y de alguna manera todos viviríamos con más armonía.

Os invito por tanto a que intentemos poner un poco de empatía en esta vida loca que nos ha tocado vivir, y nos permitamos el lujo de poder dedicar unos minutos de reflexión diarios para poder así recrearnos en “nuestro sentido común”, olvidándonos por un momento de qué y de quién somos, y de que podemos cambiar de nuestras vidas para mejorarlas.

Recordar que solo tenemos una vida y tenemos la obligación de vivirla y disfrutarla lo mejor que nos sea posible, y de compartirla con nuestro entorno más cercano y a veces no tan cercano.

¡¡¡Buen provecho a todos!!!