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lunes, 26 de mayo de 2014

MUJERES QUE ROMPEN EL TECHO DE CRISTAL, por MILAGROS HERRERO.

Mi post viene inspirado por un artículo con este titular que leí justo en puertas del 8 de marzo…
Aún sigue sorprendiéndome este tipo de artículos, “MUJERES que rompen el techo de cristal”… porqué es noticia que Janet Yellen sea nombrada presidenta del Sistema de Reserva Federal de EEUU o Mary Barra directora general de General Motors??

Creo que la noticia no ha de venir porque una mujer o un hombre ostenten un cargo de responsabilidad sino porque una mujer o un hombre preparado y con una trayectoria profesional ostente un cargo de responsabilidad…

La realidad sigue siendo que a pesar de que el 60% de los universitarios son mujeres tan solo el 10% de los cargos de alta dirección son ocupados por mujeres, el 14% a nivel mundial…

Escuchamos constantemente la necesidad de implantar planes de igualdad en la empresas para que ambos géneros jueguen la partida en condiciones de igualdad, incluso llegamos a extremos como es el ejemplo de Alemania, primera potencia económica de la UE que se plantea, aprobar una cuota femenina obligatoria en los órganos de dirección empresariales, esta cuota establecería un mínimo del 30% de los sillones de las juntas de vigilancia de las grandes empresas para las mujeres.

Pero ¿que tiene que hacer una mujer para romper ese techo de cristal? ¿Por qué la imagen en la sociedad de las mujeres “poderosas” tiende a ser “masculina”; e incluso porque no decirlo, se asocia su imagen con un “mal carácter”? 
No hay más que pensar en Angela Merkel o en la llamada “Dama de Hierro”… eso, sin tener en cuenta que de las 10 mujeres más poderosas del mundo según la revista Forbest casi la mitad han sido primeramente conocidas por ser mujer de… hija de…

Mientras que nosotros mismos no seamos capaces de eliminar los estereotipos y dejar de prejuzgar a unas y a otros no seremos capaces de vivir en una sociedad ecuánime para todos seamos hombres o mujeres…

Como quedaría el titular si fuera Hombres que rompen el techo de cristal???
No seamos nosotros mismos quienes nos autoimpongamos los techos….


miércoles, 30 de enero de 2013

CONCILIACIÓN E IGUALDAD EN LAS EMPRESAS por ISABEL CARRASCO

El pasado 14 de noviembre la Comisión Europea aprobaba la obligatoriedad de que haya un 40% de mujeres en los Consejos de Administración de las empresas europeas de aquí hasta el año 2020.

Hay ejemplos claros, por ejemplo en EEUU las 50 primeras compañías, conocidas por las Blue Chip, tienen consejos paritarios y son las más rentables.

Para poder encontrar el mejor camino habría que racionalizar los horarios y fomentar la flexibilidad, realizar tu trabajo donde quieras y con la tecnología a tu alcance, que demuestre que estás produciendo y cumpliendo tus objetivos. Se calcula que en 2020 habrá mil millones de personas que trabajarán desde casa. Todo esto será más barato, genera compromiso y permite retener el talento.

La clave es la falta de políticas de conciliación en las empresas y de cursos de formación. En España se calcula que no habrá equiparación de género hasta 2054, habría que preparar y formar a unas 50 Directivas por año aproximadamente, para que puedan acceder por méritos propios a los Consejos.

Equilibrio en los Consejos de Administración: "OBJETIVO 15".

El Ministerio de Igualdad en España y la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos impulsan por primera vez en España, el tratar de facilitar el acceso de talento femenino integrado en los Centros y Empresas de los Parques a los Consejos de Administración.

Mi pregunta es ¿por qué resulta tan importante que haya mujeres en los Consejos?

Os adjunto un enlace de un artículo.

jueves, 26 de julio de 2012

"COCINANDO" EN TIEMPOS DE CRISIS por CELIA MARTÍN

Creo que cualquier receta, por muy buena que sea, se convertirá en una comida inolvidablemente deliciosa o fácilmente olvidable dependiendo del toque y de la mano de cocinero. No obstante, el tener un buen libro de cocina...puede ayudar.

Este estudio realizado desde el IESE identifica algunas de las prácticas de recursos humanos más recomendables en estos tiempos de crisis, según la experiencia de una muestra multisectorial de empresas españolas.

Cierran el estudio proponiendo una receta de 12 prácticas recomendables cuando una empresa tiene que acometer un proceso de fuerte reestructuración. Éste es el caso de un elevado porcentaje de empresas españolas. Por supuesto, estos 12 ingredientes pueden utilizarse o no dependiendo del cocinero y cocina en cuestión, y muchos de vosotros –expertos cocineros- podréis estar de acuerdo o no ¿qué os parece? ¿lo están cumpliendo las empresas de nuestro entorno cercano?

“Docecálogo para enfrentar la crisis... cuando se hace necesaria una reestructuración en la plantilla”:

1. Tener en cuenta las habilidades de los empleados y considerar siempre su posible reubicación en la empresa

A menudo las organizaciones no emplean el tiempo y recursos necesarios para evaluar las capacidades de los empleados de la plantilla y tratar de conjugarlos con las necesidades de la empresa tanto a corto como a largo plazo.

2. Planificar las fases de la reestructuración

Naturalmente, la organización necesita determinar de qué empleados debe prescindir, por qué, cómo y cuándo, diseñando la planificación de todas las fases del proceso que den consistencia y fiabilidad al mismo. Es igualmente importante que las empresas, de manera paralela, desarrollen estrategias de comunicación de la situación.

3. Utilizar instrumentos de comunicación directa y frecuente

La franqueza y claridad en las comunicaciones que se lleven a cabo acerca de la situación de la empresa y del sector suele ser la mejor herramienta en una situación de reestructuración.

4. Comunicar la razón y los porqués de la necesidad y conveniencia de reestructurar la plantilla

La empresa debe transmitir a sus empleados que la reestructuración va a conducir a una mejora en la salud empresarial y va a garantizar la supervivencia de la empresa en el futuro. Esto aumentará la confianza y motivación de los supervivientes y facilitará la comprensión de la situación de los despedidos.

5. Gestionar con “exquisita” coherencia la comunicación externa y la comunicación interna

Supondría un grave error para la empresa que sus empleados conozcan por los medios de comunicación externos la situación de la empresa, o las medidas de reestructuración que ésta va a llevar a cabo. Generaría desconfianza. Por ello la empresa debe ser muy prudente en sus mensajes a los medios y debe anticiparse en la comunicación interna la situación de crisis.

6. Actuar rápidamente tras la comunicación del mensaje

Si la organización no actúa rápidamente, puede perder la credibilidad de sus empleados y correr el riesgo de tener problemas de retención de personas clave.

7. Preparar a los directivos para lo que viene

La organización debe poner un especial cuidado, tanto en la necesaria información a los directivos de todos los niveles de las medidas que se van a tomar, como en la formación de los directivos en la gestión del cambio.

8. Ayudar y dar soporte a los directivos en la transmisión del mensaje Reforzando el consejo anterior de la formación de los directivos, la alta dirección debe ser consciente de la tremenda dificultad y el enorme grado de estrés que supone la transmisión de mensajes de despido).Por decirlo de una forma sencilla, es un deber de la alta dirección estar junto a sus directivos (transmisores del mensaje) en esta difícil misión.

9. Ayudar a los supervivientes en la adaptación al cambio

Proporcionar servicios de outplacement para los que se tienen que ir, no es sólo importante para éstos, sino que es vital para los que se quedan, ya que perciben un compromiso más allá de la mera indemnización, siempre y cuando las salidas sean por causas ajenas al desempeño).

10. Dirigir la reestructuración de manera consistente con la cultura de la empresa

La reacción de los supervivientes es frecuentemente más positiva cuando la reestructuración se lleva a cabo de forma coherente con los valores y cultura organizativos)

11. Redefinir el trabajo que queda

Hay que ayudar a los empleados a gestionar el aumento de carga de trabajo, ya que no siempre las reducciones de plantilla van vinculadas a “menos trabajo” o “mejora de los procesos”)

12. Aprender de la experiencia

La empresa debe aprender a prevenir. El alto coste humano y financiero de un proceso de reestructuración desgasta a la empresa, que no puede en tiempos de bonanza empezar a contratar

“alegremente”, sino que debe tener una planificación razonable y una contención de costes en otras partidas que es mucho mejor eliminar antes de plantearse el “despido” de una persona).

jueves, 7 de junio de 2012

¿ES PREFERIBLE UN JEFE MANDÓN O UN NOVATO? por EDUARDO FERNÁNDEZ

A nadie le gusta ser mandado, de hecho normalmente consideramos un estilo directivo colaborativo y participativo como el mejor frente a uno autoritario. Una orden sin más de carácter autoritaria genera, muchas veces, al igual que la tercera ley de Newton, una crítica de igual fuerza en sentido contrario independiente mente de que se cumpla o no.

Partiendo de esta premisa, ¿cómo consideramos a un jefe novato? Nuevos líderes que son percibidos dentro de la compañía, por una u otra razón: educación, edad…, con poca autoridad. En la medida en la que un nuevo jefe sea percibido por su equipo de trabajo como una referente se convertirá en un líder de más o menos calado dentro del grupo. Pongamos la situación de un jefe experimentado y por tanto con autoridad reconocida, éste puede permitirse establecer un liderazgo más participativo antes que directivo (entendiendo directivo como autoritario) sin embargo hasta qué punto un nuevo jefe puede delegar tareas sin perder autoridad? O simplemente el mero hecho de delegar tareas ya confiere la seguridad del liderazgo? La cuestión de fondo sería la de establecer bajo qué parámetros un jefe es sentido como líder, cuando tiene el respeto de su grupo y por tanto puede centrarse en establecer un estilo de liderazgo participativo. Desde mi punto de vista un estilo autoritario, en principio, denota o bien una falta de autoridad informal o bien una falta de confianza en las personas que le rodean mientras que un estilo de dirección participativo es al contario. Sin embargo el riesgo de que una persona poco considerada por su grupo de subordinados delegue tareas sin un liderazgo puede hacer que sencillamente pierda el control de su ámbito de actuación, qué hacer por tanto si eres un recién llegado a un organización o puesto donde no se te conoce? Desde mi punto de vista, algo tan complicado como comunicar y trasmitir, no confundir con justificar o dar explicaciones. Ahora bien, he partido de la base de que un estilo de liderazgo participativo es mejor que uno autoritario, pero, y si un líder autoritario fuera más efectivo que uno que fomentara la participación? Qué elegiríamos? Acaso no preferimos un líder que nos lleve a los objetivos fijados independientemente de su estilo de mando? Hasta qué punto? Las variables a determinar serían el valor que le damos a la participación en la toma de decisiones frente y el valor que le damos a la consecución del objetivo o dicho de otra manera cómo aportamos más a la organización, prefiero ser el capitán del equipo subcampeón o el eterno suplente del equipo campeón… dependerá del entrenador?

domingo, 30 de octubre de 2011

¿SILENTBLOCK O CORREA DE TRANSMISIÓN? por JAVIER SALDAÑA

De la forma más inesperada, un pasaje cotidiano me trae a la memoria un recuerdo de la infancia que rápidamente conecta con los temas que tratamos en este foro.
Llego a la gasolinera, abro la puerta del coche y el olor a gasolina, lejos de resultarme desagradable, me trae aquellos veranos interminables que pasaba en el taller de maquinaria agrícola en el que trabajaba mi padre. Observaba horas y horas a los mecánicos cambiando una transmisión, revisando un carburador o una caja de cambios.
Términos como delco, amortiguador, culata, cigüeñal, cárter, bujía, correa de transmisión o silentblock son para mí tan familiares como lo es una galleta para un niño.
Si preguntásemos a Carlos (mi padre) que es lo que ha hecho en sus últimos 30 años de profesión (hoy tiene 81), nos diría: “He trabajado por cuenta ajena como encargado de un taller mecánico con cinco personas a mi cargo”.
Ha sido un buen mecánico, pero seguramente no ha pensado mucho en la sólida experiencia que ha acumulado como mando intermedio. Antes estas cosas no se llamaban así.

Llama la atención la poca importancia que se daba a la preparación de estas personas que desempeñaban la complicada labor de dirigir un grupo de trabajo y alcanzar unos objetivos marcados por criterio empresarial.
Afortunadamente hoy sabemos que un mando intermedio es una pieza fundamental y relevante en una organización, por lo que realizar esfuerzos desde la empresa para potenciar su formación, respaldar y mejorar el desarrollo de sus competencias, significa sin duda, aumentar la rentabilidad del negocio.

Por lo tanto Carlos, como mando intermedio que ha sido durante muchísimos años, ha tenido que ocuparse de la coordinación de un equipo de personas, de su motivación, de conciliar los intereses del empresario con los de los clientes y los colaboradores (mecánicos), de comunicar adecuadamente, de diagnosticar problemas y de tomar las decisiones correctas, de aplicar políticas con las que muchas veces no se está de acuerdo (aunque no se note lo más mínimo), de administrar eficazmente el tiempo, de identificar necesidades, de continuar formándose para no perder credibilidad, presencia y peso específico en la organización y de potenciar y propiciar la formación de los demás.

Podríamos decir resumiendo, que como mando intermedio sus funciones han sido:

1. Dirigir un equipo de trabajo, optimizando los procedimientos, aprovechando el saber hacer de sus colaboradores.
2. Aplicar la estrategia de la dirección.
3. Fomentar unas inercias y un clima de trabajo orientado a conseguir resultados.

En definitiva, volviendo a la mecánica, podríamos decir que un mando intermedio es la Correa de Transmisión de una organización, por cuanto actúa como agente de unión de los esfuerzos, transmitiendo la política y estrategia de la dirección a sus colaboradores e impulsando a todos los miembros del equipo “suministrándoles energía”.
Aunque también podemos definirlo como el Silentblock de la organización, por cuanto se presenta como un bloque silencioso, antivibratorio, hecho de material flexible para absorber los choques y las vibraciones que se producen dentro de la organización y por tanto, eliminando “ruidos” en la unión de diferentes partes de la organización, con el objeto de conseguir una llegada a meta exitosa.

Se requiere que el mando intermedio tenga amplios conocimientos sobre su trabajo, que son los que le acreditan para ocupar ese puesto, y en ese desempeño debe desplegar todas sus habilidades para evitar que se produzcan discordancias entre la estrategia de la dirección y el desarrollo de los procesos orientados a la consecución de objetivos.
Soportan incertidumbres, grandes presiones y atienden a los intereses de sus superiores y del equipo. Por eso debe tratarse de alguien que quiera serlo, resultando negativo encomendar esa responsabilidad a personas que no se sientan plenamente identificadas con el proyecto y la filosofía de la empresa.

Si como hemos dicho los conocimientos en el desempeño de su trabajo son esenciales para acreditarle como persona que dirige a un equipo, hoy más que nunca es preciso que esos amplios conocimientos técnicos se vean complementados con el desarrollo de competencias y de su inteligencia emocional (empatía, cambio, asertividad, confianza, iniciativa y liderazgo entre otras).

Es preciso llamar la atención sobre la iniciativa de la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio e Industria de Valladolid de potenciar la Escuela de Mandos, que viene a satisfacer la necesidad real que tienen esas personas que desarrollan la difícil y complicada tarea de dirigir a otros, encontrando hoy el apoyo que otros, no pudieron tener y tuvieron que desarrollarse con el método “prueba y error”, tan difícil, tan caro, tan largo.

Es preciso también llamar la atención a las empresas, para que no dejen escapar la oportunidad de potenciar el valor y la eficacia de sus más importantes colaboradores:
Los Mandos Intermedios.

¡Enhorabuena y suerte!

martes, 7 de junio de 2011

LA ESCUELA DE MANDOS por ROBERTO GARCÍA

Durante los últimos años, desde la Escuela de Negocios de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Valladolid se ha venido planteando la necesidad (insisto en lo de necesidad) de la formación para los mandos de nuestra provincia. Con esto, no queremos decir que sin esta formación las empresas de la Comunidad no salgan adelante, ni mucho menos, pero creemos que sería importante dar un paso adelante para la mejora, en ciertas competencias necesarias para el desarrollo de las organizaciones.

En primer lugar deberíamos definir a quien nos dirigimos, ¿qué es un mando? Podríamos definirlo sin equivocarnos como la persona que ocupa un puesto que supone tener a su cargo a una serie de personas. En esta función dirige coordina y lidera a una serie de trabajadores en funciones que en principio este mando domina y en las que está especializado. En todo caso esta podría ser una definición pero cabrían muchas más, ya que un mando abarca puestos tan dispares como un encargado de proceso en una línea aeronáutica-aeroespacial hasta la gobernanta de un hotel.

En nuestros programas de visitas a empresas de la provincia (unas 1000 al año), nos encontramos con un perfil de mando con unas competencia técnicas muy marcadas y desarrolladas, lo que comúnmente conocemos como “encargado”, y ciertas (bastantes) carencias en competencias transversales y en general en inteligencia emocional (fundamentalmente comunicación, gestión de equipos, empatía, gestión del cambio…).

Como consecuencia de todo ello nos propusimos crear una Escuela de Mandos que fuese un referente a nivel nacional, se creó un equipo de trabajo formado por colaboradores habituales de la Escuela de Negocios con el siguiente esquema de trabajo:



Se enviaron encuetas a 38 empresas de producción y de servicios, ya que creemos que habrá que diversificar la formación y diferenciar una parte troncal y común a ambas y una parte especial dependiendo del tipo de empresas. La respuesta ha sido muy importante. La clasificación y resultados de las mismas es la siguiente:



Posteriormente se ha celebrado una reunión con diferentes empresas representativas de la provincia para el modelado y diseño preliminar de la Escuela, mediante una dinámica querer-tener se han definido las competencias que esas empresas consideran que deben tener sus mandos. Los referidos resultados se encuentran en la Escuela de Negocios a disposición de aquellas empresas que lo requieran.