Bueno chicos pues aquí me tenéis escribiendo en el Blog después de las navidades, vengo muy relajada de mis vacaciones (que falta me hacía), así que no sé cómo saldrá, espero sea de interés y os haga reflexionar a todos.
Yo voy a hablar de los sindicatos, daré mi opinión y os contaré mis experiencias con ellos, he elegido éste tema porque considero que es de plena actualidad, ya que éstos días es noticia la posible convocatoria que éstos van a hacer de una nueva Huelga General por la Reforma de las Pensiones.
Para los que no los sepáis trabajo en el Dpto. de RR.HH de varias empresas de un Holding, y por lo tanto en mí día a día tengo relación directa con los representantes sindicales de cada una de ellas, como diría mi abuela cada uno de una madre y de un padre, yo los diferencio en dos categorías:
1.- El Sindicalista de vocación: Es aquel que es representante sindical porque lucha por mejorar las condiciones laborales de TODOS sus compañeros sin esperar nada a cambio, conoce la legislación y está al día de todo lo que ocurre en su centro de trabajo, denuncia las irregularidades aún a costa de su perjuicio personal, es dialogante, aporta valor a la empresa y utiliza su crédito sindical para lo que realmente es “horas destinadas a la función sindical”.
Os puedo asegurar que existen, yo conozco alguno, por desgracia están en peligro de extinción pero “haberlos hailos” como las meigas.
2.- El sindicalista jeta: Es el que utiliza su cargo de representante sindical exclusivamente en su propio beneficio, la única motivación que le llevo a presentarse a ese cargo es saber que está “especialmente protegido”, es lo que ellos llaman “ser intocable”, ya que es cierto que las leyes de éste país protegen de forma especial a este colectivo.
Utilizan su crédito sindical para tomarse unas cañas con sus amigos, para estar tirados en el sofá , para irse de vacaciones, es decir para cualquier cosa menos para lo que realmente esta destinado, eso sí esas horas las cobran de la empresa, mientras el resto de sus compañeros dan el callo, y en muchos casos asumen el trabajo de éstos.
Como podréis ver en mis palabras hay cierto tono de resentimiento pero es que yo aunque por mi trabajo y mi puesto esté muy cerca del empresario, y tenga que asumir y defender sus ideas, soy trabajadora como el resto y como tal hay muchas cosas que me molestan y que veo injustas.
Como me ha dicho Herrador que comparta mis experiencias con vosotros, voy a contaros un par de historietas que me han pasado durante el año 2010 y así entenderéis mejor porqué he elegido éste tema:
La primera de ellas tiene que ver con la utilización del crédito sindical por parte de los representantes sindicales. Como recordaréis el pasado 29 de Septiembre los sindicatos convocaron una Huelga General, durante los días previos a la misma se dedicaron a hacer asambleas en los centros de trabajo con el fin de convencer a todos los trabajadores que secundaran la misma. Mi cabreo viene porque yo conozco un par de representantes sindicales que ese día no trabajaron pero no porque hicieran huelga (eso que la convocaban ellos!), sino porque utilizaron sus horas de crédito sindical, es decir ése día cobraron de la empresa, como si fuera un día normal. Hicieron creer al resto de sus compañeros que ellos eran los primeros en secundar la huelga cuando en realidad ese día para ellos no figuró como tal ni en Seguridad Social, ni afecto a su bolsillo.
Esto es predicar con el ejemplo y lo demás son tonterías.
La segunda historieta tiene relación con las elecciones sindicales, llevo desde el mes de Abril del 2010 peleándome con UGT y con CC.OO para que en el centro de trabajo de Palencia se promuevan elecciones sindicales, con el fin de que podamos elegir nuevos representantes sindicales.
En ese centro actualmente y desde Abril de 2006 hay 3 delegados de personal (representantes sindicales) ya que cuando se celebraron las elecciones éramos más de 30 trabajadores. En cambio ahora somos 29 trabajadores y por lo tanto sólo nos corresponde 1 Delegado.
Por ley el mandato de éstos dura 4 años (en teoría ha finalizado en Abril de 2010), pero si no se promueven nuevas elecciones su mandato continua con todos los derechos y obligaciones que éstos poseen.
Las elecciones sólo las pueden promover las organizaciones sindicales o los trabajadores del centro por mayoría.
En el caso que nos ocupa las organizaciones sindicales no quieren promoverlas ya que de hacerlo perderían representación (pasarían de 3 delegados a uno), así pues la empresa tiene que asumir un número de delegados mayor que el que le corresponde, eso sí entre otros muchos beneficios, éstos siguen disfrutando de sus 180 horas anuales de crédito sindical sin que la empresa en este sentido pueda hacer nada. ¿Creéis que esto es justo? Pero voy más allá y ahora hablo como trabajadora, ¿no creéis que de alguna manera nos están negando la posibilidad de elegir nuevos representantes si por ley los que hay ya han finalizado su mandato?
Visto lo visto no nos quedará otra que promover las elecciones nosotros votándolo por mayoría.
No penséis que estoy en contra de la existencia de los sindicatos, al revés creo que son necesarios, lo que sí pienso es que deben cambiar muchas cosas dentro de ellos, y lo que es más importante no deberían olvidar nunca la MISION, VISION Y VALORES por lo que se crearon.
Yo voy a hablar de los sindicatos, daré mi opinión y os contaré mis experiencias con ellos, he elegido éste tema porque considero que es de plena actualidad, ya que éstos días es noticia la posible convocatoria que éstos van a hacer de una nueva Huelga General por la Reforma de las Pensiones.
Para los que no los sepáis trabajo en el Dpto. de RR.HH de varias empresas de un Holding, y por lo tanto en mí día a día tengo relación directa con los representantes sindicales de cada una de ellas, como diría mi abuela cada uno de una madre y de un padre, yo los diferencio en dos categorías:
1.- El Sindicalista de vocación: Es aquel que es representante sindical porque lucha por mejorar las condiciones laborales de TODOS sus compañeros sin esperar nada a cambio, conoce la legislación y está al día de todo lo que ocurre en su centro de trabajo, denuncia las irregularidades aún a costa de su perjuicio personal, es dialogante, aporta valor a la empresa y utiliza su crédito sindical para lo que realmente es “horas destinadas a la función sindical”.
Os puedo asegurar que existen, yo conozco alguno, por desgracia están en peligro de extinción pero “haberlos hailos” como las meigas.
2.- El sindicalista jeta: Es el que utiliza su cargo de representante sindical exclusivamente en su propio beneficio, la única motivación que le llevo a presentarse a ese cargo es saber que está “especialmente protegido”, es lo que ellos llaman “ser intocable”, ya que es cierto que las leyes de éste país protegen de forma especial a este colectivo.
Utilizan su crédito sindical para tomarse unas cañas con sus amigos, para estar tirados en el sofá , para irse de vacaciones, es decir para cualquier cosa menos para lo que realmente esta destinado, eso sí esas horas las cobran de la empresa, mientras el resto de sus compañeros dan el callo, y en muchos casos asumen el trabajo de éstos.
Como podréis ver en mis palabras hay cierto tono de resentimiento pero es que yo aunque por mi trabajo y mi puesto esté muy cerca del empresario, y tenga que asumir y defender sus ideas, soy trabajadora como el resto y como tal hay muchas cosas que me molestan y que veo injustas.
Como me ha dicho Herrador que comparta mis experiencias con vosotros, voy a contaros un par de historietas que me han pasado durante el año 2010 y así entenderéis mejor porqué he elegido éste tema:
La primera de ellas tiene que ver con la utilización del crédito sindical por parte de los representantes sindicales. Como recordaréis el pasado 29 de Septiembre los sindicatos convocaron una Huelga General, durante los días previos a la misma se dedicaron a hacer asambleas en los centros de trabajo con el fin de convencer a todos los trabajadores que secundaran la misma. Mi cabreo viene porque yo conozco un par de representantes sindicales que ese día no trabajaron pero no porque hicieran huelga (eso que la convocaban ellos!), sino porque utilizaron sus horas de crédito sindical, es decir ése día cobraron de la empresa, como si fuera un día normal. Hicieron creer al resto de sus compañeros que ellos eran los primeros en secundar la huelga cuando en realidad ese día para ellos no figuró como tal ni en Seguridad Social, ni afecto a su bolsillo.
Esto es predicar con el ejemplo y lo demás son tonterías.
La segunda historieta tiene relación con las elecciones sindicales, llevo desde el mes de Abril del 2010 peleándome con UGT y con CC.OO para que en el centro de trabajo de Palencia se promuevan elecciones sindicales, con el fin de que podamos elegir nuevos representantes sindicales.
En ese centro actualmente y desde Abril de 2006 hay 3 delegados de personal (representantes sindicales) ya que cuando se celebraron las elecciones éramos más de 30 trabajadores. En cambio ahora somos 29 trabajadores y por lo tanto sólo nos corresponde 1 Delegado.
Por ley el mandato de éstos dura 4 años (en teoría ha finalizado en Abril de 2010), pero si no se promueven nuevas elecciones su mandato continua con todos los derechos y obligaciones que éstos poseen.
Las elecciones sólo las pueden promover las organizaciones sindicales o los trabajadores del centro por mayoría.
En el caso que nos ocupa las organizaciones sindicales no quieren promoverlas ya que de hacerlo perderían representación (pasarían de 3 delegados a uno), así pues la empresa tiene que asumir un número de delegados mayor que el que le corresponde, eso sí entre otros muchos beneficios, éstos siguen disfrutando de sus 180 horas anuales de crédito sindical sin que la empresa en este sentido pueda hacer nada. ¿Creéis que esto es justo? Pero voy más allá y ahora hablo como trabajadora, ¿no creéis que de alguna manera nos están negando la posibilidad de elegir nuevos representantes si por ley los que hay ya han finalizado su mandato?
Visto lo visto no nos quedará otra que promover las elecciones nosotros votándolo por mayoría.
No penséis que estoy en contra de la existencia de los sindicatos, al revés creo que son necesarios, lo que sí pienso es que deben cambiar muchas cosas dentro de ellos, y lo que es más importante no deberían olvidar nunca la MISION, VISION Y VALORES por lo que se crearon.