sábado, 9 de julio de 2016

“El fin del trabajo y otras ideas de Jeremy Rifkin…” por José Herrador

Ya no es válido el principio lógico de que el desarrollo tecnológico y el aumento de la productividad destruyen antiguos puestos de trabajo pero crean otros tantos nuevos. ( El fin del trabajo. J. Rifkin).

Yo viví en un empresa automovilística de gran arraigo en Valladolid, allá por los años 78 el inicio del cambio tecnológico, la automatización y robotización del trabajo. Inicialmente se produjeron resistencias y rechazos a su implantación. La nueva realidad se impuso. Era imprescindible si queríamos sobrevivir a la competencia japonesa. Además impulsó el desarrollo formativo de cientos de trabajadores, ya que fue necesario elevar el nivel competencial para manejar y mantener las complicadas y complejas instalaciones, así como funcionar organizativamente de modo diferente. Verdaderamente los robots redujeron sensiblemente la mano de obra laboral y aumentaron la demanda de mano de obra cualificada. Se producía mucho más y se vendía mucho más. Pero, ¿hasta cuándo? 
Los libros de Rifkin que cito buscan dar respuesta al agudo problema que hoy tenemos delante.

Nace Jeremy Rifkin  en 1943, en Denver,  es un sociólogo, economista,  pensador y  activista  desde joven, especialmente en todo lo que concierne al medioambiental
Rifkin investiga el impacto de los cambios científicos y tecnológicos en la economía, la fuerza de trabajo, la sociedad y el medio ambiente. Uno de sus libros de más éxito y reconocimiento es El fin del trabajo, de 1995. Se convirtió en un "best seller", punto obligado de referencia y objeto de fuertes controversias, tanto en los escenarios políticos como académicos.

En "El fin del trabajo" plantea que es algo inevitable, en razón de la globalización y de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (IdC) que pueden aumentar la productividad rápidamente. Esto traería como consecuencia un alto desempleo estructural que exige medidas más allá de la tradicional flexibilidad laboral, como son la necesaria reducción de la jornada de trabajo, la potenciación de la economía social o tercer sector (distinto del Estado y del Mercado que genere nuevos empleos y una nueva economía) además de poner en marcha la renta básica, tan necesaria y tan denostada por algunos.

Otro libro de Rifkin que refuerza y actualiza el problema del trabajo es La Tercera Revolución Industrial de 2011, bestseller referente para la ONU. Este libro puede ayudar a enmarcar las soluciones sociales y económicas de los más de  mil millones de personas pobres que carecen de acceso a agua limpia, sin apenas  servicios confiables y eficientes de energía, sin apenas oportunidades para trabajar dignamente. La llamada energía verde es uno de los caminos imprescindibles para dar respuesta a esta crisis en la que nos encontramos, junto a las nuevas tecnologías  de la información, robótica, etc. En diciembre de 2012, Bloomberg Businessweek informó que el primer ministro electo de China, Li Keqiang  fan de Jeremy Rifkin  "había dicho a sus académicos estatales: “Prestad mucha atención al libro de Rifkin, La Tercera Revolución Industrial”.

“La sociedad de coste marginal cero es un análisis exhaustivo y muy interesante de lo que ya está aconteciendo en la sociedad y lo que va a ocurrir en un plazo nada lejano. Expone lo que está siendo el gran cambio paradigmático: del capitalismo de mercado al procomún colaborativo (nuevo sistema económico apoyado en la tercera revolución industrial).  Jeremy Rifkin formula muchas ideas que están ya surgiendo rompiendo con el modelo económico vigente. He aquí algunas de ellas:
  • Procomún colaborativo: Poner el acento en el compartir, gracias a la fuerza del Internet de las Cosas. Según el autor el capitalismo seguirá existiendo, pero desempeñará un papel cada vez más especializado y señala sobre todo que estamos entrando en un mundo en el que aprenderemos a convivir, gracias a una cada vez mayor interdependencia.
  • Prosumidor: Responde a la nueva realidad tecnológica (la impresora 3D), que va a permitir pasar de la producción para las masas a la producción de las masas.
  • Comunidad de aprendizaje: Como modelo de aprendizaje que se debe extender a cualquier confín de la biosfera. Y estas comunidades de aprendizaje comunicadas y desarrolladas en aulas virtuales. En Estados Unidos hay importantes experiencias de aprendizaje basadas en las Nuevas Tecnologías de la Comunicación que permiten llegar todos los conocimientos a cualquier ámbito del planeta, y a costes bajísimos (MOOC del inglés Massive Open Online Courses – citado en su libro “La sociedad de coste marginal cero”- ).

Advierte del cambio que adviene a una velocidad vertiginosa, y con enorme impacto en los modelos de vida, quizá imposible de asumir por los de mi generación, y especialmente por la fuerte oposición de los que detentan el poder y el capital.  Hoy somos prisioneros de estas minorías todopoderosas.  Es necesario ponerse manos a la obra para empezar a internalizar los valores y modos de vida, especialmente en lo que concierne al trabajo,  que se nos van a imponer gracias a las tecnologías nuevas (energías renovables, robótica, internet, etc.)


¿Y tú qué haces? 

1 comentario:

  1. Gracias Pepe, sin duda una buena lectura para este verano. Yo cada vez estoy más sensibilizada con estos temas, nuevos modelos económicos que permitan la sostenibilidad del planeta y de las personas.
    Seguramente la solución a los problemas actuales de sobre explotación de recursos (incluido el recurso humano en muchos países) pueda ir cercano a ideas como las que plantea Rifkin.... y como siempre los cambios llegarán por "abajo", desde la sociedad...espero que sea una revolución tranquila.
    Un abrazo, y buen verano a todos.
    Celia Martín Sierra

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