viernes, 4 de febrero de 2011

RESULTADOS DE LA ENCUESTA DE LA SEMANA

Este es el resultado de la encuesta realizada sobre si el Líder nace o se hace:

Han participado en la encuesta 37 personas. Teniendo en cuenta que difundimos el blog con un correo semanal a 124 contactos, el nivel de participación ha sido del 29’84%.
Para 19 de las 37 personas que se han pronunciado al respecto, o sea el 51’35 %, el líder se hace, mientras que para el 48’65% restante (18 personas) nace.
De estos datos -y sin entrar en valoraciones cualitativas- podemos extraer dos rápidas conclusiones:

  1. Que la participación ha sido relativamente escasa teniendo en cuenta el número de personas que tienen conocimiento directo del blog (dejamos al lado los datos de los contadores de entradas que nos dicen que el número de visitas es mayor).

  2. Que dentro de los miembros del Foro Ulises no hay una tendencia clara acerca de ninguna de las dos opciones planteadas – el líder nace o el líder se hace- pues existe un empate técnico acerca de las mismas (48’65% por 51’35%).
Estamos abiertos y expectantes a las valoraciones cualitativas que podáis aportar (creemos que nosotros al representar a todos los miembros del Foro Ulises no debemos hacerlas) y al debate que ellas puedan generar.
Muchas gracias a los que habéis participado y ánimo a los que no para que lo hagáis en las siguientes encuestas.

jueves, 3 de febrero de 2011

EL MOBBING LABORAL por LIDIA DELGADO


Me llamo Lidia Rodríguez Delgado y soy ex alumna del Master de Dirección y Gestión de Personas que se impartió en la Cámara el año pasado.
El tema que expongo a continuación, se oye lamentablemente cada vez más en los medios de comunicación…y es que la semana pasada, tomando un café con una amiga que trabaja en un hospital, me comentaba que empiezan a tener las consultas llenas de personas con depresión y estrés a consecuencia del acoso laboral que sufren en sus organizaciones.
El denominado “mobbing” fue empleado por vez primera en el ámbito laboral por Heinz Leymann en la década de los 80 para hacer referencia al "fenómeno en que una persona o grupo de personas ejerce una violencia psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente –al menos una vez por semana- y durante un tiempo prolongado –más de seis meses- sobre otra persona en el lugar de trabajo con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima o víctimas, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr finalmente que esa persona o personas acaben abandonando el lugar de trabajo"

Ante este tema nos hacíamos las dos las siguientes preguntas…

¿Qué hace que una persona o grupo de personas tengan este tipo de conductas despectivas y agresivas, sobre otras?
¿Es la crisis actual la que provoca este tipo de acosos por la feroz competitividad?
¿Es que el Responsable de RRHH no debe vigilar o prevenir que este acoso no se de en su organización?

Contestando a la primera pregunta… las dos estábamos de acuerdo en que el perfil de la persona acosadora es una persona insegura y envidiosa; que no es capaz de ver más allá que sus temores y recelos ante una compañera o compañero al que ven como una amenaza constante…su víctima, a la que van a atacar de diversas maneras… ocultando información, o variándola, dando tareas repetitivas y monótonas, o dando tareas demasiado complejas o sobrecarga en exceso. Creciéndose ante la victima, que comienza a no tener escapatoria y a tener sentimientos de injusticia, y desigualdad en su ámbito de trabajo, provocando los síntomas de ansiedad, estrés, depresión, e irritabilidad.
En cuanto a si la crisis económica juega un papel importante dentro del ambiente laboral la respuesta es afirmativa ya que genera en los empleados mucha incertidumbre, sufrimiento, desidia, desmotivación, inestabilidad y perdida de confianza (valor clave hoy en día para el éxito de una organización, no os perdáis la lectura del libro “El factor Confianza” de Stephen M.R. Covey.)
En cuanto a la tercera pregunta… opino que el papel del Responsable de RRHH es vital en este caso, pues debe conocer su plantilla, cómo son sus empleados, qué les motiva, si se sienten implicados y valorados en su organización, qué necesidades personales y profesionales tienen, qué sucede en la organización, cómo funcionan los canales de comunicación, y evaluar el clima en la organización. Tiene que conseguir que trabajen en equipo y que se sientan parte del equipo, unidas y motivadas, así se mejorarán sus habilidades y serán más felices y eficientes.

Para prevenir el “mobbing” se pueden tomar las siguientes medidas:

• Velar por la calidad de las relaciones laborales.
• Realizar una asignación equitativa de los trabajos y de las cargas.
• Estructurar y concretar las funciones y responsabilidades de cada puesto de trabajo, evitando ambigüedades.
• Evitar el exceso de competitividad entre los trabajadores que puede acabar generando este tipo de problemas, proporcionando trabajos con bajo nivel de stress y alta autonomía, capacidad de decisión y control sobre el propio trabajo.
• Capacitar a los líderes para que sean capaces de identificar posibles conflictos y que sean capaces de reconciliación.
• Establecer sistemas de acogida e interpretación de los trabajadores acabados de incorporar.


Gracias y espero que vuestras reflexiones sobre este tema las compartáis también en este espacio virtual, para mi ha sido un placer dedicar un ratito a conversar con vosotros en el Foro.

lunes, 31 de enero de 2011

EL TIEMPO DE TRABAJO EN ESPAÑA por IGNACIO GARCÍA

Bueno pues en esta ocasión quiero hablar del tiempo de trabajo, analizando la situación actual, comparándola con otros países, y proponiendo ideas o reformas que en mi opinión mejorarían sobremanera el ambiente de trabajo y la productividad.
En primer lugar y con datos en la mano, llama la atención que España sea el país europeo que mayor jornada de trabajo tiene, pero que por el contrario posea una productividad muy baja. Esto es debido a que nuestra cultura se basa en la excesiva presencia en la prestación de trabajo, primando más a quién mayor tiempo destina a su ocupación y menos a quién efectivamente es más productivo.




Es comprensible que determinadas empresas que tienen en la atención al público su principal razón de ser, no puedan llevar a cabo reducciones de jornada a la ligera (comercios mayoritariamente), pero sí a lo mejor estudiar una mayor flexibilidad y armonización de horarios.
Se podría estudiar por qué no, un sistema de retribución que premie por la consecución de objetivos y no sea tan firme con el horario fijo establecido, de este modo estaríamos al mismo tiempo motivando al trabajador; no obstante, tampoco estoy hablando de enfocar la remuneración al 100% a esto, porque sería un error, me explico: se trataría de premiar la efectividad y no tanto de penalizar la pasividad.
Creo que en la medida de lo posible las empresas que puedan llevar a cabo esto se verían beneficiadas, un trabajador feliz es más productivo, y es que a ciertos niveles el aspecto económico no es tan motivante como lo pueden ser otros.
Dejo esta reflexión para que cada uno valore si está de acuerdo o no, y exponga su punto de vista.

jueves, 27 de enero de 2011

RETENCIÓN DE EMPLEADOS EN TIEMPOS DE CRISIS por CELIA MARTÍN

En economías en recesión y en tiempos de crisis, los trabajadores tienen menos oportunidades de encontrar un nuevo trabajo. Sin embargo, simplemente porque los empleados tengan menos opciones, los empresarios no deberían desconectar el “botón” de la motivación, la implicación, la satisfacción laboral y la retención. Las organizaciones que no valoren y realicen medidas para favorecer la implicación y retención de sus empleados, se están durmiendo en los laureles, y confían en que la economía se encargará de todo. Estas empresas, en cuanto las economías se recuperen, verán incrementar sus ratios de rotación voluntaria (abandonos) de un 5 a un 50%, y esto sucederá de un día para otro”.
Esta afirmación no es mía, pertenece a Mark Murphy, directivo de Leadership IQ, una importante consultora norteamericana. Y, personalmente, estoy totalmente de acuerdo. Es más, precisamente los trabajadores que antes abandonarán la empresa serán aquellos más valiosos, más cualificados, que por ser más empleables, tendrán mayores posibilidades de buscar un nuevo trabajo, sobre todo, si durante este periodo de crisis no han estado satisfechos con la gestión y trato recibido de su actual empresa.
Y, las empresas, ¿son conscientes de esta situación? Mi percepción personal es que no. Tengo la impresión de que, el foco empresarial se centra en el corto plazo, en sálvese quien pueda, y en el que el fin justifica los medios. La cuestión es, que, a veces, podemos diseñar los medios y buscar fórmulas que satisfagan los intereses de empresa y empleado, tanto en el corto como en el largo plazo. Esa es la apuesta de la retención. Pero no de una retención, llamémosla “obligada”, aquélla en la que el entorno no ofrece ninguna oportunidad de cambio, y al trabajador no le queda otra que permanecer en su empresa; sino de una retención “implicada”, aquélla en la que los empleados deciden que quieren permanecer y pertenecer a su actual empresa, independientemente de que el entorno le pueda ofrecer otras posibilidades laborales.
Además, en los tiempos actuales, debemos ser concientes de la existencia de una alta tasa de rotación encubierta, es decir, de empleados que les gustaría abandonar la empresa pero no pueden. Esta situación deriva en baja satisfacción laboral, baja implicación y, por ende, baja productividad. Justo lo contrario de lo que necesitan las empresas en tiempos de crisis. En esos momentos es cuando más se debería promover el apoyo, implicación, creatividad y sobreesfuerzo voluntario del capital humano.
Mi aportación personal en este foro es hacer un llamamiento, dentro del ámbito de la gestión de recursos humanos, hacia la utilidad de las prácticas orientadas a la retención. Creo que puede ser una apuesta muy útil para el presente y, sobre todo, para el futuro de nuestras empresas. Para ello, las empresas cuentan con un abanico muy amplio de posibilidades; y no sólo un alto salario. Cada vez, tenemos mayor constancia de que la retribución es un factor que atrae mucho (captación de empleados), pero que retiene poco. Diversos estudios académicos y empresariales señalan otras actuaciones mucho más eficaces para lograr la retención e implicación de los empleados, como por ejemplo: diseño enriquecido de puesto, formación, conciliación vida laboral-personal, participación del empleado, comunicación interna, relaciones informales con otros empleados, soporte y apoyo del supervisor, equidad retributiva, evaluación del desempeño, justicia percibida en los procedimientos, trabajo en equipo, etc...

lunes, 24 de enero de 2011

¿QUÉ HACE FALTA PARA SER UN LÍDER? por JAIME MANTECÓN

Durante la clase de RCS surgió una pregunta que estuvo dando vueltas en mi cabeza algunos días, pensé que era un buen tema para comentar así que decidí escribir sobre el tema en el foro:

¿Qué hace falta para ser un líder?

Para poder dar respuesta a esto yo parto de la pregunta ¿se nace líder o se hace? Son dos conceptos que para mí van unidos entre sí.
Un buen líder tienes que reunir una serie de cualidades (tanto innatas como no) y que se van aprendiendo y perfeccionando a lo largo de la vida.
Queda muy bonito el decir que para se un buen líder basta con desear ser un buen líder.
La clave no esta en los factores innatos, sino en las competencias emocionales que son competencias susceptibles de ser desarrolladas en la medida en que se desea. Con aprender la auto-conciencia, el auto-control, la motivación, la empatía y la capacidad de la relación social nos vale. Estos cinco rasgos se pueden aprender, vale, si pero tomemos de ejemplo una persona brillante en sus estudios y en su trabajo. Esta persona un buen día es ascendida y le ponen al cargo de la empresa (como líder). Quiere ser un buen líder en su empresa y se pone manos a la obra, a estudiar todo lo relaciona con el autocontrol, la motivación, la empatía, y las relaciones sociales. Durante un tiempo está aprendiendo la parte teórica de esta categoría obteniendo buenos resultados. A la hora de llevarlo a la práctica nos encontramos con que la persona no tiene esas cualidades que hacen diferenciara un líder.
No me vale que esta persona destaque con sus notas y se estudie las cosas paso por paso y a la hora de la verdad no sepa solucionar un problema que se le plantee por muchas buenas notas que haya obtenido. No es una persona eficiente ya que no sabe solucionar los problemas que se le plantean en el mundo real.
Pienso que para ser un buen líder tiene que reunir una serie de cualidades. Nacer con ellas y desarrollarlas durante toda la vida. Desde sus inicios en la guardería pasando por el colegio, el instituto y la universidad. En el colegio se le plantean una serie de problemas que debe resolver y a mi pensar es aquí donde empieza a fraguarse un buen líder. Saber relacionarse con los compañeros, tener confianza con uno mismo (por ejemplo saber que puede saltar un obstáculo). Optimismo ante el fracaso (si suspende estar motivado para pensar que la próxima vez lo sacara).
La familia también es algo importante en la creación de un líder. No ser muy protector y así la persona empezará a enfrentarse a sus propios problemas y en un futuro podrá llegar a solucionar los que se le plantean en su trabajo.
Para ser un buen líder primero uno debe haber sido un buen seguidor. Sólo alguien que ha sido un buen seguidor podrá ser un buen líder ya que entenderá cuales son aquellas cosas que pueden afectar terriblemente o motivar de manera estupenda a sus seguidores pare que logren sus objetivos en función a metas trazadas y aumentar su capacidad.
A los líderes del Siglo XXI se les exige una preparación diferente para poder atender las necesidades de las empresas modernas. Conocimiento de más de un idioma, estudios universitarios, conocimientos de informática y capacidad de comunicación son algunos de los aspectos a tener en cuenta para ser lideres exitoso y competitivo.
El líder de hoy debe dominar un sinnúmero de funciones, que le faciliten interactuar con el medio y dirigir con eficiencia los destinos de la empresa. Deberá ser estratega, organizador y líder proactivo. Para poder organizar necesita saber hacia dónde va, cómo va a organizarse, y en cada etapa saber ser líder.
Deberá saber de todo un poco, y también conocer todos aquellos aspectos que pueden afectar una organización, estar preparado para enfrentarlo y ser consciente de que a medida que avanza el tiempo además de presentársele en el camino herramientas útiles para sobrellevar cualquier adversidad, aparecen también obstáculos que opacan el panorama. Es entonces donde deberá demostrar que puede hacerle frente a todo eso y junto con el equipo humano que dirige enfrentarlo, contrarrestarlo, y aprender de ello para experiencias futuras.
Ser un líder es un trabajo difícil que no todas las personas pueden desempeñar. Envuelve muchísimos factores como horas de trabajo interminables, stress, problemas personales y muchos más.
Implica compartir la responsabilidad de trabajar hacia una meta común. Encontrar a la gente adecuada y ser capaz de motivar al máximo la productividad de la empresa y comunicarse bien con su equipo.