jueves, 29 de noviembre de 2012

EL PODER DE LA RESILIENCIA por EDUARDO FERNÁNDEZ

Leyendo acerca de diferentes artículos acerca de políticas de empresa en la HBR (Harvard Business Review) me he encontrado con éste. Trata sobre la resiliencia y me ha parecido interesante, tanto por el contenido como el momento. Se trata de una traducción del original por lo que, antes de nada os pido disculpas por los posibles errores así como las libertades interpretativas. Espero que sea de vuestro interés:
 
“Cada uno de nosotros, en la actualidad, somos culpables de un pecado: perder partes importantes de nuestras vidas en actividades aparentemente absurdas como jugar con un videojuego.
Pero la investigación sugiere que la participación en algunas actividades que asumimos son improductivas pueden ser, en realidad, una manera inteligente de pasar el tiempo, sobre todo en el trabajo. Estas prácticas pueden hacer que las personas sean más ingeniosas y resolutivas y menos propensos a abandonar cuando las cosas se ponen difíciles. En otras palabras, pueden hacer que la gente sea más resislente. Es por eso que he convertido en un objetivo personal perder por lo menos cuatro minutos cada hora.
Empecé a sumergirme este tema después de tener que guardar cama durante tres meses a causa de una lesión cerebral traumática. Tenía órdenes de dejar que mi mente despejada: sin e-mails, sin escribir, sin correr. Cada noche me iba a la cama con la sensación de que  el día hubiera sido un desperdicio, y eso me hizo ansioso y deprimido. Me di cuenta de que me volvería loco de ser tan improductivo a menos que pudiera redefinir lo que la productividad significaba para mí. Pensé en actividades que aceleraran mi recuperación con cosas pequeñas que me hacen sentir feliz, actividades creativas.
A medida que me encontraba mejor, me entró la curiosidad acerca de por qué algunas de las mayores pérdidas de tiempo, como mirar fotos de bebés, animales o pasear por el barrio, eran las actividades que me habían ayudado a la mejoría. Fue entonces cuando empecé a devorar literatura científica acerca de la resiliencia, que se basa en la neurociencia, la medicina y la psicología. Y esto es lo que aprendí: Hay cuatro aspectos de la capacidad de seguir adelante después de un golpe físico, mental, emocional  o social y cada uno puede desarrollar con actividades que parecen malgastar el tiempo.
Como es de esperar, la resistencia física es crucial, ya que permite que el corazón, los pulmones y el cerebro para reaccionar con eficacia ante situaciones estresantes. Cada vez más, los investigadores coinciden en que un estilo de vida sedentario es el obstáculo número uno para llegar a ser capaz de soportar y recuperarse. Su consejo: Levántate y toma al menos unos pocos pasos de distancia de su computadora cada hora.
La investigación también muestra que la fuerza de voluntad se hace más fuerte cuanto más lo ejercen. Abordar una tarea inútil, aunque complicado, suavemente, como chasquear los dedos exactamente 50 veces o contar hacia atrás desde 100, son maneras científicas de mejorar la concentración y la determinación y por lo tanto la resistencia mental. De hecho mejora sin motivaciones externas.
 
¿Qué hay de la resistencia emocional? Para tener menos miedo al fracaso y más abierta a la utilización de diferentes estrategias, trata de experimentar, en promedio, tres emociones positivas por cada una negativa a lo largo del día. Los científicos llaman a esto la relación y 3:1 mirando a un animal, a un adorable bebé o hacer un record en Angry Birds.
Por último, la resiliencia social es acerca de las relaciones que nos ayuden a encontrar recursos cuando los necesite. Aquí, los estudios sobre los efectos de la gratitud y el tacto sugieren el desarrollo de hábitos que lo conectan a otros. Enviar una nota de agradecimiento una vez al día por e-mail, chat o mensaje de texto. Dar la mano, si lo haces durante seis segundos, el toque aumentará los niveles de oxitocina en el torrente sanguíneo y la de su colega. (Los niveles elevados de que se han asociado con confianza.)
Una mayor capacidad de resiliencia le hará más capaz, y que beneficiará a su organización.”
Jane McGonigal para HBR, Octubre de 2011.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

ATREVÁMONOS A PENSAR DIFERENTE por ARANCHA RODRÍGUEZ


˂ Mostré mi obra maestra a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les asustaba.

Me contestaron: “¿Por qué habrá de asustar un sombrero?”.

Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digería un elefante…
…Las personas mayores me aconsejaron que dejara a un lado los dibujos de serpientes boas abiertas o cerradas y que me interesara un poco más en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática.˃
Antoine de Saint-Exupéry. “El Principito”.
Seamos sinceros: todos tenemos ideas preconcebidas. Sí, sí, eso que ahora llaman paradigmas, o cristales con los que vemos el mundo.
 
El modo en que percibimos las cosas y a las personas no es objetivo. Está totalmente condicionado por nuestros prejuicios, miedos, experiencias pasadas y, en definitiva, de nuestra forma de ser. Este “es que las cosas siempre han sido así” no nos hace ningún bien. Al contrario; nos pone muros que no nos dejan mirar más allá. Ya lo decía José Ortega y Gasset: “Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión”.
Y es que, en cierta medida, el paradigma nos ofrece un “techo de protección”, nos resguarda del riesgo de lo nuevo, lo distinto, lo diferente. Que se lo digan si no a tantos y tantos personajes que, a lo largo de la historia, han tenido que luchar contra las convicciones del momento, temiendo incluso por su propia vida, y sólo por ver más allá que el resto, por creer en sí mismos, por PENSAR DIFERENTE; Galileo Galilei, Miguel Servet, Nelson Mandela, y tantos otros.
Hagamos algo por nosotros mismos: PENSEMOS DIFERENTE; seamos inquietos. Yo propongo que empecemos por cosas pequeñas de cada día, para ir entrenando a nuestra linda cabecita a ver más allá. Ésto no es tarea fácil, pues en este mundo globalizado en el que ya casi vestimos igual y comemos las mismas cosas, los adultos estamos perdiendo éso que llaman imaginación, y que a los niños les sobra a raudales. Fíjemonos un poco más en ellos. Hagámosles caso de vez en cuando; aprendamos a ver boas y elefantes donde antes sólo veíamos sombreros.
Por eso yo, a veces, para liberarme momentáneamente de mis paradigmas adquiridos de adulto, leo libros pequeños. Sí, esos libros de letra amable y grande y con dibujos en color en casi todas las páginas. Libros como El Principito….
Y si teneis un minuto y medio...
 

lunes, 26 de noviembre de 2012

REFLEXIONANDO SOBRE LA REPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA por DAVID MANSO

La RSC es un concepto transversal, es decir, que afecta a distintos ámbitos de gestión de la empresa. Por tanto, las actividades desarrolladas en el marco de la RSC han de estar vinculadas a la actividad básica de la empresa, tener una vocación de permanencia e implicar un compromiso de la alta dirección.
Ante la responsabilidad social de las empresas, me hago una pregunta la cual podría ser motivo de debate.
 
¿La empresa es rsc por ética o por interés ?
Comenzaré por definir la responsabilidad social corporativa. Puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido.
Unos dicen que es por ética, pero no todas las empresas tienen la misma responsabilidad social, variará en función de varios parámetros como el sector en el que desarrolle su actividad, el tamaño o las áreas geográficas en donde estén operando.
También como ciudadanos o como consumidores tenemos la obligación de promover, garantizar e incentivar a las empresas a que desarrollen prácticas comerciales responsables.
Otros dicen que es marketing, y que las empresas utilizan la responsabilidad social para posicionarse en el mercado, darse a conocer y venderse de cara a los ciudadanos y consumidores.
Marketing con causa, es decir, herramienta mediante la cual las empresas, o una empresa se compromete a colaborar con un proyecto o una acción social a cambio de beneficios de imagen y suponiendo una diferenciación de marca.
Las actividades desarrolladas en el marco de la RSC han de estar vinculadas al ámbito o marco de la empresa, tener una vocación de permanencia e implicar un cLa RSC es un concepto transversal, es decir, que afecta a distintos ámbitos de gestión de la empresa. Por tanto, las actividades desarrolladas en el marco de la RSC han de estar vinculadas a la actividad básica de la empresa, tener una vocación de permanencia e implicar un compromiso de la alta dirección.
Por tanto, se hace necesaria la sensibilización y educación sobre la necesidad de ser más críticos y conscientes en nuestras decisiones y actos diarios. Debemos ser capaces de hacer ver a las empresas que comprendemos que la RSC no es más que hacer las cosas bien, respetando a clientes y trabajadores.

jueves, 22 de noviembre de 2012

SONRÍA POR FAVOR por LAURA DEL VALLE

Llevo un tiempo observando el cambio de actitud del personal de las tiendas típicas a las que acudimos todas y que por tanto, no hace falta decir nombres…, con respecto al trato con el cliente.
Todo empezó  uno de esos días que entras en una tienda sin ninguna intención de comprar pero que al final siempre cae algo, y cuando entré  la dependienta me dijo: “Buenosdías” y no sólo eso, sino que iba acompañado de una sonrisa… Al no dar crédito de la amabilidad recibida sólo por entrar, miré  hacia atrás, hacia un lado, hacia el otro… y efectivamente iba para mí tal recibimiento. Pues bien a lo largo de los meses comprobé que este trato educado, amable, cercano, iba generalizándose en todos estos tipos de tiendas.
¿Estrategia para captar y fidelizar a la clientela? Por supuesto.
¿A quién no le gusta estar en un sitio en el que sean amables, y te hagan sentir cómodos, como en casa? Y qué mejor que tener esta sensación en donde pasamos más horas como es en nuestro trabajo.
 El ambiente  laboral de la empresa es un factor que tiene una gran incidencia en el desempeño  del trabajador. Una actitud positiva puede transformar el entorno laboral en una de las mayores fuentes de satisfacción, desarrollo y logros para las personas.
 Está demostrado que el buen humor durante la jornada de trabajo aumenta la productividad del trabajador ya que una actitud positiva, alegre, entusiasta, te hace  disfrutar de tu actividad, consiguiendo simplificar las tareas diarias y por tanto, estaremos más satisfechos y creativos.
Para finalizar este pequeño post quisiera compartir un enlace de un cortometraje que demuestra el poder de una sonrisa y de cómo las personas se influyen mutuamente:
 

Y una última reflexión, sobre todo para aquellos tan serios en su trabajo, con una frase de William Shakespeare: “Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA NECESIDAD DE UN PARADIGMA DE ANÁLISIS MIXTO Y TRANSVERSAL EN LOS RRHH por ÁLVARO RETORTILLO

Todo lo concerniente a los Recursos Humanos es, en esencia, de naturaleza compleja y poliédrica. Estamos hablando de procesos en los cuales se interrelacionan personas, organizaciones, agentes, instituciones, equipos, departamentos, normas etc. En definitiva, un sistema complejo en el que, en términos hegelianos, “todo tiene que ver con todo”. Por ello, el conocimiento de las distintas realidades y procesos que acontecen en el seno de una organización o empresa y que están protagonizados por personas debería conllevar, a mi juicio, un enfoque analítico mixto e integral.
 
 

 
En mi caso, el énfasis en la metodología cuantitativa, en la articulación estadística de las relaciones humanas y, por ende, en la aplicación de la misma en procesos que tienen que ver con los Recursos Humanos ha sido una constante desde los inicios de mi devenir formativo y profesional: medias, medianas, desviaciones, varianzas, análisis discriminantes, cuartiles, correlaciones, pruebas ANOVA, regresiones, pruebas no paramétricas etc. Todo ello aplicado a esferas como la satisfacción laboral, los valores laborales, la adquisición de competencias clave, evaluación de la formación etc. Y ello me ha sido de gran utilidad hasta la fecha (y lo seguirá siendo), pero siempre vi y me hicieron ver que había otras puertas abiertas. Está claro que el análisis estadístico, tanto a nivel descriptivo como inferencial, es una herramienta de vital utilidad en el campo de los Recursos Humanos, pero su ultra-utilización en detrimento de otras modalidades analíticas minora la efectividad de los análisis que se realizan.
 
Hace cuatro años tuve la inmensa suerte de compartir unos meses con un genio como Robert Stake en el Center for Instructional Research and Curriculum Evaluation, en la Universidad de Illinois. Su método, las conversaciones que tuve con él y aquellas clases pausadas, reflexivas, compartidas con personas de distintas partes del mundo, que solían empezar con un poema o una lectura, me hicieron cambiar mi percepción sobre el análisis de la realidad social, aunque en aquel momento no fuera del todo consciente de ello. A menudo me sorprendo al constatar cómo aquellas conversaciones, aquellas lecturas, las experiencias compartidas en aquel remoto paraje del midwest americano, me vienen aún a la cabeza (recientemente me ha pasado durante las clases del Máster). Pero, más allá de lo enunciado anteriormente, descubrí que la metodología cualitativa podía ser tan rigurosa y válida como la cuantitativa. En concreto, el método de estudio de casos (metodología sumamente utilizada en el ámbito de los Recursos Humanos) desarrollado por Stake, un referente mundial en la materia, es uno de los ejemplos sobre cómo se pueden enfocar este tipo de estudios de manera adecuada. También aprendí, entre otras cosas, que los hallazgos han de triangularse y, sobre todo, que hay que buscar la esencialidad en el juicio, y desarrollar tanto evaluaciones comprensivas como evaluaciones basadas en estándares.
 
 
 
Y, yendo más allá de la metodología en sí misma, un campo como el de los Recursos Humanos requiere de una transversalidad que no siempre se contempla. En nuestro país tenemos una tradición nefasta a la hora de parcelar el conocimiento. Queda claro de la Economía, la Psicología, el Derecho, la Sociología o la Pedagogía son materias con una influencia decisiva en nuestro ámbito, pero en muchas ocasiones se olvida adoptar un enfoque verdaderamente transversal que genere una perspectiva integral. Y olvidamos, por ejemplo, áreas como la Historia o la Filosofía, áreas que tienen mucho que decir sobre quiénes somos, sobre las personas.
 
¿Podemos realizar una evaluación de la satisfacción laboral en un contexto dado atendiendo solo a escalas de valoración tipo Likert? ¿Podemos tener un conocimiento profundo del desempeño atendiendo solo a mediciones cuantitativas? ¿Basta una entrevista genérica para medir el clima laboral?¿En la selección hay que usar únicamente métodos psicológicos? No cabe duda que estos métodos de análisis son muy válidos, pero su tratamiento individualizado da resultados necesariamente parciales. Por ello, creo indispensable que los profesionales de los Recursos Humanos dominen tanto técnicas cuantitativas como técnicas cualitativas, entendidas estas últimas como un paradigma metodológico con rigor y robustez. Y que, independientemente de nuestra titulación formal, desarrollemos un enfoque transversal en el que se interrelacionen las distintas áreas de conocimiento en función de nuestros objetivos.
 
La naturaleza humana es, por defecto, imperfecta, muchas veces imprevisible e irracional. Somos seres complejos, sociales y multidimensionales. Pero hay que organizar, articular, motivar, optimizar etc. En definitiva: tomar decisiones. Y esas decisiones serán mucho más certeras si adoptamos un paradigma metodológico de análisis mixto, riguroso, transversal y ajustado a lo que pretendemos y a los recursos temporales, espaciales y materiales de los que que disponemos. A lo largo de este Máster tenemos una oportunidad única para adquirir y potenciar este enfoque.
 
"La realidad objetiva se ha evaporado y lo que nosotros observamos no es la naturaleza en sí, sino la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación" (Heisenberg)