Cuando he soñado con poder dedicarme a esta
profesión y valoraba los pros y los contras, aparece ante mí un tema recurrente.
Los despidos. Supongo que me considero una persona sensible, que debe aprender
a mantener el tipo, si tengo delante a una persona llorando y suplicando, como
cuando un niño te dice “no lo volveré a hacer”.
Sé que forma parte de las funciones de un
responsable de recursos humanos, pero me pregunto si tod@s los responsables que
a diario despiden a personas, saben hacerlo con sensibilidad y si las empresas,
las organizaciones, siguen una ética y unos valores.
Una amiga mía trabaja en una empresa y ha ido
asumiendo funciones típicas de un responsable de recursos humanos y en una ocasión
me comentó, que se estaba convirtiendo en una práctica habitual, el no incluir
el finiquito en los despidos y que sólo en el caso de que el trabajador
despedido lo solicitase se lo darían. El problema no es rectificar, el problema
es que esa persona, que seguramente en muchos casos había cumplido
perfectamente en su trabajo y que el despido había venido por causas ajenas a su
desempeño en él, no le contratarían nunca más allí. Y no sólo en el caso de que
el trabajador hubiese hecho esta petición a través de una demanda formal,
aunque sólo lo pidiese de palabra ante ella, a esa persona se le ponía una cruz
y no volvía a ser llamad@ para trabajar allí.
Me consta, que esto no les sucede
mayoritariamente a aquellos a los que les deben miles de euros, si no que más
bien se lo hacen a aquellos con contratos temporales, cuyas indemnizaciones
suelen ser sólo de uno o unos cientos de euros.
Mi amiga, lo pasa mal. Lo pasa mal porque
nadie le había dicho cuando aceptó sus funciones que tendría que mentir
intencionadamente, engañar, estafar.
Me planteo dos preguntas:
¿Le compensa a una empresa con un volumen
alto de contratación temporal, que los trabajadores despedidos puedan hablar
mal de ella?
¿Puede alguien enseñarnos a pasar estos malos
tragos como responsables de recursos humanos? Y no sólo me refiero al hecho de
despedir, que por supuesto, si no más bien al hecho de pasar por encima de tu
ética y valores, porque alguien desde arriba, te dice que va a ser así.
Entré en internet para ver si podía encontrar
algún artículo en un periódico que hablase de esto, de la ética empresarial en
los despidos, de esta práctica que parece habitual, para quizás encontrar
estadísticas de denuncias al respecto…pero encontré algo mejor y aquí os
traslado lo básico y que confirma mi posible respuesta, ante la primera
pregunta que me planteo:
“Se equivoca una empresa que pone por encima
de la ética y los valores, los resultados financieros porque la ética
corporativa es una fuente de ventaja competitiva” (Si
oyes hablar bien de una empresa, de como tratan a sus empleados, a sus
clientes, proveedores…querrás trabajar con ellos, es más seguramente la gente
más válida, se interesará por ella) Y dice:
“La ética suele mejorar el funcionamiento de
la empresa mediante varias vías:
1. Reduce los conflictos de los miembros que
la forman.
2. Mejora la imagen exterior de si misma.
3. Supone un componente esencial del concepto
de "calidad total", tan importante hoy día.”
En este enlace se habla de valores básicos,
componentes de una empresa ética etc…
Encontré otro artículo en el que se decía que “los
códigos deontológicos expresan respeto y consideración ante los clientes y
también el buen trato a los empleados, evitando el acoso laboral y los despidos
injustificados, sean estos con indemnización o sin ella.”
“El componente ético de la empresa está
íntimamente relacionado con la misión que la empresa desempeña dentro del
mercado y la sociedad. La vulneración de los códigos éticos finalmente se
acaban volviendo contra la propia empresa, redundando en su descrédito.”
“El beneficio económico, siendo el interés
primordial de toda empresa, tiene que estar adornado por otra serie de virtudes
que hacen que esa empresa sea valorada socialmente.”
Me preocupa saber llevar este tipo de
situaciones, los despidos, si alguna vez estoy en la obligación de hacerlo. Me
preocupa aún más, el poder hacerlo con sensibilidad y sin trampa. Mi conciencia
saldría dañada si le quito a alguien lo que creo se merece o la ley ha
establecido, abusando de su desconocimiento o de su miedo a tener una cruz en
su expediente.
A la segunda pregunta ¿Puede alguien
enseñarnos a pasar estos malos tragos como responsables de recursos humanos?
Tendrán que responder los profesores de este máster.
“No es difícil tomar decisiones cuando uno
sabe cuáles son sus valores.”
“Tratar a la gente con respeto permite ganar
una gran aceptación y mejorar el negocio”. Tao Zhu Gong 500 A. de C.