viernes, 18 de noviembre de 2022

Employer Branding, La importancia de cómo somos vistos; Por Noemí Casas Marcos.

         En el mundo digital que actualmente experimentamos, casi todo es medible de una forma u otra, y contamos con grandes herramientas que nos pueden dar una excelente idea de cuántas personas hablan de nosotros, cuántas nos buscan, qué opinan de nuestra empresa como marca y cómo y cuánto interactúan con nosotros.

Pero antes de lanzarnos al employer branding, es importante definir una estrategia con un doble objetivo, interno y externo. Y en el proceso ser capaces de dar respuesta a ¿por qué mi empresa, mi marca y no otra? ¿qué tenemos y qué ofrecemos como compañía que nos hace deseables? 

Vivimos en un entorno cambiante y muy competitivo, la lucha por el talento es cada vez mayor; existe una necesidad de proyectar una imagen de marca donde podamos transmitir nuestra cultura empresarial, y ser capaces así de atraer distintos perfiles de candidatos. 

Este cambio de focalizarnos en el bienestar de nuestro trabajador más allá de unas buenas condiciones salariales, viene motivado desde el mismo momento en que la tecnología y las redes sociales, se empezaron a utilizar para llegar a un mayor número de profesionales altamente capacitados. 

Además, estos nuevos canales permitían una comunicación rápida y prácticamente instantánea, lo que hizo que nos replanteásemos la manera de reclutar talento. 

Los aspectos que más se valoran a la hora de elegir una empresa y son tendencia en este 2022 son la flexibilidad, la conciliación con la vida personal, el fomentar la visibilidad de las mujeres en la compañía, las opciones de desarrollo y el reconocimiento profesional.

Hagamos un trabajo de reflexión y veamos en nuestra compañía, qué mejoras podemos ejecutar para construir entornos de trabajo saludables y lograr así un mayor índice de bienestar. 


Por si todavía te lo estás preguntando ¿Qué conseguimos con buena estrategia de employer branding?


Atraer el mejor talento: Un 75% de los candidatos tienen en cuenta la marca empleadora antes de inscribirse a una oferta.

Motiva a los empleados: Los empleados actuales son los mejores embajadores de tu empresa.

Ayuda a conservar el talento: El 66% conoce más sobre la cultura y los valores de la empresa incluso antes de inscribirse, por lo que será un perfil más integrado desde sus comienzos.

Aumenta los beneficios económicos: Aquellas empresas con una atractiva marca empleadora disminuyen hasta en un 46% los costes de contratación. 

Mejora la reputación general de la empresa.

(fuente Linkedin2022) 


                     

 Compartiendo mi opinión os diría que trabajar nuestra Marca Empleador y apostar por poner el foco en las personas que son y serán el conglomerado de nuestra compañía nos hará posicionarnos en el mercado de una manera distintiva. 

Hoy en día las empresas se enfrentan a uno de los mayores retos que han tenido: la atracción y fidelización del talento. Por esto tenemos que promover estrategias, analizando el contexto en el que vivimos, para dar respuesta a las inquietudes de nuestros ya colaboradores, para que quieran estar con nosotros, y por otro, que las personas que estén en proceso de búsqueda de una nueva experiencia laboral nos elijan como proyecto de futuro y quieran incorporarse a nuestra compañía.

Hace ya 10 años en un evento, la directora de RRHH comentó, “la clave del éxito son las personas que forman esta compañía” y a día de hoy no puedo estar más de acuerdo que hay que potenciar y dar valor al capital humano. Primero por coherencia, cabe destacar la importancia que tiene sentirse parte de un equipo, de una organización y si además se comparten una serie de valores y estamos alineados con el proyecto, tengo la convicción que el talento se quedará de nuestro lado. Y segundo como factor de rentabilidad, porque un buen engagement de nuestros empleados se traduce también en mejores resultados, como dato, en una empresa con una sólida estrategia de employer branding, hay un 28% menos de rotación.

Y para terminar os diría, si ya tenemos una marca empleadora bien trabajada pero no la comunicamos al mundo, no sirve de nada, ya que los potenciales candidatos no sabrán lo que nos hace especiales. Por esto os invito a utilizar todos lo medios a vuestro alcance para compartir el día a día de vuestra empresa y así ser capaces de proyectar nuestra cultura empresarial y ser capaces de generar un vínculo o emoción con nuestros empleados, nuestros clientes y no menos importante con el talento que está por llegar.

Y tú,  ¿qué opinas?

Noemí Casas Marcos
Alumna del Máster en Dirección y Gestión de RRHH 2022-2023
Escuela de Negocios de la Cámara de Valladolid



Reboarding; Por Mónica Expósitos García.

        Reboarding es un término que se desconocía hasta después de la pandemia del COVID-19, pero siempre ha existido. Por un lado, está vinculado a un proceso de vuelta a la presencialidad y salir digamos de tu habito de confort con el teletrabajo (para quien lo entienda así), y por otro lado está el proceso de vuelta de un empleado tras una situación de baja de larga duración, excedencia o una paternidad/maternidad.

Y es que la mayoría de las empresas ponemos en el foco en los procesos de entrada y salida de nuestros empleados, pero de forma habitual no nos paramos a pensar en cómo será la ‘’reconexión’’ de los empleados que han estado fuera de la organización durante largos periodos de tiempo, y es cierto que la sensación de incertidumbre tiene que ser brutal, ya que cuando vuelvas puede que no estén tus compañeros de siempre… que la visión/estrategia de la empresa ya no sea la misma o incluso que tu empresa haya sido absorbida/comprada por otra empresa que te parece un mundo totalmente nuevo por descubrir.

Por ello desde los departamentos de RRHH tenemos la oportunidad de poner el foco también en estas situaciones, y no simplemente limitarnos a pensar que esta persona llegara a tiempo el primer día se dirigirá a su puesto de trabajo y empezara a trabajar como si nada, por lo que como departamento de personas debemos agregar valor al proceso, y mejorar la marca del empleador.



Tipos de ausencias vinculadas al ‘’Reboarding’’ pueden ser tantas cuantas se nos ocurran, pero podríamos poner como ejemplo: baja maternal/paternal, excedencia voluntaria por cuidado de hijos o personas dependientes, bajas largas de enfermedad, vuelta tras un proceso de bournout.

Al final si nos paramos a pensar, todas ellas tienen un componente emocional muy importante y un cambio de conductas, prioridades o intereses.

Desde el departamento de RRHH y managers de los equipos se deberían tocar 3 puntos clave en estas situaciones:

Conciliación: cuando alguien ha sido mama o papa o a disfrutado una excedencia por cuidado, sus intereses y su vida cambia de forma radical, por ello en la medida de lo posible tenemos que ofrecer flexibilidad y adaptabilidad por ambas partes, valorar la consecución de objetivos vs horas de trabajo.

Reuniones periódicas de acompañamiento para ver el nivel de adaptabilidad al puesto de nuevo. Los hábitos más normales de un día de trabajo típico pueden parecer desalentadores al principio.

Formar a los managers sobre cómo manejar a empleados que regresan con empatía e inteligencia emocional.

Y tú,  ¿qué opinas?

Mónica Expósitos García
Alumna del Máster en Dirección y Gestión de RRHH 2022-2023
Escuela de Negocios de la Cámara de Valladolid


viernes, 4 de marzo de 2022

La rotación de personal ¿controlable o problema sin solución?; por Carmen Rubio García.

 ¿Sabes qué es la rotación de personal? ¿Y cómo puede influir en tu empresa? Decimos que hay rotación de personal cuando un trabajador llega o se va de la empresa, por lo que nos describe el cambio de empleados que hay en una empresa. Para medir cómo es la rotación de personal utilizamos la tasa de rotación, que mide la rotación entre las personas que se incorporan y aquellas que se marchan. Y qué pasa si ese índice de rotación es muy alto, pues bien, primero debemos distinguir los tipos de rotación que existen. 

Rotación de personal voluntaria: se produce cuando un trabajador renuncia a su puesto de trabaja de forma voluntaria. Puede suceder por que se haya encontrado un mejor puesto de trabajo, o simplemente porque no se encuentre cómodo en su actual situación. 

Rotación de personal involuntaria: al contrario que la anterior, está rotación se produce por iniciativa de la empresa. 


Ambas rotaciones se deben analizar para poder saber cómo está afectando esta rotación a nuestra empresa. 

Para ello, se deben conocer cuales son las causas de la rotación, y entre las más comunes encontramos las siguientes:

Mal clima laboral: cómo he mencionado anteriormente, una de las causas de la rotación voluntaria puede ser el no sentirse cómodo en el puesto de trabajo. Una mala relación entre compañeros, con los jefes, o malas condiciones laborales pueden hacer que nuestra tasa de rotación aumente. 

Falta de crecimiento personal y profesional: ¿A quién no le gusta avanzar y perseguir nuevas metas? Pues la falta de facilidades para poder lograrlo puede ser otro de los motivos por lo que nuestros empleados decidan marcharse para buscar un puesto mejor en otras compañías. 

Proceso de selección inadecuado: es esencial que el proceso de selección este enfocado en encontrar al candidato ideal para el puesto, ya que una decisión equivocada puede hacer que el trabajador no encaje en el puesto de trabajo, lo que podría desembocar en un despido. 

Objetivos incompatibles con la empresa: si nuestros empleados no comparten los objetivos y valores de la empresa, su motivación en el trabajo puede que solo sea el salario, por lo que puede tener como consecuencia un abandono de la empresa, por insatisfacción con la remuneración. 

Y ahora que sabemos qué es la rotación de personal y cuáles son algunas de sus causas más comunes, ¿cuáles son sus consecuencias?

Pues bien, una elevada rotación de personal supone la pérdida de riqueza humana y de recursos materiales, y esto supone una serie de consecuencias que se irán sucediendo en cadena, desde un mal clima laboral, una mala imagen para la empresa hasta unos costes muy elevados, que, en el peor de los casos, podrían provocar grandes pérdidas para la compañía. 

Por todo ello, no es tan importante tener el mejor talento en nuestras empresas, sino saber cómo poder retenerlo. Debemos desarrollar una empresa en la que los trabajadores quieran trabajar, estén cómodos y se sientan motivados para poder desarrollar su carrera personal y profesional en conjunto con toda la compañía, aportando valor a ella, del mismo modo que nuestra empresa valorará su talento. Así, podemos concluir que la rotación de personal tiene solución y es algo que toda empresa deber tener en cuenta

Y tú,  ¿qué opinas?

Carmen Rubio García
Alumna del Máster en Dirección y Gestión de RRHH 2021-2022
Escuela de Negocios de la Cámara de Valladolid


viernes, 25 de febrero de 2022

La importancia del Plan de Formación en las empresas; por Victoria Martín Álvarez.

 


“La fidelidad comprada siempre es sospechosa y, generalmente de corta duración”

Tácito.

        ¿Están bien definidos los puestos de trabajo en las empresas?, ¿esto afectará a la formación de los empleados? ¿es una pérdida de tiempo la elaboración de una buena definición del puesto de trabajo para su formación? ¿Puede llevar esto a una situación de mediocridad? ¿puede provocar un ciclo de fracasos?

Vamos a analizar la importancia que tiene la definición de un puesto de trabajo y la formación necesaria antes y durante la realización de la actividad, ya que es un factor clave que podría afectar a la vinculación y la contribución de los empleados con la compañía.

¿Qué sería más conveniente? Una definición cerrada y limitada del puesto de trabajo o abierta y sin limitaciones.

En primer lugar, una definición del puesto de trabajo con un contenido muy limitado, en mi opinión puede ser realmente eficaz porque están claramente marcadas las funciones, pero se puede correr el riesgo de entrar en una dinámica empobrecedora al limitar tanto las funciones, porque pasaría la responsabilidad de la calidad del servicio ofrecido  al sistema de la empresa y a  los medios tecnológicos utilizados, lo podríamos definir como un puesto de escasa responsabilidad  que conllevará a un salario bajo porque no tiene margen de innovación y desarrollo,  en estos casos no se tiende a prestar mucho tiempo ni empeño en los procesos de selección y formación,  debido a su funciones lo clasificaríamos como un perfil bajo, en donde no sería necesario invertir en una formación extensa, antes y durante el desarrollo de la actividad, todo ello conllevará a que el trabajador pueda cometer errores por su escasa formación y no sepa en muchos casos dar soluciones innovadoras.

En cambio, diseñar puestos de trabajo con un contenido más amplio, apostando por la formación continua, supondría un cambio de mentalidad en la forma de dirigir y la necesidad de crear las condiciones para que se pueda confiar en los colaboradores, dando pie a la innovación, al carácter emprendedor y generando conocimientos que generaran la confianza para buscar diferentes alternativas para resolver los proyectos. 

Esto lo vemos claramente representado en la mayoría de empresas del sector comercio o de las grandes superficies, donde podemos observar dos modelos de gestión muy diferenciados, por un lado los que se han sumado al paradigma de la formación continua y la gestión de los beneficios sociales y por otro los que siguen el enfoque industrial, estos últimos se centran en el diseño de puestos de trabajo con la finalidad de que sean lo más sencillos y limitados posible, dan mayor prioridad a la tecnología, las máquinas y los sistemas porque les interesa que cualquier persona les pueda llevar a cabo independientemente de su formación, como podrían ser los puestos de mandos intermedios, que suelen terminar con el síndrome del “sándwich” y posterior bournout, lo que conllevará a no obtener los resultados deseados, porque a pesar de tener mejor calidad y precio que la competencia, está les supera en la calidad de sus empleados y el mercado no responde a tal atractivo como puede ser el precio o la calidad, y ahí es cuando surgen las preguntas “¿por qué? ¿Qué está pasando?" y evidentemente el problema no está ni en el producto ni en el precio... sino en las personas, la compañía no cuenta con un equipo de empleados fidelizados y formados, que es lo que le hará marcar la diferencia y finalmente el cliente no percibirá el valor por el esfuerzo de sus empleados, lo que generará desinterés por parte de estos. 

Otro de los aspectos que debemos de tener en cuenta en este último tipo de gestión es la alta rotación que esto conlleva, el gasto correspondiente de nuevas incorporaciones, formaciones y de la escasa retención del talento.

En conclusión, se debería tender al modelo de gestión en el que se priorice la formación y la creación de una “sana adicción” de carácter emprendedor de los trabajadores a la empresa ya que conseguiremos fidelizarlos a la organización y obtendremos una mayor contribución por parte de estos con los objetivos, lo que conllevará a conseguir el objetivo de satisfacción y fidelización, tanto de los empleados como de los clientes.  


“La educación consiste en enseñar a los hombres, No lo que deben pensar, sino a pensar”

Calvin Coolidge

Y tú,  ¿qué opinas?

Victoria Martín Álvarez
Alumna del Máster en Dirección y Gestión de RRHH 2021-2022
Escuela de Negocios de la Cámara de Valladolid


La importancia de la Gestión del Desempeño en un organización; por Julia González Orejas.

  LA IMPORTANCIA DE LA GESTIÓN DEL DESEMPEÑO EN UNA ORGANIZACIÓN 

¿Qué es la gestión del desempeño? Es una herramienta que fomenta el desarrollo de los empleados y es utilizado por las empresas para promover el talento de sus trabajadores. Existe un feedback constante y ayuda al trabajo en equipo.

El objetivo es la búsqueda de la mejora continua tanto de los empleados como de la organización. Si se implementa correctamente, se crea una evaluación continua de la realización de los procesos de implementación y sus resultados con el fin de lograr las metas de la organización.

El desempeño puede mejorarse utilizando diferentes métodos, como pueden ser la creación de los objetivos de los diferentes departamentos, conocer las competencias que demanda cada puesto, evaluación 360 grados, etc.

Un buen sistema de gestión del desempeño puede proporcionar diferentes beneficios:

Beneficios para la organización: retención del talento, aumento de productividad, mejora de la comunicación, ventaja en costes.

Beneficios para el empleado: mejora el rendimiento, responsabilidades más claras, satisfacción en el trabajo, mejora la eficacia.

También existe un procedimiento llamado Evaluación del desempeño que en muchas ocasiones se confunde con la Gestión del desempeño. La evaluación del desempeño se utiliza para estimar el grado de eficacia y eficiencia con el cada empleado cumple con su cargo. Es muy útil para conocer cómo gestiona el cambio un trabajador y cómo se desarrollan las personas dentro de una organización. 

La diferencia está en que la gestión del desempeño ayuda a obtener una visión integral del comportamiento, estilos de trabajo y proyecciones profesionales de los empleados y en el caso de la evaluación del desempeño, la eficacia y efectividad será directamente proporcional al rigor y compromiso con el que se aplique.

En mi opinión, todas las organizaciones deberían utilizar este sistema de gestión, ayuda a alcanzar los objetivos de la empresa, se crea un feedback continuo con los empleados, mejora la productividad y el rendimiento, contribuye a la retención del talento, aumenta el compromiso de los empleados… En resumen, no encuentro ningún motivo por el cual una empresa no debiera implementar esta herramienta.

Y tú, ¿Qué opinas?

Julia González Orejas
Alumna del Máster en Dirección y Gestión de RRHH 2021-2022
Escuela de Negocios de la Cámara de Valladolid