jueves, 17 de febrero de 2011

ESPEJITO, ESPEJITO MÁGICO por JOSÉ LUIS MOZO



La madrastra preguntaba a su espejito mágico y este respondía:

- Tú eres, oh reina, la más hermosa de todas las mujeres.

Y fueron pasando los años. Un día la reina preguntó como siempre a su
espejito mágico:

- ¿Quién es la más Bella?

Pero esta vez el espejo contestó:

- La más bella es Blancanieves.

Era la primera vez desde hace mucho tiempo que al levantarse se miraba al espejo y podía pensar en lo que quisiera, sin prisa.

Por fin la jubilación, a partir de mañana a cobrar sin currar, ya no madrugaré, y no tendré que pasar las noches agobiado por lo que sucederá mañana ni por lo urgente. Y por fin dejaré de estar presionado por ser el mejor, conseguir el acuerdo más favorable, presentar resultados, etc, etc, etc. Por fin podré ser yo mismo, buscar una afición y dedicarme a ella, y sólo si me apetece en ese momento, sin el menor remordimiento de que pase el tiempo sin ser eficiente. Por fin podré dedicarme a mi familia, leer todos esos libros que me parecieron interesantes y compre, pero aun no he leído. POR FIN.”

Pero pasados unos instantes el espejo contestó. - La más bella es...

Ahora tengo miedo al anonimato, a no ser nadie, a no ser reconocido, a que nadie me odie ni me ame. Y ahora tengo miedo de convertirme en un mirador de obras o de un paseante que sólo hace hambre hasta la hora de la comida. Me ha costado tanto tiempo y sacrificio llegar donde llegué, alcanzar el puesto de responsabilidad que he tenido, tantos años de esfuerzo, formación, dedicación. Y ahora cuando más preparado estoy...Como un músico que pasa toda la vida aprendiendo a tocar el violín y cuando mejor domina la técnica, le quitan el instrumento y encima le intentan convencer de que lo puede hacer igual pero chiflando. Ahora no tengo un departamento a mi servicio, y me han quitado lo que me hacía sentir un hombre importante, ¿qué seré yo sin mi halo de director general?¿Y ahora qué?”

lunes, 14 de febrero de 2011

EL PODER DEL GRUPO por AARON ANDRES BACIERO


Durante este fin de semana ha transcurrido la fase final de la Copa del Rey de Baloncesto, la cual juegan los 8 mejores equipos de la Liga ACB, uno de los equipos clasificados para esta fase final ha sido el Blancos de Rueda Valladolid, toda una machada si tenemos en cuenta que es el club con menos presupuesto de toda la Liga, el cual en estos momentos se encuentra sumergido en Ley Concursal, que los jugadores cobran tarde y mal y que según los entendidos en la materia individualmente jugador por jugador posiblemente sería la peor plantilla del baloncesto nacional.

¿El porqué de su éxito? El grupo, el equipo, ser todo uno, es decir es jugar de tal forma que el valor del grupo la unidad de grupo tiene mucho más valor que la suma individual de cada hombre, unido a un líder que sabe motivar, y que guía hacia unos objetivos prefijados, claros y concisos y que guía el rumbo para cumplirlos.

Una de las claves está siendo la rotación del equipo, es decir la cantidad de minutos que cada jugador está jugando en la pista que está siendo muy fluida y equitativa lo que nos índica que todos los jugadores juegan cada partido más o menos el mismo tiempo, esto lo que hace es que todos los miembros del grupo se sienten importantes, se sienten útiles, piensan que son vitales para el buen del funcionamiento del grupo, lo que hace que crezca el sentimiento de pertenencia al grupo, lo cual lleva a dar todo por el equipo, y canalizar todo su esfuerzo para cumplir con el objetivo marcado. Todo ello ayuda a la obtención a un buen clima y ambiente que ayuda a la realización de un mejor trabajo, y hace que cada jugador de lo máximo cada partido y su esfuerzo y su lucha se optimó cada vez que salen a la cancha..

También ayuda a este éxito como no el entrenador, Porfirio Fisac, que es el líder formal y es el que guía y el que marca como dirigirse hacia la consecución de los objetivos, con las ideas claras y con una comunicación fluida y participativa fomentando que los jugadores den su opinión y que ayuden a formar como se realiza el juego y las actividades, y que a conseguido que cada palabra cada acción sea interiorizada como suya jugador por jugador y que haya plena confianza en sus ideas.

Tener marcado un rol fijo, claramente identificado como ocurre en este equipo en este grupo, refuerza la autoestima de cada uno de los integrantes de la plantilla, y que ayuda a tener claro la actividad, la simplifica y la hace más fácil para aumentar las prestaciones de cada miembro.

Este símil llevado a las organizaciones nos indica que nos puede ayudar en todo tipo de situaciones, y como en este caso en difíciles y complicadas, el trabajo en equipo que puede llevarnos al éxito profesional y al cumplimientos de los objetivos de nuestra organización , y el trabajo en común hará que nuestra empresa sea excepcional y que el rendimiento será máximo y mayor que el realizado de forma particular, y que en muchas ocasiones el éxito se encuentra en tener en nuestras organizaciones trabajadores que sepan realizar su actividad en grupo que tener a los empleados más cualificados y preparados pero que no saben mantener un buen clima laboral y no saben colaborar con el resto de sus colegas. También nos demuestra este Blancos de Rueda Valladolid, que es más sencillo desarrollarse profesionalmente y sentirse realizado en empresas con un buen clima, un buen ambiente, y que si se encuntran estos requisitos en una organización se priorizan sobre otros más materiales.

jueves, 10 de febrero de 2011

RECONOCIMIENTO por JESÚS HOYOS

Primero expresar mi satisfacción por formar parte del Foro Ulises, porque considero un sistema muy válido de apoyo a la sostenibilidad de las Organizaciones en lo que respecta a la consideración de las Personas.

Hoy voy a aportar mi sencilla reflexión por escrito sobre el reconocimiento. Me sorprende comprobar que apenas hay planes de reconocimiento en las Organizaciones y que apenas existen planteamientos y reflexiones al respecto.

Es cierto que en los diversos ámbitos se espera que la Persona responda de acuerdo a lo que se le exige y que el hacerlo bien, es parte del objetivo a cumplir, pero ¿qué es lo que debería ocurrir para que alguien resalte lo que hicimos bien o diferente? Las Personas como seres biológicos que somos, necesitamos sentir reconocimiento de nuestras conductas, para favorecer el equilibrado y progresivo desarrollo personal y profesional. El reconocimiento -el refuerzo positivo- es el motor que tracciona la autoestima y por ello, estimula el crecimiento personal.

Reconocimiento es el hecho de manifestar explícitamente -mejor que tácitamente- a alguna o algunas Personas con la/s que se está en relación, que se está de acuerdo, parece bien, se valora, se estiman positivamente sus actuaciones -conductas-, ..., los resultados obtenidos por ella/s. Dar reconocimiento tanto positivo como negativo es algo que, de manera inconsciente, hacemos casi todas las Personas.

Las Personas necesitamos percibir que nuestras actuaciones, es decir nuestros valores y creencias que las soportan, son aceptadas y compartidas por las demás Personas, principalmente por las que ostentan cargos de dirección, de poder. Es decir, que muestran sintonía con sus objetivos, enfoques, etc.

El reconocimiento es, en el fondo, la clave para la motivación de las Personas. Que importante es sentirse reconocidos y que alguien destaque una actitud, forma de trabajo, acción o algo que uno considera que ha sido mejor de lo habitual.

Somos biológicamente seres emo-racionales. Actualmente hay muchas investigaciones al respecto y se constata en algunas de ellas que muchas decisiones son emocionales, que el positivismo ayuda a vivir más y mejor, que es necesario ser inteligentes emocionales (es decir, identificar y conocer las propias emociones, comprender por qué nos sentimos así, y por último, gestionar bien, aquí y ahora esas emociones, autorregularse). Nos queda un gran campo de actuación sobre la parte emocional de las Personas en el trabajo, de la que van existiendo aperturas exitosas, porque la parte racional, sigue su necesaria “invasión” imparable, diría yo.

Para que ello se realice de manera satisfactoria, se requiere de la existencia de una comunicación fluida entre las Personas, que posibilitará el dar y recibir reconocimiento adecuadamente. Las Personas con responsabilidades de dirección sobre otras, si deseasen la estimulación de las capacidades de éstas y su integración en los objetivos y políticas de la Organización, deberían tener respuestas válidas a las siguientes preguntas: ¿Saben identificar y tienen claro ...cuáles son los objetivos de dar reconocimiento? ...cuándo “darlo”?, ...cómo “darlo”? ...qué reconocimiento “dar” por los resultados conseguidos, las actitudes desplegadas, la participación aportada, los desempeños, etc.? ...qué proceso seguir para determinar los criterios que han de regir el reconocimiento? ...las relaciones existentes entre el reconocimiento, las responsabilidades del puesto de trabajo, la asistencia a acciones de formación, participación en reuniones, participación en grupos de trabajo, el desarrollo del empowerment, etc.?

Pero es posible que las Personas adultas particularmente los Hombres (perdón por la generalización), especialmente ostentando hoy puestos de responsabilidad sobre Personas, o ámbitos técnicos de la gestión, al no haber vivido y sentido la emoción del reconocimiento positivo y abundante en situaciones familiares –afecto, afecto y afecto- , desde su infancia y a lo largo de los procesos de crecimiento (las Personas jóvenes hoy, ¿han tenido mayores dosis de afecto y reconocimiento? ¿ha sido suficiente?), tengan mayores dificultades de expresar reconocimiento por realizaciones notables profesionales -tanto técnicas, por haber logrado resultados especiales, dedicación, innovación, etc., como personales, por la habilidad demostrada de resolución de conflictos, generación de climas de trabajo armónicos, activación de especial energía positiva ante situaciones, etc.-.

Haciendo un símil, el reconocimiento es un elemento básico en el crecimiento de las Personas, algo así como el oxígeno o el agua en la naturaleza. El reconocimiento es un medio de favorecer la obtención por parte de las Personas empleadas de resultados de gestión y la práctica de valores positivos. Y un camino para fomentar la repetición de las actuaciones notables y positivas (el espíritu de superación), un medio para mejorar la motivación de las Personas, además de una oportunidad para el desarrollo del liderazgo de las Personas directivas.

Genera ilusión. Pienso que se ha de considerar el reconocimiento como un aspecto clave en la gestión diaria.

Por lo tanto, me parece muy necesario elaborar participadamente planes de reconocimiento, en los que se aclarase, qué se reconoce, tipos de reconocimiento, quién/es, cuanto, cómo hacerlo, etc.

Un plan de reconocimiento se elabora además para identificar y comprender las posibilidades de realización del reconocimiento, especificar el plan de atención, identificación y reconocimiento de conductas notables, prever tiempo y forma de realizar el reconocimiento, y ser un medio para resolver dudas y dar explicaciones a las Personas colaboradoras.

La Sociedad actual nos obliga a ir muy rápido, a anticiparnos a obtener resultados, a ser los primeros y los mejores. Pero ¿qué ocurre si nos detenemos a pensar en lo bien que nos sentimos cuando alguien destaca algo que para nosotros/as fue importante; ¿o fue un logro inesperado (o esperado)? ¿o conseguimos eso que hace mucho estábamos buscando, o simplemente hicimos algo que hizo al otro sentirse mejor?

El concepto reconocimiento, si fuera puesto en práctica sería una herramienta muy potente para lograr Personas más satisfechas, más felices. Debemos empezar a pensar más a allá de nosotras mismas y entender que todas las Personas somos seres con emociones y que cuando generamos sensaciones positivas en las demás, podemos construir relaciones asentadas en bases más sólidas, donde el ámbito de la confianza se comienza a desarrollar.

¿Compartes este planteamiento conmigo?

¿Qué consideras habría que tener en cuenta para completar/mejorar esta sencilla aportación?

Gracias por haber tenido la paciencia de llegar hasta aquí.

martes, 8 de febrero de 2011

ESCUELA DE MANDOS por JOSÉ A. MENDOZA

El desarrollo tecnológico y económico alcanzado hoy en día, han hecho del mundo una aldea global en la que el acceso a la información, el movimiento de productos y de personas nos parece algo natural. En la actualidad, cualquier empresa tiene la misma tecnología que las empresas con las que compite. Lo mismo sucede con los sistemas financieros que puede poner en juego para comercializar sus productos (mejorando la crisis presente).
¿En qué campo puede basar una empresa su empuje competitivo?. Toda empresa, debe trabajar principalmente con tres grupos de variables para alcanzar la productividad máxima: la tecnología aplicada en sus procesos, los flujos económicos y financieros con que gestiona sus compras, sus ventas y sus inversiones, y las personas con todo el complejo mundo que crean sus relaciones.
Analizando lo que podemos hacer con cada uno de esos tres grupos de variables, vemos que el mundo tecnológico y económico tienen su autonomía y toda empresa puede utilizar los servicios como cualquier otra, por lo que será difícil obtener una clara ventaja en ambos aspectos. Sin embargo las personas, sus relaciones y la estructura organizativa es algo que cada empresa debe definir. Tanto que, es precisamente en este aspecto organizativo y relacional en donde aparece la estructura genética de la empresa, cuyos genes nos dan las principales características de la misma. Es pues el conjunto de personas y sus relaciones, lo que pueden proporcionarnos la principal diferencia frente a los competidores.
Toda empresa de hoy ha de aspirar a desarrollarse en el mundo global y no únicamente en la región en que está implantada. Pero la globalidad nos ha traído una complejidad que uno sólo no entiende bien, pues son muchos los factores que influyen en los logros que pretendemos alcanzar.
¿Cómo hacer frente a la complejidad?. La mejor forma de responder adecuadamente es trabajando en equipo, no en grupo. Necesitamos colaboradores y no simplemente contratar personas. Necesitamos personas comprometidas con los objetivos de la empresa, motivadas, entusiasmadas con sus tareas. Necesitamos líderes que trabajen las relaciones humanas de manera excepcional.
Pero los líderes no nacen hechos, necesitan un aprendizaje y el aprendizaje no sólo requiere experiencia, ha de acompañarse de una reflexión. Reflexión en que solemos perdernos por la complejidad de las situaciones. Es cada vez más necesario en nuestra comunidad, crear un espacio en el que puedan compartirse experiencias y facilitar las reflexiones complejas. Este es el objetivo de la escuela de mandos que pretendemos dar forma.
En el marco de la Cámara de Comercio de Valladolid, unos cuanto expertos en recursos humanos hemos llegado a esta conclusión. Queremos ayudar a las empresas a progresar en las relaciones humanas que les dan carácter. Para ello, pensamos que una vía importante es desarrollar a sus líderes y nos hemos puesto en marcha.
Hemos constatado que tenemos abundantes materiales para crear una escuela de mandos, para definir procesos de aprendizaje sobre el liderazgo. Pero todo proceso, requiere una estructura adecuada a los objetivos que pretende alcanzar. Aquí es donde necesitamos trabajar junto a las empresas que quieren modificar su genética, que quieren cambiar empleados por colaboradores, jefes por líderes. Juntos podremos construir una basílica, una catedral o una capilla en la que compartir experiencias, tener momentos de reflexión y planificar cambios en nuestro estilo de trabajo.
La Cámara de Comercio nos proporciona su organización y sus medios. Los expertos, su saber. Las empresas, sus personas y sus problemas. Todos, el entusiasmo para compartir objetivos y plantear los cambios que darán respuesta a las demandas de un mundo global y complejo, en el que cada vez es más necesaria una dosis de humanismo y un entorno ético que empape toda actividad.

lunes, 7 de febrero de 2011

OPTIMISMO Y ACTITUD POSITIVA por ESTELA GONZÁLEZ

En la crisis económica mundial en la que nos encontramos gran parte de la población y de los empleados de muchas empresas opta por actitudes pesimistas. Es evidente que la situación actual es complicada pero de qué sirve estar desanimados.
"Sal al encuentro de todos los contratiempos e inclemencias de la vida como si fueran tus apreciados maestros y no tus enemigos", Proverbio Zen
Bajo mi punto de vista las personas optimistas tienen todo mas “fácil”, no porque todas sus decisiones sean acertadas si no porque tienen una actitud positiva. Encuentran en los errores oportunidades de mejora. El secreto está en tener una actitud positiva y persistir. Para alcanzar el éxito se debe pasar por el camino del fracaso frecuentemente, por ello tenemos que ser perseverantes. Albert Einstein dijo: “Para nuestro trabajo son necesarias dos cosas: una de ellas es una persistencia infatigable; la otra es la habilidad para desechar algo en lo que hemos invertido muchos sudores y muchas ideas.

Las empresas deberían contar con dos valores imprescindibles: optimismo y actitud positiva.

El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar los problemas con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir de los demás. El optimista inteligente es capaz de darse cuenta de que estamos en una situación de crisis pero eso ni le paraliza, ni se sienta a esperar a que la solución venga si no que actúa.
En muchos casos, las empresas se destruyen no por una amenaza externa, sino por una actitud negativa de su personal. ¿Qué puede aportar a una organización la actitud positiva?
• Una plantilla positiva tiene una fuerte confianza en sí mismos que les ayuda a desarrollar el máximo potencial y a estar involucrados con la estrategia de la empresa.
• De los errores se aprende: es importante ser capaces de separar la parte positiva de las equivocaciones y el “fracaso” o parte negativa del error dejarla en el pasado, no se consigue nada en centrarse una y otra vez en lo negativo.
En las organizaciones deberíamos rodearnos de personas con actitud positiva, se contagia.
En la situación actual, ¿se podrá cambiar la oleada de pesimismo y actitudes negativas que escuchamos día a día? Hay que ser realistas y aceptar que estamos en una crisis profunda pero ¿de qué sirve estar lamentándonos y criticando los errores?
Solamente un soñador puede hacer que un sueño se convierta en realidad”, Walt Disney. Si el deseo de alcanzar los sueños es más fuerte que los obstáculos que se presentan, entonces no habrá obstáculo que lo detenga.