jueves, 29 de mayo de 2014

CUENTOS E HISTORIAS, por CARLOS GONZÁLEZ

Hace algunos años, cuando mi hija mayor cumplió los dos años, adquirimos la costumbre de leer un poco antes de dormir. Me metía con ella en su cama y le leía un cuento, hasta que se dormía.

Yo me daba cuenta de que era muy pequeña para entender muchas de las palabras y expresiones de esos cuentos, pero no se me escapaba también, que ella disfrutaba con esos momentos. Atendía con sus ojos abiertos como platos cuando yo dramatizaba algún pasaje del cuento, adquiriendo el tono del lobo malhumorado o cuando imitaba la voz de una anciana. 
Pero lo mejor, sin duda, es que acababa por sucumbir al sueño y se quedaba profundamente dormida, momento en el que yo aprovechaba para escurrirme como una anguila, fuera de su cama y comenzar mi merecido descanso. Los padres que me estén leyendo, saben de lo que hablo.

Cuando nació mi segundo hijo, continué con el mismo modus operandi. Pero me encontré con algunas dificultades imprevistas. La diferencia de edad, (tres años), provocaba que si elegía un cuento para la mayor, el pequeño se aburría ya que no tenía capacidad para seguir la historia, y si era al revés, la mayor se quejaba de que el cuento era para pequeñajos.

Así que opté por leer un cuento a cada uno. Se puede decir que dupliqué mi tiempo de proceso ya que mis clientes se duplicaron. Pero les proporcioné una respuesta personalizada a sus necesidades concretas, y las quejas desaparecieron.

No recuerdo cómo ni cuándo pasó. Supongo que una noche, después de leerles los respectivos cuentos, quizás estaban más nerviosos de lo habitual, o quizás es que simplemente me apeteció. El caso es que apagué la luz y les conté una historia por mi inventada. Supongo que con el propósito de que se fueran tranquilizando y se durmieran.
La cuestión es que les encantó. Y sin darme cuenta, caí en la inercia del “quiero más”.
Con esa exigencia propia de los niños, esa insaciabilidad del ser humano que siempre quiere más y una vez que consigue algo, al poco ya está deseando más (cuestión ésta que a mi juicio ha resultado determinante en el éxito como especie de los seres humanos – y que tenemos siempre en cuenta en las políticas salariales, planes de carrera etc.) Pero esa es otra historia.

Así que cada noche me demandaban cuento e historia. Dos cuentos y dos historias para ser más exactos. A lo cual, como podéis imaginar, me negué en rotundo. Y nos quedamos con dos cuentos y una historia. ¡¡¡¡Son insaciables y terribles negociadores!!!

La cuestión es que esta costumbre de cuentos e historias llevaba su tiempo, y estaba provocando serios cambios en la dinámica familiar que hubo que gestionar.

Lo que era innegociable era la hora de dormir. Los niños deben dormir sus horas. Por lo que tuvimos que ir poco a poco adelantando la hora de la cena, de volver del parque, de la merienda, de las tareas, etc. O la otra alternativa era ser más eficientes y no tardar 30 minutos de reloj en ponerse el pijama o lavarse los dientes, no sé si me entendéis…

Hemos tardado meses en llegar a la conclusión de que ser más eficientes convenía a todos. Meses en asimilar la autodisciplina de que todos debemos ayudar y responsabilizarnos de nuestras cosas, para así tener más tiempo para nuestros cuentos e historias, pero poco a poco lo hemos ido consiguiendo.

A parte de mejorar la eficiencia de nuestros procesos familiares, hemos buscado sinergias positivas:
La niña ha adquirido el saludable hábito de la lectura. Devora cualquier libro que cae en sus manos. He tenido que poner un dispositivo de control parental en la librería del salón, no os digo más.

El vocabulario de ambos, me parece a mí que es más amplio que el de otros niños de su edad. Su capacidad de comunicación también es mayor. Y argumentan y contra argumentan eficazmente. Demasiado bien a veces!!!

Por mi parte, os aseguro que el tener que inventarse cada noche una historia hace que tu capacidad creativa se desarrolle bastante. Y le he encontrado utilidad laboral ;-) Aunque reconozco que en ocasiones es agotador y tengo que recurrir a viejas historias. Con 5 y 8 años ya se conocen de P a Pa la Iliada y la Odisea, así como la mitología griega. Les encanta.

El “cuento y la historia” se han convertido, por su gran demanda, en moneda de premio y reconocimiento. La “reciben” si se la han ganado en el día a día. Con su comportamiento, ayudando a que lleguemos con tiempo y energía a esa hora de la noche en la que la reciben. Y si uno se la ha ganado y el otro no, uno elige cuento e historia y el otro no.
Además, este rato que pasamos los tres juntos, se ha convertido en un momento íntimo. En el que ellos, con las luces apagadas, me cuentan sus ilusiones, sus miedos, sus éxitos y sus fracasos. Lo cual aprovecho para que me inspiren a la hora de elegir o inventarme una historia. De manera que les sirva para aprender una moraleja que les resulte útil, para quitarse los miedos, para animarles a afrontar retos y subirles su autoestima o simplemente a conocer mejor la esencia humana. Existen multitud de historias como las de Anthony de Mello por citar a alguien, la misma mitología, parábolas, o cuentos que encierran enseñanzas o mensajes positivos, o profundizan en los rasgos humanos y así espero que estas historias contribuyan a mejorar su educación en emociones y aumente con el tiempo su inteligencia emocional.

En algún sitio leí que una buena manera de enseñar es a través de los cuentos, ya que éstos abren las ventanas de la mente.

En definitiva, a veces quiero creer que gestionar personas es contribuir a su desarrollo integral, en habilidades y en valores. Desde el respeto absoluto a su individualidad y de manera honesta y desinteresada.
No importa el contexto. Da igual si son tus hijos o tus compañeros de trabajo.

Formación, Escucha Activa (de la de verdad), entender sus necesidades y ver como confluyen con las de la familia o la empresa, explotar su potencial, reconocerles el esfuerzo, el trabajo, los resultados, recompensarles adecuadamente, crear espacios de confianza, …, etc.
Esto es a mi entender, el fondo de la cuestión y el objetivo primigenio de nuestras funciones. El cómo hacerlo, es técnica y cada cual usa la suya.


¿Qué opináis?

lunes, 26 de mayo de 2014

MUJERES QUE ROMPEN EL TECHO DE CRISTAL, por MILAGROS HERRERO.

Mi post viene inspirado por un artículo con este titular que leí justo en puertas del 8 de marzo…
Aún sigue sorprendiéndome este tipo de artículos, “MUJERES que rompen el techo de cristal”… porqué es noticia que Janet Yellen sea nombrada presidenta del Sistema de Reserva Federal de EEUU o Mary Barra directora general de General Motors??

Creo que la noticia no ha de venir porque una mujer o un hombre ostenten un cargo de responsabilidad sino porque una mujer o un hombre preparado y con una trayectoria profesional ostente un cargo de responsabilidad…

La realidad sigue siendo que a pesar de que el 60% de los universitarios son mujeres tan solo el 10% de los cargos de alta dirección son ocupados por mujeres, el 14% a nivel mundial…

Escuchamos constantemente la necesidad de implantar planes de igualdad en la empresas para que ambos géneros jueguen la partida en condiciones de igualdad, incluso llegamos a extremos como es el ejemplo de Alemania, primera potencia económica de la UE que se plantea, aprobar una cuota femenina obligatoria en los órganos de dirección empresariales, esta cuota establecería un mínimo del 30% de los sillones de las juntas de vigilancia de las grandes empresas para las mujeres.

Pero ¿que tiene que hacer una mujer para romper ese techo de cristal? ¿Por qué la imagen en la sociedad de las mujeres “poderosas” tiende a ser “masculina”; e incluso porque no decirlo, se asocia su imagen con un “mal carácter”? 
No hay más que pensar en Angela Merkel o en la llamada “Dama de Hierro”… eso, sin tener en cuenta que de las 10 mujeres más poderosas del mundo según la revista Forbest casi la mitad han sido primeramente conocidas por ser mujer de… hija de…

Mientras que nosotros mismos no seamos capaces de eliminar los estereotipos y dejar de prejuzgar a unas y a otros no seremos capaces de vivir en una sociedad ecuánime para todos seamos hombres o mujeres…

Como quedaría el titular si fuera Hombres que rompen el techo de cristal???
No seamos nosotros mismos quienes nos autoimpongamos los techos….


jueves, 22 de mayo de 2014

¿“LÍDER” vs “MANAGER”?. ¿GESTIONAS O LIDERAS?, por JESÚS ALCALDE.

Trabajando estos días con una sociedad danesa (esa que nos alivia la plaga de la diabetes), me encontré con una técnica (like, dislike, suggestion / Sí, no, idea) que vienen utilizando en sus reuniones para alcanzar nuevas hipótesis de desarrollo personal y de negocio
Y me pareció venir al pairo para progresar en la dicotomía del “líder” versus “manager” / gestionas o lideras, una cuestión importante en un foro como este.

.  Todos los directivos, así como los políticos y sindicalistas quieren ser líderes. Y viceversa, porque el liderazgo sin poder no consolida el  cambio (Véase el 15-M y el movimiento de indignados). 
Por tanto, el liderazgo es un bien deseado, para sí y para todos, los suyos, y algunos, en las organizaciones, lo elevan a categoría universal y lo  pregonan como el "mantra" que lo resuelve todo.
Y otro sí, el liderazgo es un mutante, que siempre está de moda, aunque a veces toma formas contradictorias, desde posiciones autocráticas o paternalistas  hasta muy democráticas y participativas. 
Como decía Nieves el otro día, la jerarquía en algunos casos, sigue siendo un valor de liderazgo, sobre todo en las pymes. Hay todavía en activo (cada vez menos) una generación que fuimos instruidos en esos paradigmas. Pero esto, en pocos años, pasa. Es mutante, y hay que adaptarse a los tiempos. Tened paciencia, que ya nos vamos.
Y estoy de acuerdo que hoy están de moda liderazgos  emocionales, transformadores, de inspiración, confianza y afectividad positiva. La prueba es que se critica el ejercicio  de la influencia al estilo del “insigne zapatones”, cuyos cimientos estamos disfrutando.

El liderazgo cuaja en una visión, donde la cultura con los  valores, y el cambio son tan importantes como el futuro deseado. Proceso y objetivo, objetivo y proceso. En muchos ámbitos, sumidos en esta crisis de austeridad versus desarrollo, carecemos todavía de visiones  (o sea, de líderes). El problema puede también entenderse como un exceso de visiones, cada uno la suya, y no hay forma de pactar y ponernos de acuerdo en las claves del nuevo ciclo.

No.  El  liderazgo no lo resuelve todo. Nos da visiones, pero no resuelve el día a día. Necesitamos la práctica, la gestión. Esta idea es importante: cuanto más cerca estás del día a día, más necesitas la gestión, sin perder de vista el liderazgo. El liderazgo garantiza el progreso y el cambio, pero los resultados se obtienen con la gestión.
El liderazgo en las organizaciones, pequeñas o grandes, se centra en una persona, en una visión incluso compartida, y  que hay que desplegar en un sistema de gestión. ¿La dirección participativa por objetivos? Sí, es el sistema más clásico. Cualquier modelo requiere una aplicación. Si solo hacemos énfasis en el liderazgo, el modelo resulta hueco o lleno de propaganda (con perdón de los de marketing). Así se han usado a veces los modelos de excelencia, cogiendo el rábano por las hojas y focalizándolo en marketing ficticio del líder y de la organización.

Cuando formamos a los futuros técnicos y directivos, ¿todos van a ser líderes?  Con tantos líderes, ¿vamos a crear un problema de liderazgo? No sería mala idea que todos emprendieran visiones y proyectos propios. ¿Pero, qué parte de gestión corresponde en todo caso a uno que es, como la mayoría de nosotros, técnico y directivo? ¿Ponemos en marcha una escuela de gestión de mandos o un máster del universo en liderazgo?

No. Seamos realistas. Alguno de vosotros sois emprendedores. Pero el técnico, mando o responsable de un equipo / proyecto asume la visión del líder de la organización y despliega y gestiona un conjunto de procesos, técnicas y herramientas, que le ayudan a transformar la visión en resultados. Son estas armas las que nos conducen a la productividad y a la competencia.
Y seamos también realistas en cuanto a la naturaleza del trabajo. El trabajo es una autorrealización, una oportunidad de desarrollo, pero siguen existiendo muchos trabajadores que no aprecian del todo la visión de sus líderes, que no concuerdan con sus estrategias, políticas y prácticas y todas estas situaciones necesitan ser gestionadas en el día a día. El trabajo es también muy duro, a veces requiere regular las relaciones laborales.

Idea. Propongo “desmitificar” el liderazgo, ponerlo en su justo límite  y centrarnos en el negocio (business). Y el negocio necesita una visión de futuro (debe tenerla), que es definida por una o unas pocas personas, que hacen de líderes, y requiere un despliegue importante de aplicaciones, que ponen en marcha las estrategias, políticas y procesos, por responsables, técnicos y trabajadores, que principalmente gestionan.

Que la visión responda a las necesidades de todos, líder y seguidores, trabajadores todos,  y que el liderazgo cambie en función de la sensibilidad evolutiva de las personas, que muestran los estímulos y las carencias que vivimos. Ya sabéis, nos motiva lo que no tenemos.


Propongo liberar el liderazgo de esas ideas huecas, en muchos casos mágicas y centrarnos en la interacción personal y de equipos y ejercer la comunicación y motivación (bases del liderazgo) en el despliegue de la gestión, esto es, en la planificación, en la organización y en el seguimiento. El liderazgo no se sostiene en el aire. Es un proceso transversal a la gestión, también de las personas. Lo demás es poder mágico.

lunes, 19 de mayo de 2014

THINGS WE LOST, por ALICIA GÓMEZ

Antes de comenzar a leer este pequeño post, me gustaría invitaros a hacer clic en el siguiente link, en él encontrareis una canción de Bastille, la cual ha sido mi fuente de inspiración a la hora de escribir y la banda sonora que acompaña a cada una de las ideas que comparto. Os recomiendo que la escuchéis mientras continuáis leyendo…

Normalmente, a estas alturas del año, momento en que se acerca el veranito, yo y mi gente comenzábamos a plantear destinos de vacaciones para disfrutar del solecito, chiringuitos y una buena playa a ser posible exótica y paradisíaca alejada de la vida rutinaria…

Pero… ¿Qué sucede este año?

Parece que las cosas están cambiando y conceptos como “control del tiempo” ó “estabilidad” hace mucho que dejaron de tener cabida en nuestras vidas, ya que parece que trastocan cada deseo, haciendo que sea imposible planificar hasta en el más corto plazo.

Y entonces… ¿Qué podemos hacer? ¿Debemos dejarnos llevar por las circunstancias y conformarnos con sobrevivir como podamos? ¿Debemos provocar una revolución?

En mi caso creo que me quedo con algo que me dijo no hace mucho una sabia compañera:
"DONDE FUERAS HAZ TODO LO QUE PUEDAS CON TODO LO QUE TENGAS". Y yo añadiría… "INTENTANDO CAMBIAR LAS COSAS A MEJOR Y DISFRUTANDO DEL RECORRIDO".

Esto es lo que QUIERO conseguir, no aspirar a dominar y controlar mi vida, pero si a que algún día encuentre mi huequecito perfecto en el mundo combinando  mi vida personal y laboral donde poder aplicar y llevar tan alto como pueda conceptos como “bienestar”, “gestión del talento”, “desarrollo personal y emocional”, “motivación” e incluso “felicidad”…  Para que así tanto yo como los que me rodean puedan valorar y disfrutar al máximo de los pequeños oasis que nos ofrezca cada mes del año.

Quien sabe, quizá llevando esta recomendación a cabo, no nos centremos tanto en las cosas que hemos perdido o que ya no podemos hacer,  y si en que toda persona puede sentirse la más afortunada del mundo solo con estar sentado en pleno mes de enero frente al mar en lo alto de los acantilados del pueblecito costero más cercano a nuestra ciudad… a mí ya me pasa…y cuando lo hago, me siento congelada pero... FELIZ!!!


jueves, 15 de mayo de 2014

TECNOLOGÍA Y PERSONAS (O VICEVERSA), por RAFAEL ACEVES

- ¡Rinnnng Rinnnng!
- Buenos días, si quiere hablar con administración marque 1, si quiere hablar con intervención marque 2, si quiere hablar con el departamento jurídico marque 3, si quiere hablar con informática marque 4, si quiere….

Tras esta respuesta me quedé bloqueado…, después de unos segundos realicé la gestión deseada. El estupor surgía porque había desaparecido la persona que durante largos años atendía el teléfono distribuyendo las llamadas y realizando la atención directa en la recepción.

Actualmente puede parecer obvio pensar que una centralita realice la misma función y que ese puesto sea “innecesario”; sin embargo la mera contestación de “alguien” al otro lado del teléfono establecía un primer contacto más cercano.
Además, en mis llamadas empatizaba con los estados de ánimo de la recepcionista: se le podían reconocer días agobiados, alegres, cabreados,….como los que tenemos todos.

Este hecho puntual se corresponde con la radical transformación a la que nos aboca la tecnología: sustitución de puestos de trabajo y cambios en nuestros hábitos laborales.

La ciencia-ficción nos ha revelado desde hace años 2 caminos en esta relación del hombre con la máquina. Por un lado, aparece la teoría de la tecnologización donde los robots realizan progresivamente tareas “humanas” y acaban sustituyendo a estos. (HAL 9000 en “Una Odisea en el Espacio” = centralita telefónica, ordenadores).


Por otro lado, surge la teoría de la aumentación, es decir, al humano se le van implantando elementos tecnológicos y es él mismo el que paulatinamente se va convirtiendo en un cyborg. (“Robocop” = Google glass).


La sustitución en los puestos de trabajo por la tecnologización la vemos diariamente:

  • Gimnasios low cost (inscripción y pago por internet, atención al público eliminada, el monitor hace las veces de informador).
  • Whats app da servicio a 450 millones de usuarios con 55 personas trabajando.
  • Gasolineras autoservicio, peajes automatizados, compras de cualquier tipo vía internet eliminando al departamento comercial,…

Rifkin ya lo avanzaba en “El fin del trabajo” (se puede leer una buena discusión en el Blog Salmon).

Algo similar sucedió durante la Revolución Industrial y se redistribuyó el trabajo desde unos sectores a otros, pero ahora aparecen  elementos diferenciales: incorporación de la mujer al trabajo, aumento cada vez más rápido de la población mundial, velocidad de las innovaciones tecnológicas, globalización en la venta de productos,…

Esto supone, que por un lado se haya incrementado la población activa y por otro, que la tecnología está ampliando su “plantilla”. Es evidente que la tecnología es algo necesario e imparable pero habrá que preguntarse dónde estarán los trabajos en los que no se pueda o deba sustituir a las personas. Probablemente en los que personas hagan felices/ayuden a otras personas.

Por otro lado, está la influencia de la tecnología en los cambios de hábitos en la actividad laboral. Como los cyborg, cada vez existen más elementos que se nos complementan y nos monitorizan: trabajo desde la nube, seguimientos gps, aplicaciones infinitas para smartphones, ropa inteligente, domótica,…

Esto también produce un cambio radical para los departamentos de RRHH. El trabajador no presencial se “virtualiza” y su conexión con la empresa en el aspecto humano es cada vez más indefinida y difusa.

Sin embargo, las personas necesitarán igualmente un apoyo y una comunicación con la que adaptarse a la nueva realidad y resolver los problemas que les surjan en sus actividades laborales. Necesitarán un “coach” laboral como una necesidad para su mejor rendimiento…..y para sentirse personas.

Es decir, no un departamento de RRHH para los trabajadores de una empresa sino una empresa de RRHH para diferentes tipos de trabajadores.



Por cierto, no hace falta realizar comentarios al post, están automatizados. ;)