¿Habéis oído el término reclutamiento 2.0? Pues os cuento, cada vez suena con más fuerza en los departamentos de RRHH de las empresas de nuestro país, pero ¿sabemos en qué consiste? Esta manera de reclutamiento se podría definir como la relación que se establece entre los candidatos y las empresas mediante la interactividad que permiten las Web 2.0, como las redes sociales y profesionales, blogs y otros servicios Web.
Según estadísticas, el 45% de los empleadores utilizan las redes sociales para investigar a aquellos aspirantes a un trabajo en sus empresas. Poco a poco, los departamentos de RRHH se especializan más en estas herramientas interactivas, como Facebook, Xing, Twitter,… Los reclutadores son conscientes del volumen de información que manejan estos sitios, por eso, usando estas técnicas para el reclutamiento y la selección, las empresas obtienen algo único… Una aproximación muy estrecha a la persona y una cantidad de datos que nunca hubiesen obtenido usando métodos tradicionales, ya que los perfiles colgados en redes sociales, nos dejan ver prácticamente dentro del interior del candidato potencial.
Además hay que destacar otra funcionalidad que ofrecen estas webs a las organizaciones, como es la de aumentar la visibilidad de contenidos específicos de la propia organización como ofertas de empleo, campañas de marketing, etc...
Desde el punto de vista de los futuros candidatos, más de un 70% de los usuarios de Internet están registrados en alguna de estas redes sociales. Los usuarios de las redes sociales profesionales, utilizan estos sitios para vender mejor su candidatura, conseguir nuevos contactos profesionales e información empresarial. No hay que cerrarse a las oportunidades y mucho menos a las que ofrecen estas nuevas tecnologías, además en estos tiempos de crisis con más razón.
Como ventajas más destacables de este tipo de reclutamiento es la mayor rapidez a la hora de conseguir nuevos candidatos, los profesionales de la selección de personal no tienen ya que perder tanto tiempo revisando cantidades exageradas de currículos, con mayoría de perfiles no aptos para el cargo. Supone una reducción de costes importante y la continua comunicación directa de la organización sobre el proceso de selección ofrece más confianza y credibilidad a los candidatos al puesto.
Y como inconvenientes es que se invierte mucho tiempo inicial durante la construcción de una comunidad y una reputación y luego el tiempo de dedicación posterior. Por otro lado no es posible sincronizar los contactos con otras herramientas tradicionales y si la persona designada a llevarlo a cabo deja la empresa, mucho de su trabajo se va con él o con ella.
Después de todo esto os dejo para que meditéis sobre el tema y deciros que las redes profesionales están alcanzando un peso realmente estratégico para encontrar y atraer a los candidatos con el talento que estamos buscando, pero de momento no pueden sustituir a la comunicación “verdad” ni al poder de desvirtualización que tiene, por ejemplo, en una entrevista. Ese verse “frente a frente” es todavía insustituible.