jueves, 14 de mayo de 2020

El nuevo rol de los RRHH, por Ana Martínez

¿Cuáles son las responsabilidades que tienen que asumir el área de Recursos Humanos ante la situación del Coronavirus?

Esta pandemia está teniendo una gran repercusión en la vida personal porque nos preocupamos por la salud y el bienestar de nuestros seres queridos mientras que el ámbito laboral millones de personas están y estarán en el paro. Además, la situación económica afecta y afectará a la mayor parte de las empresas especialmente las PYMES, los autónomos y sectores como las aerolíneas, el ocio, la cultura y el turismo. 

El ámbito de los Recursos Humanos juega un papel importante y sustancial para la recuperación de la actividad laboral y económica empresarial. Por ello, los responsables de Recursos Humanos han tenido que adaptarse ante dicha situación (gestionándolo de la mejor manera posible) y aplican medidas para conseguir que los empleados puedan aportar todo su potencial creativo e innovador de manera que influya positivamente en la productividad. Las medidas más destacadas que han aplicado son:

El teletrabajo ha supuesto un cambio para la mayoría tanto para los trabajadores como las empresas para poder seguir con sus actividades, evitar aglomeraciones y cumplir con las nuevas normativas. Esta herramienta permite mejorar la conciliación, la flexibilidad, los gastos y el bienestar de los empleados. Sin embargo, el principal problema es el entrometimiento de la vida laboral en la familiar ya que el cierre de las escuelas provoca límites entre el trabajo y el espacio personal lo que, en ocasiones, conlleva dificultades que suponen un problema a la hora de concentrarse.
 

 

Espacios con separación de zonas, que permitan distribuir a las personas en grupos según la situación, es decir, adaptar los puestos para que cuenten con espacio suficiente.





La salud está por encima de todo y, por ello, las empresas saben que se debe de cuidar a los empleados. También, es importante la comunicación y mantenerles informados de forma clara y eficaz. Para ello, se ha propuesto un protocolo de higiene, salud y seguridad, que habla de mantener la distancia de seguridad, el uso de máquinas desinfectantes, guantes, mascarillas… a través de carteles informativos, señales, marcas en el suelo... para que sientan que la empresa está teniendo en cuenta su bienestar. Además, hay empresas que se preocupan por la salud emocional de los empleados y les hacen test de evaluación para saber su situación y si necesitan ayuda.


Videoconferencias para hablar sobre temas que pueden preocupar a los trabajadores o a la propia empresa y plataformas online para dar cursos de formación.

En mi opinión, no debemos de olvidar que el lugar de trabajo es clave para la socialización de las personas, es decir, reflejamos nuestra cultura y contamos nuestras experiencias. También, hace fluir la cooperación y ayuda a crear ideas que permitan a las entidades superar esta situación.

Para terminar, me quedo con una frase de Javier García, director general de Wacht&Act, que dice “el coronavirus impulsara un cambio cultural en las empresas” ya que los efectos que ha producido esta pandemia no desaparecerán cuando las empresas recuperen la normalidad. En definitiva, las claves del cambio y los nuevos desafíos que deben de afrontar las corporativas supondrán que, tras el final del estado de alarma, pasarán por un cambio en la manera de entender el espacio de trabajo.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Aprendamos, por Héctor Cubino

¿Si pudiésemos retroceder en el tiempo y borrar acontecimientos históricos difíciles para el hombre lo haríamos?

Resulta complicado, casi imposible, poder responder tajantemente a esta pregunta. A medida que me lo planteo, me van surgiendo cada vez más dudas e inevitablemente las relaciono con mi propia existencia. E instintivamente me cuestiono: “¿Qué sería de mí sin todas las dificultades que he atravesado a lo largo de mi vida? ¿Habría llegado a ser la persona que hoy en día soy?”. Probablemente tampoco encontraré una respuesta a esta pregunta pero, si algo tengo claro, es que los acontecimientos que percibimos esencialmente negativos en nuestra vida presente, pueden otorgarnos aprendizajes cuyas consecuencias serán positivas en nuestra vida futura.

Actualmente, y como muchas veces hemos experimentado en épocas anteriores, la humanidad está atravesando un momento de caos. Una gran parte de nosotros se siente limitada, vacía, impotente, desesperanzada, apresada entre unas paredes que nos recluyen, desconectada de una realidad incierta.

Por otro lado, otra gran parte de la población ha sido puesta en jaque. La situación ha sido tan intensa y repentina que ha obligado a muchos a sacar su mejor versión hasta la extenuación. Obligados a rendir por encima de sus posibilidades, forzados a mostrar una imagen externa que muchas veces no se corresponde con las vivencias internas, exigidos a adaptarse a una lucha constante contra el miedo y la incertidumbre.

Faltan las palabras a la hora de hablar de las víctimas que han sufrido esta guerra de primera mano. Los auténticos guerreros de primera fila: todos aquellos que han perdido a un amigo, a un abuelo, a un hermano, a un ser querido. Todos aquellos que se han ido, para mí, son los auténticos héroes, aquellos que han batallado a pesar de que la contienda haya concluido en una amarga derrota.

Así, nos aferramos a la idea de despertar pronto de este mal sueño, de esta pesadilla, pues, tal y como reza la expresión “después de la tormenta llega la calma”, esto pasará, desaparecerá, y tan sólo pervivirá en nosotros a modo de triste recuerdo. Y aquellas personas cansadas y heridas recuperarán la calma, aquellas detenidas y desesperanzadas encontrarán de nuevo su propósito. El equilibrio se restaurará y obtendremos algo que perdurará para siempre: lo aprendido.

Por último y en lo que a mi campo se refiere, destacó la inteligencia emocional por encima de otros aprendizajes porque, en mi opinión, esta pequeña parte de la historia mundial nos ha forzado a ser mejores personas (que quizá es algo que nos hacía falta), el miedo nos ha unido y la solidaridad ha sido el resultado, la calma ha sido arrebatada y el valor de los pequeños momentos, restablecido. ¿Qué sería de nosotros sin todas las piedras en el camino?

“Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir para siempre” Mahatma Gandhi (1869-1948)

viernes, 1 de mayo de 2020

Beneficios de contar con un veterano, por Carlos Altuzarra

¿Algún miembro de tu equipo tiene pasado en las Fuerzas Armadas?
Si no conoces a nadie o no has tenido esa experiencia, déjame que te muestre los beneficios de contar con un veterano dentro de tu equipo.

En España está estipulado que nuestros militares de tropa deben cesar su ejercicio profesional a los 45 años. Existe un examen para prolongar esta relación laboral, pero las plazas son muy limitadas y el examen bastante exigente. Si mezclamos estas condiciones con el alto nivel de exigencia propio de un profesional de las Fuerzas Armadas, hace que un porcentaje muy pequeño consiga superar dicha prueba. Este debate empieza a extenderse en la sociedad, debido a la gran cantidad de militares profesionales que finalizan su relación con el Ejercito al alcanzar esa edad.

Por eso en 2012 se creó el SAPROMIL, Sistema de Aprovechamiento de Capacidades Profesionales del Personal Militar, que es un programa puesto en marcha por el Ministerio de Defensa con el fin de proporcionar apoyo al personal militar que quiera incorporarse al mundo laboral civil. Aunque es un avance, se encuentra lejos en cuanto a resultados, de otros países de nuestro entorno que facilitan en mayor medida, el paso de militares a empresas privadas.

Una vez explicado el contexto y antes de profundizar en las competencias que estos profesionales poseen, me gustaría hacer mención al sacrificio que hacen estos profesionales cuando adquieren este compromiso con nuestro país. Su reinserción a la vida civil presenta enormes desafíos.

Una de las maneras más simples de ayudarlos en esta transición es asegurándonos de que encuentren un empleo digno y bien remunerado. Cuando acuden al mercado laboral la preparación técnica en algunos casos es insuficiente, pero esto se contrarresta con el desarrollo de competencias propias del ámbito militar, como son:

Responsabilidad
En estos días grises, hemos podido ver como nuestros militares se desplegaban a lo largo del territorio nacional desinfectando lugares críticos o montando hospitales de campaña en tiempo record. Un profesional de las Fuerzas Armadas a lo largo de su carrera se ve envuelto en situaciones límites que forjan un carácter firme y responsable. Podemos decir que esta competencia es adquirida por todos nuestros militares. Las tareas que ejecutan y las herramientas que utilizan en el día a día hacen de la responsabilidad una competencia capital. Si tú, como empleador, requieres de una persona responsable para un puesto vacante en tu organización y te cruzas con alguno de nuestros héroes, no lo dudes y dale una oportunidad.

Disciplina
Propia de la institución militar, nuestras Fuerzas Armadas inculcan un profundo sentido de responsabilidad y disciplina, y eso es algo que la mayoría de los ex militares lleva consigo cuando salen del Ejército. Esta competencia ayuda a alcanzar altos estándares de calidad y a preservar el buen clima laboral.

Jugadores de equipo
Desde el primer momento que nuestros militares entran en los centros de instrucción se les asigna un binomio, un compañero inseparable, con el que compartirán la mayor parte de las experiencias y con el que crearán fuertes vínculos de amistad y fidelidad. Cuando se termina la instrucción y se incorporan a los destinos son incardinados en secciones, escuadrones o compañías, extendiendo así los lazos con otros compañeros.
Si navegamos por cualquier lugar de internet y buscamos cuales son las competencias esenciales para un puesto de trabajo, el trabajo en equipo es por excelencia la más demandada.

Enfocados en la misión
Nuestros militares conocen lo que significa completar la misión encomendada y la subsiguiente satisfacción del deber cumplido. No hay ninguna organización que supere a las Fuerzas Armadas, cuando hablamos de alcanzar los objetivos.
Si en tu empresa tienes un objetivo específico, elegir a un veterano para que forme parte de tu equipo, es una muy buena opción, lo tomará como una misión propia y no descansará hasta entregar los resultados
Si somos capaces de sacar partido de estas competencias acompañándolas de un plan de formación efectivo, tendremos un personal con un alto grado de responsabilidad, disciplinado, proactivo, acostumbrado a trabajar bajo presión y a trabajar en equipo, al margen de su humanidad, y de su responsabilidad para con la sociedad, que significará un activo muy importante dentro de nuestra organización.
 
 
 
 
“Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.”
 

Pedro Calderón de la Barca.

jueves, 23 de abril de 2020

Actualidad, realidad y RRHH, por Ricardo García

Estos días que nos ha tocado vivir, dan miedo sí, pero bajo mi humilde punto de vista no van a ser el fin del mundo. Actualmente este virus nos ha hecho abrir los ojos, y nos encontramos actualmente no solo ante una crisis sanitaria si no ante una crisis económica y de seguridad pública brutal. ¿Y quién es responsable de todo esto? Pues yo creo que todos y cada uno de nosotros tenemos una pizca de culpabilidad, ya que actualmente en España tenemos un gobierno totalmente fragmentado y que lejos de tomar decisiones de forma unánime, lo que nos dan son continuos combates de egos, que han retrasado toda la toma de decisiones y pone muchas más barreras a todo este momento que estamos viviendo y todo esto, como ya he dicho, es en parte culpa de todos nosotros, ya que hemos sido nosotros quien ha elegido esos representantes. Y esto ya no va de colores, Rojo, Azul, Verde o Naranja, esto va sobre sentido común y de responsabilidad, en hacer y dejar hacer, en tomar medidas, en pedir ayuda y dejar que te ayuden y sobre todo en dejar ese ego que les caracteriza de lado.

Los reproches por cosas del pasado ya no valen de nada, algo muy importante que el Sr.COVID nos ha enseñado es que debemos centrarnos en el presente, tanto para poner soluciones, como para aprovechar todo eso que tenemos tan valioso que nos rodea, sin dejar de preocuparnos por el futuro. Para mí ahora mucho menos importante que antes a nivel personal, pero las grandes instituciones tienen que tener un punto de mira mucho más adelantado y tienen que ser capaces de anteponerse ante estas situaciones.

La verdad es que estoy un poco cansado de escuchar “nos ha pillado por sorpresa”, ¿por sorpresa? El Sr. COVID fue identificado por primera vez en diciembre de 2019 en Wuhan, por sorpresa NO, simplemente no se le ha dado la importancia que se le tenía que haber dado en cada momento, obviamente yo como ciudadano de a pie tampoco fui previsible con ello, pero repito yo, como ciudadano de a pie… no como miembro de un gobierno o representante de un partido político, que son ellos los que tienen que prever, analizar y estudiar el posible impacto de estas situaciones. En este momento podéis pensar que peco de falta de empatía con ellos, pero no lo es ya que para ellos es su responsabilidad.

En resumen, de lo anterior, me quedo con que esta situación a mí personalmente me ha hecho aprender a valorar mucho más todas esas cosas importantes que teníamos día tras día y de las que ahora mismo estamos privados. Esperemos que a partir de ahora nuestros políticos se preocupen más por prevenir y asegurar el bienestar de sus ciudadanos invirtiendo en todo lo realmente necesario (investigación, ciencia…) y no recortar en aspectos tan básicos como la sanidad.

Como ya decía Yuval Noah Harari en su libro Homo deus: “No podemos estar seguros de que algún nuevo brote de ébola o de una cepa desconocida de gripe no vaya a propagarse por el globo y a matar a millones de personas, en caso de que esto ocurra no lo consideraremos una calamidad natural inevitable. Por el contrario, lo veremos como un fracaso humano inexcusable y pediremos la cabeza de los responsables. La humanidad tiene el conocimiento y las herramientas necesarias para impedir las pestes, y que si, a pesar de ello, una epidemia escapa a nuestro control, se debe más a la incompetencia humana que a la ira divina”
 


¿Y qué tiene que ver esto con RRHH? Pues la verdad es que mucho, ya que los primeros afectados de todo esto son las personas, personas que tienen en estas situaciones, miedos, preocupaciones, incertidumbres… y ante todas estas situaciones, son los especialistas en RRHH, los que tienen que estar preparados para saber hacer frente y para gestionar de forma correcta todas estas situaciones en la empresa en la que trabajen.

Ahora más que nunca tanto la empresa como los trabajadores necesitan de profesionales de RRHH capaces de asesorarles en todo tipo de materia laboral, explicación de los nuevos reales decretos, nuevas medidas tomadas por el gobierno, estar actualizado continuamente, actuar de forma flexible e individualizada con cada trabajador ya que en estos casos cada trabajador tiene una situación diferente, y no solo en este aspecto. Los especialistas en RRHH también son los encargados de tomar medidas de prevención y protocolos en caso de riesgo (junto a PRL), de comunicar a todo el personal de la organización las medidas adoptadas y encargarse de que estas medidas sean recibidas de forma adecuada por todos los trabajadores, de llevar caso por caso un seguimiento continuo de los trabajadores afectados, tanto por el trabajador como por el resto de la plantilla, dar reconocimiento y agradecer ese esfuerzo a los trabajadores que han estado al “pie del cañón” día tras día, además de transmitir a los trabajadores esa seguridad y esa tranquilidad que todos necesitamos actualmente.

Y, ¿qué pasara cuando todo esto pase? Pues cuando todo esto pase, los profesionales de RRHH deberán seguir velando y protegiendo a sus trabajadores, adaptándose, tomando nuevas medidas, y sobre todo teniendo en cuenta la salud emocional de nuestros trabajadores, ya que la vuelta a la “normalidad” puede producirles incomodidades. Esta vuelta al trabajo deberá hacerse de una forma escalonada, siempre que la situación lo permita, dando al trabajador un periodo de adaptación y facilitándole su incorporación.

Para terminar, os dejo el siguiente poema de Jacinto Benavente para que lo reflexionéis:



En el “meeting” de la Humanidad
Millones de hombres gritan lo mismo:
¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!...
¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!...
    Cu, cu, cantaba la rana:
Cu, cu, debajo del agua!...
   ¡Que monótona es la rana humana!
¡Que monótono es el hombre mono!
¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!...
Y luego: a mí, para mí;
En mi opinión, a mi entender.
¡Mí, mi, mi, mi!
Y en francés hay un ¡Moi!
¡Oh! El moi francés, ¡ese sí que es grande!
¡monsieur le moi!
La rana es mejor.
¡Cu, cu, cu, cu, cu!
Solo los que aman saben decir ¡Tu!

jueves, 16 de abril de 2020

El apoyo en los demás como herramienta de la felicidad laboral, por Carlos Díez-Astrain

En estos días tan complicados para todos donde echamos tanto de menos a las personas que queremos, me han dado para reflexionar acerca de lo importante que es para el ser humano ser apoyado por otras personas. La tecnología nos acerca cada día más, pero para nosotros no es suficiente., anhelamos fuertemente el  soporte diario que nos aportan las demás en nuestro día adía. Esto se puede trasladar fácilmente a las organizaciones empresariales

Las intervenciones positivas tienen más probabilidades de ser eficaces cuando la persona está apoyada activamente por los demás. Este apoyo puede provenir de diversas formas, tales como ayuda práctica (p.ej., proporcionar información sobre una carta de agradecimiento), o apoyo emocional (p.ej., ser escuchado por un compañero de trabajo).
La importancia de los demás se hace también patente por el hecho de que la búsqueda de objetivos personales es más eficaz cuando los objetivos se han formulado en presencia de otras personas importantes. Lo más probable es que la presión social aumente la motivación y el compromiso.

Por último, compartir una buena noticia con los demás se ha identificado como estrategia de fomento de la felicidad. Esto implica que el hecho de compartir el éxito con los demás aumenta el efecto positivo que tiene la felicidad, añadiendo todavía más felicidad. Esto es, otras personas, como amigos, familiares o colegas como parte de cualquier estrategia positiva.

Por todo ello no es extraño que muchas estrategias prometedoras se centren en los aspectos interpersonales del trabajo y la participación de otras personas. Son eficaces debido a dos motivos sustanciales. En primer lugar entendemos que es sencillo obtener reacciones positivas de otros, lo que alienta al empleado con el particular comportamiento. Por otro lado, el comportamiento positivo es habitualmente correspondido por los demás. De esta manera, utilizando estas estrategias interpersonales en el trabajo, es probable que el empleado entre en una espiral ascendente de felicidad, creando comportamientos que desencadenen respuestas positivas que refuercen dichos comportamientos, y así de manera sucesiva llegando a una cadena interminable.

En una época en la que el factor autonomía y  el denominado “teletrabajo” están de moda, esta crisis nos ha hecho ver, entre otras muchísimas cosas, lo que necesitamos a los demás. Quizás antes no éramos conscientes de ello.