lunes, 1 de abril de 2013

UN ÁNGEL PARA TU PROYECTO. UN PROYECTO CON ÁNGEL por CRISTINA SANZ

En el contexto económico actual, los Business Angels, ¿son una moda, una opción, una necesidad? 
 
Las dificultades para encontrar trabajo por cuenta ajena han hecho surgir nuevos planteamientos a la hora de acceder al mercado de trabajo, poniendo en valor de una manera productiva los conocimientos adquiridos a lo largo de nuestra vida formativa. ¿Por qué no montar nuestro propio negocio, por qué no crear nuestra propia empresa?
 
En estos momentos de crisis, las entidades financieras son reacias a conceder préstamos y mucho menos a empresas en fase semilla. Son enormes los obstáculos  a los que tienen que hacer frente emprendedores y empresarios para obtener la financiación necesaria para poder ampliar o poner en marcha su proyecto empresarial. Para muchos de ellos,  la dificultad de obtener financiación les conduce a abandonar su apuesta empresarial de nueva creación o de crecimiento, aun tratándose de iniciativas con un futuro muy viable.
 
En este escenario, existe una figura que está ganando relevancia en los últimos años, son los Business Angels o Ángeles de los Negocios, inversores privados que impulsan la innovación en las empresas y permiten el despegue de nuevos proyectos emprendedores. Aunque en España, es ahora cuando empiezan a ser conocidos, podríamos encontrar un precedente ya en el siglo XV, en la inversión asumida por Isabel la Católica en 1492, sufragando el viaje de de Cristóbal Colón para descubrir el Nuevo Mundo.
 
En Estados Unidos, el deseo de evitar la desaparición de los espectáculos de Broadway que estaban atravesando un momento delicado en 1920, impulsó a inversos privados a arriesgar su capital para salvar dichos espectáculos. Éste puede ser el origen de los Business Angels.
En épocas más recientes, podemos señalar a Apple Computer, Amazon, Ford, Bell o Google como empresas que lograron el éxito gracias al apoyo de los business angels, que confiaron plenamente en esos emprendedeores.
 
En mi opinión, los Business Angels, son algo más que inversores que apuestan por proyectos empresariales a cambio de participar en futuros beneficios. Su valor añadido es que la aportación al negocio no se limita a la entrega de una cantidad de dinero, sino que ponen al servicio de la empresa el denominado “capital inteligente”, es decir, su tiempo, sus habilidades directivas, su experiencia empresarial y su red de contactos, facilitando de este modo su desarrollo y el logro del éxito. Aunque se puede acudir a ellos en cualquier etapa del proyecto, es en las fases de nacimiento y despegue de un negocio donde su presencia es fundamental.
 
Cualquier sector económico puede ser apoyado por un B.A. Sin embargo, se observa una mayor apuesta por las TIC, biotecnología y energías renovables.
 
 
En España existen actualmente 64 redes en constante aumento, lo que indica que los business angels van a ir adquiriendo protagonismo como compañeros de viaje en la arriesgada aventura del emprendimiento.
Su colaboración está asegurada si los proyectos son presentados por un equipo fuerte, no desde un punto de vista económico, sino de espíritu emprendedor y de firmeza en la apuesta por la idea emprendedora,  si contienen una buena idea de negocio, susceptible de convertirse en empresas rentables y que operen en mercados potentes no saturados, La estrategia tiene que estar orientada a maximizar el valor de lo aportado. A nadie le gusta perder si está arriesgando su patrimonio. Si ellos ganan, tú también ganas.
 
Últimamente, se ha planteado incluso, la posibilidad de que se establezca algún tipo de incentivo fiscal que les permita desgravarse el dinero invertido. Tal vez estemos ante una figura crítica para la salud de nuestra economía.
 
Pero como todo proyecto necesita de una previa exploración, antes de consolidar la alianza empresarial, es recomendable conocer con detalle la figura del B..A. y su forma de actuar, hay que informarse de ¿Qué son? ¿Cómo invierten? ¿Cuándo? ¿Cuánto? o ¿Por qué? y ¿Si están alineados con los objetivos del inversor?

lunes, 25 de marzo de 2013

¿QUÉ VALE MÁS HOY EN DÍA? COMPETENCIAS O EXPERIENCIA por RODRIGO AGUILAR

¿Qué es una competencia? Son muchas las posibles definiciones que nos podemos encontrar a lo largo de los años citadas por diferentes autores, como por ejemplo la aportada por Norton en 1995: 
“Una competencia es el conocimiento, actitudes y destrezas necesarias para desempeñar una ocupación dada”.

En 2002 Roe dijo que para él una competencia era “una capacidad aprendida para realizar adecuadamente una tarea, función o rol”.

 Y para Dirube “Una característica de la persona, relativamente estable, que es la causa de una actuación exitosa en el trabajo”

Pero personalmente me quedo con  la definición que nos han enseñado en el Máster de RRHH: Conjunto de comportamientos que denotan que una persona es capaz de llevar a cabo, en la práctica y con éxito una actividad, en un contexto determinado, integrando sus conocimientos, habilidades y actitudes personales.

Es la forma en que una persona utiliza todos sus recursos para resolver una tarea en un contexto determinado.

Tengo que recalcar la importancia que han hecho nuestros profesores para que tengamos muy presente que hoy en día, y cada vez más, se le da mucha importancia a un buen desarrollo de nuestras actitudes, habilidades y conocimientos. En una buena adquisición de competencias profesionales y desde mi punto de vista personales.

 
Pero hoy por hoy, y aquí es donde abro una ventana al debate, la realidad es bien distinta.

Debido a mi edad y a mi rol en este curso, formulo mi opinión poniéndome en el pellejo de un alumno recién titulado, que actualmente está cursando un Máster y en búsqueda activa de empleo. En otras palabras, e intentando extrapolar la negatividad o el pesimismo que existe sobre el contexto generado por los tiempos que corren, un desempleado más que anhela encontrar unas prácticas de empleo…     

A parte de la crisis pienso que uno de los verdaderos problemas de hoy en día es que casi  nadie se “moja” o nadie se arriesga a darnos una oportunidad para poder empezar.  Sólo se limitan a buscar en nuestro curriculum la palabra experiencia o referencias, y creo que es una forma penosa de echar por tierra lo que podemos ser capaces de hacer, nuestra forma de aprender, nuestras competencias que no hemos podido desarrollar.    

Dadnos una oportunidad y gracias a nuestras competencias podremos adquirir experiencia.  

jueves, 21 de marzo de 2013

CON HUMOR MÁS Y MEJOR por JOSE MOZO

“La imaginación consuela al ser humano por lo que no es; el sentido del humor por lo que es”. Francis Bacon.

 
En realidad pensé que llegado el momento de mi comprometida aportación al Blog  habría encontrado una idea genial o, personalmente, estaría en un estado “zen” idóneo para escribir una entrada brillante, al menos para estar a la altura de las últimas aportaciones que hemos recibido en el blog del Foro Ulises últimamente – especiales y de gran valor las de la nueva camada de Herrador-. Sin embargo he decido hacer la aportación brillante otro día, o mejor dejara para otro.
 
Una cosa es lo que soñamos, lo que imaginamos y otra lo que hacemos día a día y no debemos dejar de hacer por no ser exactamente como ilusionamos. Tan importante es una como la otra. Una es la racional y otra la emocional…como nuestra parte derecha del cerebro y la izquierda, como la vida misma, como este post….

Un equipo en el que reine el buen humor y que sepa trabajar en un ambiente agradable tendrá las claves para la gestión del estrés, la retención de los empleados y la rentabilidad. No hay nada más motivador que divertirse en el trabajo.
Muchos expertos señalan la falta de humor como un grave problema para muchos equipos. Los profesionales que se ríen juntos lo pasan bien y contribuyen a configurar un entorno en el que las personas tienden a quedarse. Está claro que las personas contentas son más productivas y generan mayor rentabilidad.
No cabe duda de que el estrés es uno de los mayores males que afectan actualmente a los equipos. Sin embargo, si las personas acuden a trabajar de buen humor, todo su entorno de trabajo estará en mejores condiciones para hacer frente a la tensión del día a día.
Un buen sentido del humor contribuirá al éxito de todos en muchas situaciones:
Cambio. En el entorno de trabajo en la actualidad, las responsabilidades y funciones cambian muy rápidamente. El sentido del humor aporta la resistencia necesaria para hacer frente al cambio.
Liderazgo creciente. A medida que una persona avanza en su carrera profesional, con seguridad deberá ejercer más liderazgo y tomas muchas más decisiones. El desarrollo del sentido del humor potenciará la capacidad de liderazgo efectivo.
Tensión creciente. Cuánto mayor responsabilidad se asume, más estrés se sufre. El humor es una de las herramientas más poderosas para gestionar el estrés. La risa ayuda a reducir la tensión muscular, a disipar la ira, a mejorar el control de la ansiedad, a mantener una actitud más positiva, a hacer frente a lo imprevisto y a mejorar la sensación de control y bienestar.
Exigencia de creatividad e innovación. Potenciar el sentido del humor multiplica la capacidad de pensamiento creativo.
Capacidad de comunicación. Todos los miembros de un equipo deben contar con esa capacidad, y el humor puede ser un medio excelente de aumentar el interés y la integración del equipo.
COMO POTENCIAR EL SENTIDO DEL HUMOR
Para potenciar el sentido del humor de un equipo lo primero es aprender a tenerlo uno mismo. Dejaré algunas sugerencias que se me ocurren, par que añadáis alguna más:
  • Rodearse de “fuentes” de humor con las que te encuentres en sintonía. Ver películas divertidas, prestar atención a chistes, pasar más tiempo con los amigos más divertidos, etc.
  • Dejar a un lado la seriedad exagerada y jugar más. Por ejemplo dedicar más tiempo a jugar con los hijos, nietos. Elaborar una lista de cosas divertidas y hacer una al día.
  • Buscar el humor en la vida cotidiana, prestar a las cosas inesperadas, incoherentes, ridículas del día a día.
  • Tomarse un tiempo para reírse de los propios errores.
  • Hacer juegos de palabras.
  • Memorizar algunos chistes.
  • Aprender a encontrar el humor en medio del estrés.
 
No basta con imponer el sentido del humor en una organización, ni presentarse con un surtido de bromas. Se deben tener en cuenta las características de las personas ya que cada una tiene su propio estilo de diversión y sus límites de tolerancia y lo que considera un comportamiento adecuado. Hay que conocer a los miembros del equipo ya que será la forma más eficaz de utilizar la diversión para recompensar, reconocer y estimular a los colaboradores.
Marcelo estaba trabajando, cuando su jefe va y le pregunta:
- ¿Oiga, no piensa ir al velatorio de su suegra?
Y él le contesta:
- No jefe, primero el trabajo, y después la diversión.
- Mamá, mamá; papá quiere tirarse de la azotea.
- Dile a tu padre que lo que le he puesto son dos cuernos, no dos alas.
- ¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?
- Mmm, pues ya debe estar lejos.
Dos pollos estaban dando vueltas en una pollería mientras los estaban cocinando a l'ast, cuando uno le dice al otro:
- Oye, qué calor, ¿no?
Y le contesta el otro:
- Bah, yo aguanto el calor como si nada, ¡pero lo que no soporto es el palo metido por el culo!
Entra un tipo en una farmacia:
- ¿Tiene pastillas para los nervios?
- Sí.
- ¡¡Pues tómese dos porque esto es un atraco!!
- Oye, Pedro, ¿tus vacas fuman?
- No, ¿por qué?
- Entonces se te está quemando el establo.
Estaba una pizza llorando en el cementerio, llega otra pizza y le dice:
- ¿Era familiar?
- No, era mediana.
¿Sabéis de dónde viene la lana virgen?
Pues de las ovejas feas.
Llega un hombre a la puerta del ayuntamiento (alcaldía, municipalidad) y le pregunta al de seguridad:
¿Perdone por la tarde no trabajan?
El le responde:
¡No! Por la tarde no vienen, cuando no trabajan es por la mañana.
- ¿Supiste que falleció el jefe?
- Sí, pero quisiera saber quién fue el que falleció con él.
- ¿Por qué lo dices?
- ¿No leíste la esquela que puso la empresa?
- Decía: ... ¡y con él se fue un gran trabajador...!
Le dice la mujer a su marido:
-Cariño dime algo romántico.
-El acueducto de Segovia.
He dicho romántico no románico...
Es una pareja, y le dice el hombre a la mujer:
Cariño, dime una palabra con amor.
AMORTIGUADOR.
Una anciana a su odontólogo :
— Dr. vengo a que me saque los dientes...
— Pero señora, si usted no tiene dientes.
— Sí doctor; acabo de tragármelos
Dos campesinos compran 30 cerdos y uno le dice al otro:
¿Dónde los metemos?
En la casa.
¿Y el olor?
Bueno, ya se acostumbraran.
Están dos amigas en la discoteca, en una esquinita, a lo que llega un individuo y le dice a la más guapa:
Oye, ¿bailas?
NO.
¿Y eso?
¿ESO? eso es mi amiga y tampoco baila
Dos chicas, y una le dice a la otra, tengo el * como el campo del valencia,
Y dice la otra: "¿verde?"
y contesta: "no, que mes-talla"
Una pareja que cumple su 50 aniversario de casados y deciden festejarlo
con una cena romántica en pelotas (sin ropa).
Empiezan a cenar y de pronto le dice la mujer a su marido:
"oh, cariño mío, siento calor en mi corazón"
Y el marido le contesta: "no me extraña, TIENES LA TETA EN LA SOPA"
 

lunes, 18 de marzo de 2013

PRÓXIMO FORO ULISES 22 DE MARZO

Estimados amigos miembros del Foro Ulises.

Tal y como os avanzamos la semana pasada por correo electrónico, el próximo viernes 22 de marzo tendrá lugar otra interesante reunión del  Foro, la primera de 2013.
Para esta ocasión, os tenemos preparada una mesa redonda sobre “El responsable de RRHH en tiempos de crisis”, pues nos encontramos en tiempos difíciles y hemos de lograr entender el papel que nos toca jugar para conseguir la mayor motivación a nuestro alrededor y la mayor eficiencia de nuestras organizaciones.

Asimismo, dedicaremos un breve espacio de tiempo a hacer balance de todo lo acontecido hasta la fecha en el Foro y también en el Blog, con el fin de mejorar de cara a futuro.
Tan sólo recordaros que sin todos vosotros esto no sería posible y que esperamos que disfrutéis de la jornada que hemos elaborado para vosotros.

Gracias por estar ahí y… ¡hasta el viernes!

jueves, 14 de marzo de 2013

¿RECURSO O PROCESO? por JOSE MENDOZA

Acababa el año pasado y con él, la última reunión del Foro Ulises, cuando en el turno de preguntas surgió una, que sigue dándome vueltas en la cabeza.

-¿Ustedes consideran a las personas como Recursos o como Procesos?, Fue la pregunta, aproximada que se hizo a los ponentes.

Uno de los conferenciantes contestó inmediatamente: “Para nosotros son Recursos”. El otro calló.   ¿?.

Tras la respuesta se hizo un silencio breve, que rompió la coordinadora del acto para cerrarlo. Habíamos consumido el tiempo previsto y era hora de finalizar, pero en el breve lapsus del silencio, se agolparon en mi cabeza mil ideas, a las que aún no he puesto orden.

A lo largo del siglo anterior, la antigua denominación de “Departamento de Personal”, se ha transformado en “Dirección de Recursos Humanos”. Cierto es también, que lo que uno y otro término nos sugieren es diferente, habiéndose enriquecido el último. Pero si pensamos el significado de “Recursos”, se genera de nuevo la confusión de mis ideas.

Es evidente que la complejidad de la naturaleza humana, no puede encerrarse en ninguno de los dos conceptos, ni somos “Recursos” ni “Procesos”, por muy amplios que consideremos sus significados. Somos eso y mucho más (incluso mucho menos, según la circunstancia) Pero como creo que es muy importante tener claro nuestro punto de vista para orientar nuestras actividades y aún nuestra vida, sigo dándole vueltas a la idea. Para ello veamos algunas de las actividades típicas que se realizan con las personas en nuestras empresas.

Los procesos de reclutamiento y selección, por los que pasamos para tener acceso a un puesto de trabajo, deberían ser diferentes si el que los plantea considera a las personas como “Recursos”, o como “Procesos”. En el primer caso se centraría en buscar entre los recursos que el mercado ofrece, lo que en ese momento necesita la empresa. Ejemplo: si usted necesita una llave de tuercas del número “x”, va al mercado y la adquiere.  En el otro caso el planteamiento sería diferente, pues si concebimos que el personal evoluciona y cambia (como proceso), al plantear las características buscadas en los candidatos, hemos de considerar no sólo lo que necesita en ese momento la empresa, sino también en el futuro. Esto relativo a la Empresa. Respecto al candidato, hemos de indagar el bagaje que trae y el potencial de evolución que posee.

A la hora de integrar al personal en la empresa, si es un “Recurso” que hemos adquirido, sería encajarlo como una pieza del puzle que nos faltaba y hemos encontrado, pero si admitimos una evolución, habría que pensar en un periodo de adaptación…, y en un plan de desarrollo o carrera profesional. La organización de la propia empresa y su evolución, se plantearían de manera diferente.

El liderazgo, esa función tan compleja dentro de las relaciones humanas, también ha de plantearse de forma diferente según el punto de vista que tengamos. Si vemos a las personas como “Procesos”, liderar se hace todo lo complejo que podamos imaginar. Tendremos que establecer un plan de comunicación amplio, que nos permita conocernos, (aparte de la comunicación del día a día): entrevistas, negociación de objetivos, seguimiento de actividades, reconocimientos, planes de evolución, formación, …etc. Si vemos a la persona como un  “Recurso Humano”, liderar se simplifica: Naturalmente que habrá un plan de comunicación que tenga casi tanto como antes, pero considerando que los “Recursos” siempre son limitados y con todos los respetos que merece la persona, las negociaciones tendrían un carácter puntual, del momento que vivimos, pero perdiendo la visión de futuro, esa previsión tan cambiante como necesaria.

Los planes de formación, difieren según nos situemos en uno u otro punto de vista. En general para la percepción como “Recursos”, estarían más orientados a una formación sobre la tarea que realiza cada uno, mientras que en el caso de vernos como “Procesos”, los planes de formación tendrían, además de lo anterior, una previsión de desarrollo y crecimiento personal.

La Retribución, que tantos estudios y variantes tiene, no sería tan complicada en el caso de remunerar “Recursos”, como si son “Procesos”. En este último caso ha de contener una componente que motive la evolución de ese “Proceso”, que en el anterior caso no sería necesario.
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De este modo suelo plantear todo tipo de actividades o interacciones humanas, contrastando los resultados a que llegamos, partiendo de cada uno de los puntos de vista considerados. Al hacerlo, una y otra vez llego a la misma conclusión: a pesar de que ninguno de los dos puntos de vista responde exactamente a la realidad humana, (que desborda todos ellos), encuentro más aproximada a la realidad que yo conozco, la visión de la persona como “Proceso”.

¿Nos equivocamos cuando hablamos de “Recursos Humanos”?